El portavoz parlamentario del PNV, Josu Erkoreka, afirmó hoy que la "ausencia de discreción ha sido un vicio esencial" que ha lastrado el proceso de paz, y consideró "obligado y urgente" aparcar el debate antiterrorista porque hay que "pensar menos en las próximas elecciones y más en próximas generaciones".
El portavoz nacionalista recordó que, durante una conversación con un diplomático británico, éste le confesó que si el proceso de paz en Irlanda prosperó fue "en buena medida porque la sociedad se había impuesto un compromiso responsable de discreción que implicaba a todos: clase política, líderes sociales y medios de comunicación". "'El proceso irlandés no hubiese resistido una sola tertulia radiofónica española', me dijo, y no le faltaba razón", criticó Erkoreka, quien agregó que el caso de Irlanda tampoco hubiese resistido "uno sólo de los debates parlamentarios del último año".
Erkoreka reiteró el ofrecimiento de su grupo a Zapatero para apoyar la política antiterrorista. Así, continuó, el PNV trabajará de forma consensuada en torno a cinco puntos: la condena rotunda a cualquier conducta violenta, el reconocimiento de las víctimas y de medidas de solidaridad con ellas, el apoyo a proyectos jurídicos, normativos o de pedagogía social para desterrar la legitimidad de los actos de violencia, el combate del terrorismo desde el Estado de Derecho, y procurar que el fin de la violencia sea dialogado.
"Si actúa consensuadamente con nosotros con arreglo a estos principios, yo estaré con usted al final de la fiesta, cuando se apague la luz; y si el intento sale mal, no se lo reprocharé, compartiré su fracaso", garantizó.
Zapatero, por su parte, reconoció que la falta de discreción ha entorpecido el proceso, pero añadió otro obstáculo "fundamental" que no vivió el proceso de paz irlandés, la ausencia de colaboración del principal partido de la oposición con el Ejecutivo. Así, recordó que el proceso de paz británico lo puso en marcha un gobierno de un signo político y lo concluyó otro de "color alternativo".
Zapatero resaltó el comportamiento del PNV a lo largo de este tiempo ante el proceso de paz, y señaló que "quedará en la memoria de muchos ciudadanos de este país, y del PSOE" su labor y "saber que existen formaciones tan responsables". "Muchos ciudadanos tendrían el deseo de dar las gracias personalmente a Josu Jon Imaz, y hoy quiero dárselo aquí, en nombre de todos esos ciudadanos que lo harían con gusto", añadió.
Diálogo y unidad
El portavoz parlamentario de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, subrayó la importancia de que todos los partidos se mantengan unidos en la lucha antiterrorista y expresó el deseo de su partido de estar "junto al PSOE y al PP en la lucha contra ETA; no nos obliguen a escoger", pidió.
El portavoz de ERC en el Congreso, Agustí Cerdá, advirtió de que el único camino para alcanzar el fin del terrorismo de ETA es el diálogo y abogó por reconocer la "naturaleza política del conflicto" en el País Vasco. "No puede ser de otra manera. No hay dos caminos, sólo hay un camino, el diálogo", insistió Cerdá, quien a renglón seguido señaló que "con bombas no puede haber nada, pero incluso con bombas puede haber algo".
El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, mostró su apoyo al Gobierno en una política de "firmeza democrática" frente a ETA. El coordinador general de Izquierda Unida siempre se mostró optimista respecto a las posibilidades de que el proceso de paz abierto tras el alto el fuego de marzo llegara a buen puerto; incluso reclamó gestos al Ejecutivo para lograr su desbloqueo en Madrid. Ante el pleno del Congreso, reconoció su "error" y aseguró que será más exigente frente una nueva "esperanza de paz".
El portavoz de Coalición Canaria, Paulino Rivero, expresó su respaldo al Gobierno en la lucha contra ETA y consideró que, después de que el Ejecutivo y el PP hayan "tocado fondo" en sus relaciones y se hayan "desahogado", ha llegado el momento de la "unidad social contra el terrorismo".
Por último, los portavoces del BNG, Eusko Alkartasuna (EA) y Nafarroa Bai, integrados en el Grupo Mixto del Congreso, mostraron su rechazo al Pacto Antiterrorista suscrito por el PP y el PSOE y apostaron por un gran acuerdo con todas las formaciones políticas, al tiempo que reivindicaron el diálogo político.