Jueves, 9 de noviembre de 2006
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Publicado: 18:32

juicio visto para sentencia
La Fiscalía eleva a 24 años la petición de cárcel para el asesino de Ofelia
Exige que Felipe Ardanza no pueda acercarse a los dos hijos de la mujer en 25 años
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La Fiscalía y la acusación popular que ejerce el Ayuntamiento de Durango han elevado hoy su petición a 24 años de cárcel para Felipe Ardanza, autor confeso de la muerte el 15 de enero de 2005 en Durango de su ex pareja, Ofelia Hernández, mientras que el ministerio público exigió también la prohibición de acercarse a los dos hijos de la mujer en 25 años.
Por su parte, la defensa, que había reclamado inicialmente una condena de 3 años y 3 meses, elevó su petición y solicitó hoy 6 años y 6 meses por un delito de homicidio con agravante de parentesco y abuso de superioridad.
En la cuarta y última sesión del juicio con jurado popular seguido en la Audiencia Provincial de Vizcaya contra Felipe Ardanza, las tres acusaciones -Fiscalía, Ayuntamiento de Durango y la Asociación feminista Clara Campoamor- consideraron probado que el imputado mató a su ex pareja sin que su trastorno límite de la personalidad anulara sus facultades mentales.
La abogada del ayuntamiento vizcaíno y la Fiscalía defendieron que fue asesinato con alevosía (20 años de cárcel), introdujeron la petición de condena por maltrato habitual (3 años) y elevaron la pena que solicitaron el lunes por vulneración de la orden de alejamiento (de 7 meses a 1 año), por lo que coincidieron con la exigencia de la pena máxima requerida desde un principio por la Asociación Clara Campoamor.
Manifestaron también que este vecino de Durango, durante el proceso de instrucción y el juicio, "exageró y utilizó" su trastorno mental para ver rebajada su pena. La fiscal incidió en que, además de maltratar a su víctima, trató mal también a los pequeños, una niña de 4 años hija de ambos y un niño de 11 fruto de una relación anterior de Ofelia, al crear en casa "una atmósfera irrespirable de temor y sometimiento".
Premeditación
En su relato ante la juez sobre los hechos que consideraron probados, las tres acusaciones defendieron que uno de los dos cuchillos con el que el acusado atacó a la víctima lo cogió de lo alto de un armario en la entrada de la vivienda en el que previamente lo había guardado para matar a Ofelia. Apreciaron que Felipe, de complexión "mucho más fuerte" que su ex pareja, la abordó "por sorpresa" en su domicilio para apuñalarla y "sin que ella pudiera defenderse".
De las heridas que tenía en ambas manos y que podrían apuntar que la víctima se las hizo al tratar de zafarse de su agresor, la fiscal apreció que "no se puede esperar que una persona permanezca impasible cuando le clavan un cuchillo".
También resaltaron que el acusado no pretendía entregarse a la policía dado que huyó cuando Ofelia se refugió en una pizzería cercana a su domicilio tras ser apuñalada de muerte y no fue arrestado hasta 15 horas después de cometer el crimen, cuando -según matizó la Fiscalía- "fue la Ertzaintza la que le encontró" y no al revés.
Consideraron que el encausado actuó "con frialdad" al matar a Ofelia delante de sus dos hijos y tanto la abogada de Clara Campoamor como la del Ayuntamiento recalcaron que "no mostró ningún símbolo de arrepentimiento", como lo de muestra el hecho, apuntado por la letrada del Consistorio, de que pretendiera esconder el cuchillo en una jardinera.
Cambio de la defensa
Por su parte, la defensa, que en principio había solicitado que el encausado fuera ingresado en un centro de recuperación o, de forma alternativa, pasara 3 años y 3 meses en prisión, reconoció hoy que el acusado "apuñaló letalmente" a su víctima y "apenas le dejó espacio para la defensa".
Por ello, pidió una condena por homicidio con los agravantes de abuso de superioridad y parentesco dado que, independientemente de que ambos se amaran u odiaran, vivían juntos.
Introdujo como atenuantes al homicidio el hecho de que su cliente sufriera un trastorno límite de la personalidad y hubiera ingerido alcohol, lo que, aunque sostuvo que no mermó sus facultades mentales de forma "absoluta", influyó en su acto delictivo.
La partes confían en que el jurado popular pueda emitir su veredicto antes de que concluya esta semana, una vez que, tras una sesión a puerta cerrada que se celebrará hoy a las cuatro de la tarde, la magistrada entregue a sus miembros las directrices para que puedan pronunciarse.

 
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