El semanario satírico Charlie-Hebdo se ha defendido hoy en el tribunal de París de las acusaciones de difamación recibidas tras publicar el pasado año unas viñetas en las que aparecía la caricatura del profeta Mahoma y que provocó muestras de indignación y acciones violentas en el mundo islámico.
El caso ha captado la atención nacional en uno de los países del oeste de Europa con mayor presencia de la comunidad musulmana y con un fuerte compromiso con la libertad de expresión y la secularidad. En este sentido, los principales candidatos a las elecciones presidenciales que se celebrarán en Francia la próxima primavera se han manifestado en defensa de la publicación.
Tanto la revista Charlie-Hebdo como su director, Philippe Val, han sido imputados por "difamar públicamente a un colectivo por su religión". Estos cargos podrían suponer una condena de seis meses de prisión y una multa de 22.000 euros (25.530 dólares). La mezquita de París y la Unión de Organizaciones Islámicas de Francia respaldan la acusación.
Un periódico danés fue el primero, en 2005, en publicar las caricaturas, entre ellas una que mostraba a Mahoma con un turbante en forma de bomba, y fue también quien provocó las fuertes protestas tanto en Europa como en el mundo islámico. En medio de la polémica, numerosos periódicos europeos las reimprimieron en nombre de la libertad de prensa.
Charlie-Hebdo defiende la libertad de expresión
La revista gala destacó en una portada la viñeta en la que Mahoma se llevaba las manos a la cabeza mientras lloraba y decía: "Es duro ser amado por idiotas". Al inicio del juicio, Val defendió hoy la decisión de publicar las viñetas ya que aludían a "ideas, no a personas". En este sentido, el director de la publicación se preguntó que "si no tenemos derecho a reírnos de un terrorista, ¿qué armas nos quedan a los ciudadanos?".
Uno de los abogados de la revista leyó en voz alta una carta remitida por el candidato a las presidenciales y ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, en la que reconoce ser objetivo frecuente de sus viñetas , pero que prefiere que haya "demasiadas caricaturas antes de que no haya ninguna". El Consejo del Culto Musulmán en Francia, que reúne a distintos grupos musulmanes, tachó de "inaceptable" el apoyo de Sarkozy a la revista ya que considera que el actual ministro del Interior no es "neutral".
Se espera que también se pronuncien otros dos políticos, el centrista Franois Bayrou y el líder socialista Franois Hollande, ya que los abogados de la publicación han solicitado su testimonio en el juicio.
Además, el experto en temas relacionados con el Islam del Centro Nacional para la Investigación Científica, Olivier Roy, explicó que el colectivo musulmán en Francia observa el juicio como un 'no evento'. Así, "aunque Charlie-Hebdo sea absuelta, y espero que así sea, no creo que vaya a haber una verdadera reacción por parte de la comunidad musulmana francesa", ha concluido Roy.