Las detenciones han sido practicadas por efectivos de la Brigada de Investigación e Intervención (BRI) de Bayona en una operación desarrollada en colaboración con el Cuerpo Nacional de Policía. Los dos etarras fueron sorprendidos alrededor de las ocho de la mañana en el centro de la localidad de Ascain, cuando caminaban con sendas mochilas, poco después de haber cruzado la frontera y los agentes se han incautado, al menos, de una pistola, han informado fuentes de la lucha antiterrorista, que han incidido en que la operación sigue abierta.
Uno de los detenidos es Asier Larrinaga, el presunto miembro 'legal' (no fichado por las Fuerzas de Seguridad) de ETA cuyo domicilio fue registrado por la Ertzaintza la semana pasada después de que en la localidad de Atxondo se encontrara su vehículo que había sido abandonado el 23 de diciembre después de que, al parecer, fuera empleado en el transporte de explosivos. El presunto Larrinaga, se encuentra huido desde que fue localizado el zulo de Amorebieta, el pasado 23 de diciembre, según fuentes policiales.
Larrinaga carece de antecedentes, aunque según fuentes policiales, estuvo relacionado con alguno de los integrantes del "comando Ezkaurre", la célula de ETA que, el 14 de septiembre de 2003, tendió una emboscada a una patrulla de la Ertzaintza en el alto de la Herrera (Álava). El segundo detenido es Garikoitz Etxeberria, 'liberado' (a sueldo de la banda), también huido tras descubrirse el zulo de Amorebieta.
Libertad provisional
La libertad provisional de Etxebarria fue dictada por la Audiencia Nacional el 2 de marzo de 2005 después de permanecer cuatro años encarcelados dentro del proceso contra Jarrai-Haika-Segi y no haberse celebrado el juicio. Su libertad se produjo junto a la de otros cinco acusados, que también habían sido detenidos el 6 de marzo de 2001.
Asimismo, la Policía francesa busca a los eventuales cómplices de los etarras detenidos. En ese sentido, fuentes antiterroristas aseguran que la operación sigue abierta, mientras que la Fiscalía de la Audiencia Nacional instará al juez Juan del Olmo a que libre sendas órdenes europeas de detención y entrega de Larrinaga y Etxebarria y que solicite a la Justicia gala autorización para tomarles declaración de inmediato.
Registros de la Ertzaintza
Por otra parte, efectivos de la Ertzaintza están llevando a cabo registros en los domicilios de otros dos presuntos miembros del comando de ETA relacionado con el zulo de Amorebieta, según han informado fuentes relacionadas con la investigación.
Los agentes de la policía vasca están llevando a cabo, con mandamiento judicial, inspecciones en el domicilio de Aritz Arginzoniz, de la localidad de Elorrio, y en el de Saioa Sánchez, en Berango. Los dos se encuentran huidos desde que el pasado 23 de diciembre se encontrara el zulo de Amorebieta.
Además, otras dotaciones han acudido a la localidad guipuzcoana de Lizartza, para registrar la casa del presunto 'liberado' de ETA Garikoitz Etxeberria, arrestado esta mañana en Ascain (Francia) en compañía de Asier Larrinaga.
181 kilos
Los 181 kilos de explosivos encontrados en la zona de Atxondo, unidos a los 50 kilos incautados el 23 de diciembre en el zulo de Amorebieta, del que procede todo el material, elevan a 231 kilos la cifra de explosivo que componían el depósito de la organización terrorista ETA. Según las hipótesis con las que trabajan los servicios policiales, el zulo de Amorebieta no era un lugar para esconder el explosivo de forma permanente, sino un punto de entrega a comandos de ETA.
Así, la célula etarra acudió al mediodía del 23 de diciembre al punto de entrega, situado en el barrio de San Miguel, de Amorebieta, para recoger los paquetes con el explosivo. Al parecer, la mañana del mismo día, antes de ir al zulo, los miembros del comando habían comprado en un establecimiento del barrio bilbaíno de Santutxu un teléfono móvil que fue activado poco después.
El teléfono reapareció a las ocho de la mañana el día 30 cuando fue utilizado por un miembro de ETA para avisar a la Asociación de Ayuda en Carretera (DYA) de San Sebastián de la colocación del coche bomba en el aeropuerto de Barajas. Tras la llamada, personal de la DYA llamó al móvil para requerir detalles adicionales sobre la colocación del coche bomba y se encontró con que ya estaba fuera de servicio, lo que hace sospechar que fue inutilizado tras realizar el aviso.