El Correo

Nunca es pronto para emprender

  • El programa promociona el espíritu empresarial entre los alumnos a partir de un concurso de ideas de negocio

Nick D"Aloisio es un desenvuelto chaval de 19 años que, cuando tenía sólo 15, logró desarrollar una aplicación para iPhone que permitía resumir cualquier información encontrada en internet en 400 escasos caracteres. "Más que un tuit, pero menos que un artículo", proclamaba en el vídeo de presentación. D"Aloisio había detectado una necesidad, la de cribar todos los datos que se pueden llegar a encontrar en la Red, y había hecho de ella un negocio en el que invirtieron dinero Rupert Murdoch, Ashton Kutcher o Yoko Ono, y por el que tres años después Yahoo! pagó 30 millones de dólares. Amén de la fortuna lograda, lo destacable del caso es que el chico además de una buena idea tuvo iniciativa para buscar los recursos con que ponerla en marcha. Y eso es algo que se puede aprender.

STARTInnova, la iniciativa de EL CORREO para fomentar el espíritu emprendedor entre los alumnos de Bachillerato y FP, lleva ya dos años inculcando a los jóvenes los conocimientos propios de los emprendedores y animándoles a proponer (y proponerse) ideas que, quién lo sabe, quizá sean tan buenas como la D"Aloisio. Ahora el programa prepara su tercera edición, en la que todos los institutos y colegios interesados en mostrar el ingenio de sus estudiantes podrán inscribirse hasta el próximo 30 de junio. De nuevo, la iniciativa cuenta con el patrocinio del Gobierno vasco, el Ayuntamiento de Bilbao, Iberdrola y Banco Sabadell Guipuzcoano, así como con la colaboración de la Universidad del País Vasco y del Centro de Innovación de la Formación Profesional, Tknika.

El programa propone a los estudiantes participar en un concurso de ideas de negocio en el que deberán convencer a un jurado de que su proyecto sería, llegado el caso de ponerse en marcha, más viable que el del resto de chavales. Y la cosa está cada vez más reñida porque, frente a los 600 alumnos que participaron en la primera edición, el curso pasado ya fueron 1.200. En total, 47 colegios e institutos animaron a sus chavales a tomar parte en esta iniciativa, que aúna la parte lúdica con la formación teórica y las charlas con empresarios y asesores. Porque, aunque la competición es el plato fuerte, en realidad es el final de un proceso de aprendizaje que les mostrará las diferentes fases del proceso emprendedor.

Así, de octubre a marzo de 2016, recibirán la formación necesaria para analizar la viabilidad de cualquier proyecto empresarial o de emprendizaje social a partir del llamado "modelo Canvas", un metodología que les familiarizará con conceptos como los flujos de ingresos, estructuras de costes, canales de distribución y comunicación o la relación con el cliente. En STARTInnova tendrán acceso a este sistema, ideado por Alexander Osterwalder, a través de una plataforma de "e-learning" que conjuga conceptos teóricos con ejercicios interactivos. Aunque contarán con el apoyo de un tutor proporcionado por el centro educativo, la mayor parte del proceso es, como no podía se de otra forma "hablando de emprendedores", muy autodidacta.

Concurso de ideas

Con las lecciones bien aprendidas, cada grupo deberá desarrollar su propio proyecto de emprendimiento empresarial o social, que será evaluado por un comité que los dividirá en dos categorías: por un lado los creados por alumnos de 16 y 17 años, y por otro los propuestos por jóvenes de 18. Los diez grupos que consigan la puntuación más alta serán seleccionados para presentar su proyecto ante un jurado compuesto por empresarios y profesionales de reconocido prestigio en el campo de la empresa, la Universidad y el fomento de comportamientos emprendedores. Serán ellos quienes elegirán las mejores ideas de STARTinnova.

Que entre ellos esté el próximo D"Aloisio no es tan improbable teniendo en cuenta que los dos equipos ganadores del año pasado presentaron propuestas relacionadas con las aplicaciones para móviles. En la categoría para menores de 17 años, un grupo del Colegio Azkorri de Getxo propuso una aplicación que permitía poner voz a los mensajes del teléfono para facilitar su manejo a los invidentes, mientras que entre los chavales de 18 años ganó un equipo del Centro de Formación Somorrostro con una "app" que lee las alertas del móvil mientras conducimos.