El lehendakari ha prestado declaración durante hora y cuarto en calidad de imputado como presunto "cooperador necesario" de un delito de desobediencia por la reunión mantenida el pasado 19 de abril con los representantes de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi, Pernando Barrena y Juan Joxe Petrikorena, que se negaron ayer a declarar ante el alto tribunal vasco por la misma causa.
Ibarretxe ha contestado a las preguntas del magistrado instructor, Roberto Sainz, y a las de la fiscalía, pero se ha negado a responder a las del Foro Ermua, que ejerce la acusación particular. Después de decir que tiene la obligación de hablar con todas las sensibilidades políticas, incluida Batasuna, el lehendakari "ha reconocido la reunión" con Batasuna y que "conoce la sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe toda actividad" de la formación abertzale.
"Ha dicho que el objetivo de sus reuniones era conseguir una solución al conflicto vasco", ha explicado a la salida el abogado del Foro Ermua, Fernando García-Capelo. Por ello, el abogado ha anunciado que ampliará la querella contra el lehendakari y los miembros de Batasuna participantes en dichas reuniones, aunque ha admitido que "todavía no tienen determinado quienes han actuado".
Ibarretxe ha llegado al Palacio de Justicia a las 9.20 horas, diez minutos antes de la hora fijada, y ha saludado a los consejeros del Gobierno vasco y a los dirigentes del PNV, EA, Ezker Batua y Aralar que esperaban en el exterior, entre los que figuraban, Josu Jon Imaz, Xabier Arzalluz, Juan María Atutxa, Unai Ziarreta, Mikel Arana o Aintzane Ezenarro, entre otros.
Apoyo
Tras besar a su mujer, Ibarretxe ha entrado por la puerta principal al TSJPV entre aplausos y gritos de "Aurrera lehendakari" (Adelante lehendakari) que le lanzaban los varios cientos de simpatizantes que desafiando a la intensa lluvia se agrupaban en las inmediaciones de la Plaza jardines de Albia. El mandatario vasco ha sido recibido en las puertas del Tribunal Superior por los magistrados Alfonso González Guija y Juan Luis Ibarra que lo han acompañado hasta la sala en la que estaba previsto que prestara declaración.
Poco después de la entrada del lehendakari, han llegado representantes del Foro Ermua y de la plataforma Dignidad y Justicia, con un paraguas con las banderas española y vasca. Los concentrados que habían acudido a respaldar al lehendakari han respondido con abucheos e insultos, situación que se ha vuelto a repetir a la salida, cuando el miembro de la junta directiva del Foro Ermua y militante socialista Antonio Aguirre se ha dirigido a los asistentes con el puño en alto. La Ertzaintza se ha visto obligada a alejar al dirigente de Leioa, que abandonaba la zona mientras era increpado con gritos de "fascista".
Apenas unos instantes después, sobre las 10:55 el lehendakari, salía del Palacio de Justicia acompañado por todos los consejeros del Gobierno vasco. El público congregado en la puerta, algunos con ikurriñas, ha comenzado a aplaudir y a gritar "Aurrera lehendakari, aurrera" (Adelante, lehendakari, adelante). También se han podido escuchar gritos como "Gora Euskadi Askatuta" ("Viva Euskadi libre"). Tras los gritos a favor de Ibarretxe el público ha comenzado a cantar el "Eusko Gudariak".
Negativa a responder
Según ha indicado el abogado del Foro Ermua a los periodistas, el lehendakari se ha negado a responder a sus preguntas al considerar que "no hemos hecho nada bueno para esta sociedad y somos unas personas con las que es poco menos que imposible convivir". "Desde luego el hecho de que no haya contestado a nuestras preguntas ha sido una actuación que deja muy en entredicho su voluntad y apuesta de diálogo con todos. Parece que es mejor dialogar con Batasuna que dialogar con asociaciones cívicas que jamás en la vida hemos utilizado la violencia", ha criticado.
García Capelo ha insistido en que si Batasuna tiene prohibida toda actividad y ha sido el lehendakari "el que ha sido necesario para que se produzca esta actividad de Batasuna, es obvio que es cooperador de un delito de desobediciencia que cometen en primer lugar los miembros de Batasuna y a él como cooperador".
El letrado ha censurado además que el Gobierno vasco lleve a cabo un acto público a la puerta de un juzgado cuando está siendo interrogado uno de sus representantes, del que han recordado "que es un ciudadano como cualquier otro" . "Es una extralimitación absoluta, una ruptura de las líneas que separan los poderes y por tanto el Gobierno Vasco ha demostrado obviamente que esa independencia de los poderes no va con ello", ha dicho.