Un hombre ha sido detenido en relación con el asesinato de cinco prostitutas en Ipswich, al sureste de Inglaterra, según ha informado la Policía del condado de Suffolk.
Se trata de un hombre de 37 años, arrestado esta mañana en su domicilio en Trimley, cerca de la localidad de Felixstowe, en el sureste de Inglaterra, ha precisado el detective Stewart Gull, a cargo de la investigación del caso.
En una breve comparecencia ante la prensa, Gull no ha facilitado la identidad del detenido, que será interrogado hoy en una comisaría en relación al caso.
Sin embargo, la prensa británica asegura que se trata de Tom Stephens, un empleado de un supermercado que admitió ayer en el diario Sunday Mirror ser amigo de todas las mujeres y haber mantenido relaciones sexuales con ellas.
En la entrevista en este diario, Stephens dice estar preocupado por el interés que la Policía tenía en él, ya que se pusieron en contacto con él en cuatro ocasiones y porque no tiene ninguna coartada sobre el momento en el que sucedieron los asesinatos. Este hombre vive cerca del lugar en el que se encontraron los cuerpos sin vida de las chicas.
Más de 50 investigados
Las fuerzas del orden de Suffolk investigan los asesinatos de Gemma Adams, de 25 años; Tania Nicol, de 19; Anneli Alderton, de 24; Annette Nicholls, de 29, y Paula Clennel, de 24 años. Los cuerpos de las cinco mujeres fueron encontrados este mes en distintos lugares alrededor de Ipswich .
Adams desapareció el 15 de noviembre y su cuerpo fue encontrado el 2 de diciembre, Nicol desapareció el 30 de octubre y su cuerpo fue hallado el 8 de diciembre, Alderton fue vista por última vez el 3 de diciembre y su cuerpo encontrado el 10 de diciembre.
Annette Nicholls desapareció el 4 de diciembre y su cuerpo fue hallado el 12 de diciembre, en tanto que Clennell fue vista por última vez el 9 de diciembre y hallada el 12 de diciembre. La Policía de Suffolk ha recibido unas 10.000 llamadas del público e investigaba a unas 50 personas.
Todas las mujeres halladas muertas estaban desnudas pero no mostraban signos de violencia o agresión sexual, mientras que tres de ellas -Nicol, Adams y Nicholls- aún llevaban sus joyas. Unos quinientos agentes de 31 cuerpos policiales del país trabajan en la investigación del asesinato de las cinco mujeres.