El presidente del Gobierno ha remitido al final de la investigación para determinar si ese hecho podría ser consecuencia de una escisión de ETA y ha señalado que, después de cuarenta años de terrorismo, "el Gobierno siempre está en guardia" y "no se compadece en nada la acción del robo de las pistolas con la declaración del alto el fuego permanente". "Si este hecho grave se ha intentado utilizar como una especie de pulso o de elemento para forzar, puedo asegurar que se equivocan radicalmente, porque tengo tanta voluntad de llegar a alcanzar la paz como de mantener los principios expuestos ante los españoles", ha subrayado.
Ante la pregunta de si el proceso está suspendido o continúa, Zapatero ha instado a tener perspectiva, y ha dicho que cuatro meses después de anunciar su intención de dialogar con ETA, mantiene esos principios que fijó entonces: ausencia de violencia, legalidad, voluntad democrática y acuerdo de convivencia en Euskadi. "Mi empeño y mi convicción de que la paz llegará es firme, ese camino ha de recorrerse con principios que voy a mantener con firmeza, y el proceso, al día de hoy, plantea datos positivos y negativos, pero mi horizonte es conseguir el fin de la violencia", ha subrayado.
Respecto a la posibilidad de que el Gobierno se haya sentado ya directamente a dialogar con ETA, el jefe del Ejecutivo ha explicado que cuando haya un diálogo que tenga algo de "relevante" y con "una expectativa de contenido", se informará a los grupos políticos.
El presidente del Gobierno ha considerado que sería bueno para España que Batasuna aceptara las reglas del juego, ha animado a ello a la izquierda abertzale, y ha dicho que el Gobierno y el PSOE tienen "la máxima voluntad" de que representen al espacio que tienen, "sin duda alguna" en la sociedad vasca y puedan contribuir a la paz. Respecto a la posibilidad de que la izquierda abertzale pueda acudir a las elecciones municipales del 27 de mayo del próximo año, Zapatero ha dicho que tienen que tomar una decisión y ha confiado en que sea positiva.
Petición al PP
En ese sentido, ha recordado que, desde el anuncio de alto el fuego, el Ejecutivo sólo ha dado un paso, ir al Parlamento para compartir los principios de un posible proceso de paz, mientras que ha subrayado que se actuó de otra forma en ocasiones anteriores. En concreto, ha explicado que "en una tregua de nueve días en 1996, el Gobierno del Partido Popular dio bastantes pasos y acercó 36 presos", mientras que en la tregua indefinida de dos años más tarde acercó 130.
Zapatero ha calificado la actitud del PP ante el proceso de "profundamente equivocada", la contrastó con su "cheque en blanco" al Gobierno de José María Aznar durante su etapa como líder de la oposición, y ha considerado que esa es una "política de corto plazo, tacticista", y donde sólo prima el interés del partido. Hacer oposición con el terrorismo es "servir mal a España", según Zapatero, quien ha rechazado que el Gobierno esté actuando con improvisación en un proceso ante el que garantizó que sólo dará pasos "seguros".
Ante la petición del PP de que se rompa el proceso, ha confesado que no sabe muy bien qué es lo que quiere decir, porque ha recordado que se está en esta situación por un alto el fuego permanente de ETA, e "imagino que eso todos los deseamos". "Sólo puedo llegar a una conclusión, y es que se está mirando a muy corto plazo e intentando hacer oposición con esta cuestión", ha dicho Zapatero, quien ha expresado su deseo de que el PP "recapacite" y ha asegurado que él seguirá intentando el acuerdo porque cree en la "buena fe" de este partido y tiene confianza para ello en Mariano Rajoy.