El juicio contra siete presuntos etarras detenidos en 2001, entre los que figuran varios que supuestamente se encargaban del adiestramiento militar de activistas, se ha abierto hoy en el Tribunal Especial de lo Criminal de París.
La Corte albergará hasta el próximo día 14 las vistas de este juicio, que es el primero contra presuntos integrantes de ETA desde que la banda cometió el atentado en el aeropuerto de Barajas, que causó dos muertos y rompió de facto el alto el fuego que había declarado el pasado marzo
Entre los imputados están José Ramón Karasatorre Aldaz, 'Zapata', Juan Ramón Lete Alberdi y Miren Aitzane de Orcolaga Echaniz, a los que la acusación atribuye una labor de adiestramiento de nuevos etarras hasta su detención en diciembre de 2001 en Auch (suroeste). Los otros acusados son el ex concejal de Herri Batasuna Iñaki Lizundia Álvarez, Laurentxa Beyrie, Nerea Garaizar San Martin y Gabriel Saez Totorikaguena.
La acusación contra todos ellos es de asociación de malhechores con fines terroristas y otros delitos, con el agravante de haber sido cometidos en "banda organizada". Además, Lizundia responderá también de una tentativa de asesinato contra tres gendarmes, porque abrió un tiroteo poco antes de ser detenido.
El Tribunal Especial de lo Criminal de París , integrado exclusivamente por magistrados, también juzga al francés Patxi Etchart-Cacouteguy, que comparecerá en libertad por complicidad en falsificación de un carné de identidad por una asociación de malhechores con fines terroristas.
Documentación y arsenal
A lo largo de la instrucción del sumario se han añadido datos procedentes del registro de viviendas y garajes en el sur y suroeste de Francia que se fueron descubriendo con posterioridad. En esas operaciones la Policía se incautó de documentación y un arsenal de ETA, compuesto por proyectiles anticarro, diferentes tipos de fusiles y de pistolas, así como granadas y munición variada.
Los agentes también encontraron documentos sobre atentados, como el fallido contra la estación de Santa Justa en Sevilla del 31 de diciembre de 2000, o un papel manuscrito en el que se reivindicaba un atentado contra un hotel de Málaga, así como casetes de vídeo de centros hoteleros del Mediterráneo español.
En una vivienda en Perpiñán se halló un comunicado de reivindicación de 15 atentados cometidos por ETA entre marzo y julio de 2001, y documentación sobre la preparación de atentados perpetrados en España entre marzo y octubre de 2001.