El Correo

"Muchas grandes empresas empezaron en garajes, y en Euskadi hay muchos garajes"

  • Iñaki Mujika - Tknika

  • Iñaki Mujika, del Centro de Innovación de la Formación Profesional Tknika, nos explica cómo los centros de FP pueden convertirse en 'garajes' en los que los jóvenes pueden contar con un espacio para crear sus propios proyectos.

Iñaki Mujika-Tknika.

Iñaki Mujika-Tknika.

«Cuando pensamos en algunas de las grandes empresas americanas contamos como anécdota que muchas de ellas se crearon en un garaje. Pues en Euskadi hay muchos garajes. De hecho, la sociedad está invirtiendo mucho por hacer de los institutos de FP 'garajes' en los que los jóvenes puedan contar con máquinas, con acceso a Internet... con un espacio suyo que puedan emplear para crear sus propios proyectos», destaca Iñaki Mujika, director de Tknika, el Centro de Innovación de la Formación Profesional. Lo dice con mucho orgullo porque desde hace diez años 'Urratsbat', uno de los programas con que el Gobierno vasco trata de fomentar el emprendimiento desde los institutos de FP ha ayudado a la creación de 450 empresas. De ellas, sobrevive casi el 80% y aportan la nada desdeñable cifra de 739 puestos de trabajo.

«Este ha sido siempre un país de emprendedores. Hemos tenido mucha gente que se ha formado en la FP, que ha conseguido un primer puesto de empleo y que después, cuando ya ha adquirido un conocimiento del oficio, se ha lanzado a crear su propia empresa. Por eso somos un país industrial», subraya insistiendo en que no hay más fórmula que «motivar, motivar y motivar». «Lo tenemos que hacer las instituciones es impulsar la actitud emprendedora, hacer de ella una lluvia que vaya calando constantemente en nuestros jóvenes, porque, al final, todo es una cuestión de actitud. Si a la gente se le hubiese inculcado que puede hacer muchas cosas no tendríamos el problema de paro que tenemos», lamenta.

Sin embargo, tampoco quiere pintarlo todo de rosa. «Es cierto que no es fácil, que hace falta contar con recursos. No hay que engañar a nadie. Ser emprendedor supone echarte a la mochila un montón de preocupaciones, porque habrá momentos muy buenos pero también otros malos. Han de ser personas conscientes de que no se van a hacer ricas en quince días, de que no hay pelotazos, sino que hay que ser constantes, plantearse el negocio como un proyecto de vida, no dejarse distraer y rodearse de gente que les ayude».