El Correo

"Para el emprendedor es un problema que el fracaso esté mal visto"

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Markel Urretabizkaia durante la charla con los alumnos.

  • Markel Urretabizkaia, fundador de Areavan, protagoniza la primera charla digital del programa de formación STARTInnova

Quien a buen árbol se arrima... Para aprender lo mejor es empezar por escuchar a los que saben, así que uno de los primeros pasos del programa para el fomento del espíritu emprendedor STARTInnova consiste en poner en contacto a los estudiantes con promotores que les relaten de primera mano cómo crearon sus respectivas empresas y cuáles son los principales retos que les plantea diariamente su vocación empresarial. En esta segunda edición de la iniciativa puesta en marcha por EL CORREO con el patrocinio de Banco Sabadell Guipuzcoano, Iberdrola, Gobierno vasco y Ayuntamiento de Bilbao, el primero en someterse al 'tercer grado' de los alumnos ha sido Markel Urretabizkaia, fundador, junto a su hermano Borja, de Areavan, una empresa que fomenta el consumo colaborativo facilitando el alquiler de autocaravanas entre particulares.

La charla se celebró en San Benito Ikastola de Lazkao, pero gracias al videochat, Urretabizkaia pudo responder a preguntas planteadas desde los otros 46 centros vascos participantes en esta nueva edición de STARTInnova, apoyada también por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), Tknika, Fundación Michelín y los ayuntamientos de Sestao y Erandio.

Gracias a la tecnología, el invitado pudo responder a las inquietudes de los estudiantes de Lekeitio, señalando que «uno de nuestros mayores problemas para crear empresas es que está muy mal visto fracasar. La gente te llama loco por dejar un trabajo para crear tu propio negocio y lo primero que te dicen cuando lo comentas es 'vaya leche que vas a dar'». Él lo sabe bien porque, tras haber compaginado durante más de año y medio su jornada laboral de ocho horas «con otras tres o cuatro al ordenador en casa», precisamente esta semana va a dar el salto definitivo y dejar de trabajar por cuenta ajena. «En Estados Unidos un emprendedor saca adelante su negocio como media en el tercer intento, pero también puede suceder al séptimo. Aquí es imposible, porque debes tener una motivación enorme para ver qué ha fallado y volver a intentarlo tantas veces. Los principios son muy duros, pero merece la pena», advirtió a su auditorio para vacunarles contra el comentario de tanto gafe.

Los alumnos del I.E.P.S. Tartanga (Erandio), por ejemplo, se interesaron por las ayudas que reciben los emprendedores para poner en marcha los proyectos, una cuestión en la que Urretabizkaia fue bastante crítico. «Obtener ayudas requiere de mucho tiempo. En nuestro negocio, que funciona a través de Internet, todo se mueve muy deprisa. Sin embargo, vas a pedir una ayuda para algún proyecto que deberías poner en marcha en tres meses y te dicen que responderán dentro de siete. Esa lentitud es un problema», lamentó.

Urretabizkaia también explicó a los estudiantes que en esto de emprender cada maestro tiene su librillo. «Hay gente que se puede pasar dos años madurando la idea, pensando y trabajando en todos los detalles y luego lanzarse a por ello. Para mí eso es un error, porque puedes pensar que funciona, emplear mucho tiempo en ello y luego darte cuenta de que esa idea no funciona como pensabas», les aconsejó. Además, les desmitificó un poco el peso de la creatividad en la puesta en marcha de un negocio. «A la hora de emprender puedes partir de una idea creativa o, como en nuestro caso, puedes analizar muy bien qué necesidades tiene el público y estudiar las opciones que hay en otros mercados de plataformas similares a las tuyas. Puedes ser creativo, pero también es necesario trabajar, y mucho, para sacar adelante tu proyecto», les subrayó. Es decir: la imaginación es optativa; el esfuerzo, no.

El fundador de Areavan también insistió en la necesidad de «fijarse mucho en cómo hacen las cosas otras empresas para no chocar una y otra vez contra una pared». «Se aprende mucho fijándote, que no copiando, en lo qué hacen otras empresas de negocios similares al nuestro. Te fijas en cómo gestionan los seguros, cómo cobran las fianzas... Te sirve de mucho».