La DGT también tendrá que reajustar unos 120 radares para que salten de acuerdo a los nuevos límites de velocidad. Una operación que se hace desde los centros de control. El compromiso, a pesar de todo y aunque seguro que habrá más multas, es que el sistema de perdida de puntos siga como hasta ahora. Las asociaciones de esta medida en contra de rebajar la velocidad a 110 aseguran que no será una medida de ahorro importante. Para muchos el ahorro de energía suena a gasto de bolsillo. Por ejemplo si es pillado a más de 140 kilómetros por hora la multa aumenta de los 100 euros actuales a los 300.