El negocio de la nostalgia

La Nintendo Super NES.
La Nintendo Super NES. / Archivo

La Super Nintendo revivirá 25 años después con una edición 'mini' que ya ha movilizado cientos de miles de reservas en todo el mundo

MICHAEL MCLOUGHLINMADRID

Esta semana la consola más deseada no ha sido la Xbox One X, la más potente jamás creada y presentada recientemente en el E3 de Los Ángeles. Tampoco la PS4 y su visor de realidad virtual. Es una máquina de Nintendo, pero poco tiene que ver con la nueva y exitosa Switch. La locura de miles de personas la ha desatado una consola lanzada al mercado hace más de 25 años.

La Super NES, conocida en el argot popular también como la Super Nintendo. Vuelve al mercado con una edición ‘mini’, que ya puede reservarse y que ha generado una espontánea fiebre de la nostalgia. No es la primera que los japoneses experimentan con los recuerdos. El pasado otoño hicieron lo propio con la NES Classic, de la que han llegado a vender casi tres millones de unidades. Un auténtico bombazo, teniendo en cuenta que solo pretendían vender unos cientos de miles de ellas en todo el mundo.

Esta réplica ‘encogida’ de la consola de 8 bits de hace tres décadas traía 30 juegos precargados, sin posibilidad de ampliarlos. Incluía un cable HDMI para adaptarse a los nuevos tiempos, pero los detalles te transportaban al pasado: desde el mando hasta el cable que lo unía a la consola, que era lo suficientemente corto como para que te tuvieses que sentar cerca de la pantalla.

Ahora su sucesora llegará al mismo precio, 80 euros, y con 21 juegos precargados. No tiene pinta de que vaya a convertirse en un fijo en el catálogo de la compañía, que en abril descartó seguir creando NES Classic. Algo que la convirtió en un objeto de culto: en Amazon y otras plataformas la reventa ha multiplicado por cuatro o cinco el precio original.

Los más críticos dicen que con una ‘Raspeberry’, un ordenador en una placa diminuta, puedes hacer lo mismo y emular los juegos de la NES Classic. Sin embargo, el ‘hacker’ que consiguió piraterarla descubrió que la potencia era casi la misma que la de la Wii, una consola de 2006, lo que sorprendió a propios y extraños. Un debate que poco o nada parece importar a los más fieles a este icono.

Otros casos: Nokia, música y fotografía

Un icono. Recuerdos. Nostalgia, al fin y al cabo. Eso es lo que vende Nintendo en este caso. Y eso es lo que han intentado vender otras marcas. Otro de los casos dignos de estudio fue Nokia. Tras años desaparecida -la absorción por Microsoft la condenó al ostracismo- volvió por la puerta grande y con un órdago digno de quien fuese otrora líder mundial del mercado de teléfonos móviles: lanzar otra vez el 3310, uno de los terminales que la encumbró en su momento. Con una pantalla, más grande a color, y una batería, intercambiable, con mayor autonomía.

Y todo ello lo hizo en el Mobile World Congress de Barcelona, donde toda la industria se junta para sacar músculo y hablar del 5G y un sinfín de tendencias tecnológicas. Pues bien, el llamado ‘Chuck Norris’ de los teléfonos volvió en una versión remozada de apenas 60 euros.

Funciona con Android, sí. Pero nada de Instagram ni WhatsApp ni conectarte al wifi. Navegar por internet, malamente, porque la conexión que ofrece es 2G. Eso sí, uno podrá fundirse la batería dándole al mítico ‘Snake’, que sí está incluido en las prestaciones.

El germen de todo esto parece que lo puso la música. Y es que los melómanos revivieron el vinilo cuando la música en formato físico parecía encaminarse a sus últimos estertores y a sucumbir frente a Spotify, Apple Music y otros tantos servicios de streaming digital. Panasonic desempolvó hace poco su marca Technics, dedicada a equipos para este público.

Todo ello adaptándose a los nuevos tiempos. No son pocos los fabricantes, como Sony, que han creado equipos híbridos: además de la posibilidad de ser un ‘tocadiscos’, ofrecen conexión Bluetooth.

La fotografía es otra de las grandes beneficiadas de este auge de la nostalgia. Cámaras tipo Polaroid, impresoras para revelar fotos del móvil como HP Sprocket… Incluso Kodak ha lanzado una versión de la Super 8. Captura cine en cintas de 8 mm, que posteriormente se envían a la compañía, que las revela y devuelve en formato ‘físico’ y en formato digital. El más difícil todavía se vio este mismo año: el Telesketch 2017. Eso sí, con pantalla LCD y permitiendo pintar con más colores. Llegará a finales de año al mercado.

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