BQ considera casos aislados los incendios de dos de sus móviles en Euskadi

Xabier B., donostiarra de 39 años, sostiene en su mano el móvil quemado.
Xabier B., donostiarra de 39 años, sostiene en su mano el móvil quemado. / MICHELENA

La empresa española descarta que se trate de un problema de fabricación al tratarse de dos modelos con baterías diferentes

SONIA ARRIETA

La empresa española de dispositivos BQ ha salido a la palestra para divulgar su punto de vista sobre los dos últimos casos acaecidos en Euskadi, en los que a dos usuarios se les ha incendiado el teléfono móvil. La compañía considera que se trata de dos casos aislados y no de un problema de fabricación. De hecho, aclara que se trata de dos modelos de móvil diferentes. En el caso del usuario donostiarra, se trata de un BQ Aquaris M5.5, mientras que el de la clienta vizcaína es un M5, lo que significa que no comparten dispositivos ni baterías iguales, según explica la compañía. Sobre las posibles razones del incendio, agrega que necesita disponer de los aparatos para analizar lo ocurrido.

En este sentido, y sin referirse a estos casos en concreto por el desconocimiento de las circunstancias que rodearon los incidentes, sí explica que un terminal de cualquier marca puede sobrerrecalentarse por un uso o acción incorrecta, una manipulación o reparación inadecuada, o el uso de piezas no originales.

El fabricante explica en su blog que «todas las baterías que utilizamos siguen un proceso de homologación conforme a las directivas 2006/66/EC y 2013/56/EU, a la norma de seguridad IEC 62133 y a la de transporte UN.38.3. Además, los dispositivos se someten a un exhaustivo proceso de validación interno en el que se prueban los ciclos de carga y descarga así como los de temperatura para garantizar su perfecto funcionamiento antes de salir al mercado».

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En el plazo de apenas dos semanas, una usuaria vizcaína y otro guipuzcoano han sufrido en sus propias carnes el mismo caso: ver cómo comienza a arder su teléfono, sin causa aparente, dentro de su bolsillo, lo que provocó quemaduras en el caso de la usuaria vizcaína y la necesidad de quitarse los pantalones en plena calle para no quemarse en el del donostiarra.

A este respecto, desde BQ aseveran que «los materiales utilizados en las envolventes mecánicas (exterior e interior) de nuestros dispositivos cumplen con la normativa UL 94 V-1 y atienden a los requisitos de seguridad de la norma IEC 60950-1. En el apartado 7.1 de dicha normativa se establece el grado de inflamabilidad de cada uno de los componentes para reducir el riesgo de ignición y propagación al fuego. Todas nuestras baterías incorporan múltiples mecanismos de seguridad en diferentes niveles destinados a prevenir el mal uso de las mismas».

«Carga controlada»

Insisten desde la empresa en que «las baterías de BQ poseen componentes electrónicos de seguridad que previenen fallos de sobretensión, sobrecorriente, sobrecarga y sobredescarga. Estos se encuentran situados en la PCB interna de la batería, manteniendo la seguridad no solo cuando el dispositivo está en uso, sino también cuando las baterías se almacenan antes de ponerlas en un teléfono, cuando son manipuladas en uno de nuestros servicios técnicos o cuando se desecha el teléfono y se lleva a un punto de recogida de residuos electrónicos».

Igualmente agregan que todo el proceso de carga de los aparatos «está controlado» y que «el software de alto nivel también incluye mecanismos de supervisión que tienen en cuenta combinaciones más complejas de parámetros de temperatura y corrientes de carga/descarga de la batería para tomar decisiones (...), incluso el apagado del terminal si fuera necesario».

¿Por qué puede arder?

En cuanto a los posibles motivos por los que ha podido suceder que una batería arda, BQ resalta que «es algo muy poco probable (menos del 0,001%), pero existen casos en todas las marcas».

El fabricante explica que la práctica totalidad de los casos se producen principalmente por:

Fallo involuntario Uso o acción inadecuada

Fallo producido inadvertidamente y de forma involuntaria, como un golpe, dejar el terminal en lugares a altas temperaturas (como el salpicadero del coche), carga de forma incorrecta (con cualquier cargador o cable independientemente del amperaje del cargador), dejar el móvil demasiado tiempo enchufado a la corriente (toda la noche cuando se necesitan solamente 3 horas para que la batería esté completa), etc.

Manipulación incorrecta Servicios y piezas no oficiales

Reparación en servicio técnico no oficial donde se pueden producir errores, uso de material NO oficial (ejemplo: batería doblada,…), cambio por piezas no originales u originales con error en la ejecución.

Errores Reparación con error

Reparación en servicio técnico oficial donde se puede producir un error (ejemplo: un tornillo suelto puede perforar la batería).

Asociado a este punto, desde BQ aseguran que «es muy importante avisar a los usuarios que hemos detectado que en algunos servicios técnicos no oficiales y algunas tiendas de internet han empezado a comercializar baterías que pretenden pasar por repuestos originales pero no lo son. En el caso del Aquaris M5, encontramos una batería que con una imagen muy similar a la nuestra pretende hacerse pasar por un recambio oficial. En la siguiente imagen se puede observar cómo la serigrafía de la batería difiere entre la original y la falsificación, no llegando ni a mantener la identidad corporativa de nuestra marca. Además, todas las baterías falsas tienen el mismo número de serie, hecho totalmente ilegal».

A la izquierda, batería original del Aquaris M5. A la iderecha, su falsificación.

También afirman que «en el momento de la redacción de este documento encontramos baterías en tiendas tan conocidas como Amazon o Ali Express. Lógicamente, BQ no puede hacerse responsable de los fallos que se originen en sus productos como resultado del uso de repuestos no oficiales en reparaciones llevadas a cabo en centros no oficiales o incluso realizadas por los mismos usuarios».

Tendencia fraudulenta

Finalmente, alertan sobre una nueva tendencia fraudulenta. «Por desgracia, existe un aumento considerable de robos simulados en la industria de la telefonía móvil Y últimamente también tenemos constancia de manipulaciones en terminales, con el fin de obtener un terminal nuevo. En estos casos, el usuario se niega a enviar su terminal para su peritaje y además amenaza y coacciona con hacerlo público en diversos medios».

Por estos motivos, desde BQ aseguran que «es clave la colaboración de los usuarios facilitando el terminal para hacer un diagnóstico y colaborar en la investigación para evitar fraudes de terceras empresas que pueden dañar tanto la integridad del usuario como la de nuestra marca».

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