El Correo

Y en octubre, a examen ante posibles financiadores

Puede que pasado mañana podamos recorrer los larguísimos de pasillos de aeropuertos, recintos feriales o centros comerciales a bordo de pequeños vehículos similares a los ‘buggy’, cochecitos de los campos de golf. Puede también que comprando para nuestras mascotas un collar –uno con geolocalizador, además– contribuyamos al mantenimiento de un refugio de animales abandonados. Esas son las dos ideas de negocio ganadoras –y recompensadas con un ordenador portátil– de la cuarta edición de STARTInnova, presentadas respectivamente por el Centro de Formación Somorrostro de Muskiz y el Azkorri Ikastetxea de Getxo.

Los primeros, estudiantes del grado superior de Mantenimiento Industrial, partieron de un hecho real, los problemas de movilidad del aita de uno de los miembros del grupo, para lanzar su idea. La factoría de vehículos pensada por Aimar García, Rubén Villagra, Salvador David Casas y Axier Otero contó desde el principio con el entusiasmo de su tutora, Luz Laza, que además de ayudarles con el modelo Canvas y otros ‘misterios’ del emprendimiento, les dio una de las claves del éxito: el empeño. «Sólo gana la idea que quiere ganar», explicaba orgullosa de que los grupos de alumnos miren los resultados de sus compañeros de años anteriores «para picarse».

«Además, cada vez son más independientes. A veces te ponen la carne de gallina y eres tú el que se pierde y tiene que andar pidiendo que te expliquen qué estén haciendo», subrayaba Rubén Elórtegui, tutor de Azkorri, que llegaba a la final con dos equipos. Ganaron Maialen Cascales, Sara Diaz-Tejero, Uxue Gómez e Iñigo Pombo, que tuvieron su gran idea viendo la tele.

«Un día vimos en el telediario unas imágenes que para nosotros fueron impactantes. Un hombre que arrojaba a un perro por encima de una valla y se marchaba. Ahí se nos ocurrió que sería bueno crear tanto un refugio para animales abandonados como una serie de productos que permitieran su viabilidad. Pensamos que lo mejor era hacerlo a través de servicios que contratarían los propietarios de otras mascotas, como los collares geolocalizadores o la asistencia de una clínica especializada en la colocación de todo tipo de prótesis veterinarias», explicaron.

Ambos grupos, pasada la euforia del momento, deberán volver a ponerse las pilas para preparar la presentación que podrán hacer de sus ideas en la próxima edición de B-Venture, el congreso donde EL CORREO reúne a promotores de ‘startups’ con posibles financiadores. Del aula al mundo real en diez minutos.

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