Los combatientes islámicos de Somalia han perdido su último reducto, la ciudad portuaria de Kismayo, y a primera hora de hoy han sido vistos dirigiéndose hacia el sur, informaron residentes de la población.
La retirada se ha producido después de una dura lucha en las líneas de combate del distrito de Jilib, cerca de Kismayo, con un intercambio de fuego de artillería y una rebelión interna entre las cortes islámicas.
Según las fuentes, Kismayo está en calma, con la gente en las calles preparada para recibir a las fuerzas del Gobierno de transición y los soldados etíopes.
No se han producido escenas de violencia en las calles y la gente estaba sorprendida por la facilidad con la que los combatientes islámicos han venido perdiendo sucesivamente sus principales bastiones.
El pasado jueves, los milicianos islámicos se retiraron de Mogadiscio, la capital somalí, cuatro días después de la ofensiva que lanzó Etiopía por aire y por tierra para apoyar al Gobierno de transición somalí.
Tanto las fuentes atacantes como los residentes de la ciudad portuaria dijeron que los combatientes islámicos se dirigen hacia la frontera keniana, situada a unos 200 kilómetros de Kismayo.