Villancicos y tontería

No creo que a los padres de ningún mocoso musulmán les ofenda que su vástago cante un villancico de letra cristiana

Villancicos y tontería
Juan Bas
JUAN BAS

Lo de cambiar las letras de canciones de todo tipo es vieja práctica popular que se da tanto en el mundo lúdico infantil como en el adulto en clave de cuchufleta; también se utiliza con intenciones reivindicativas. Consiguen con frecuencia logros de chabacanería y llana obscenidad cuando sirven de banda sonora para juergas y producen por lo general sonrojo en los últimos casos cuando se corean en manifestaciones. Con los niños no me voy a meter hoy. Las reinvenciones de letras con fines satíricos y humorísticos son por ejemplo rasgo de identidad de las chirigotas en los carnavales gaditanos, a las que todavía estoy por encontrarles la gracia que mayoritariamente se les adjudica. No obstante, he de reconocer ciertos hallazgos de antaño como innovar el «soy rebelde» de la canción de Jeanette por «voy de verde porque soy guardia civil, porque nadie me ha tratado con amor». O lo de «Carrero, Carrero, ¿qué haces ahí en el alero?» a partir de la canción de los payasos de la tele y que introducida hoy podría costar un disgusto judicial por enaltecimiento del terrorismo.

Pero otra cosa, mucho más tonta, es cambiar la letra de villancicos clásicos, reciente iniciativa de algunos centros docentes públicos vascos (ya se hizo en Noruega), para no ofender las sensibilidades religiosas de alumnos de credo distinto al cristiano y preservar el carácter laico. Así, el Niño Jesús nacido en el portal de Belén se convierte en un tal Peru que ha nacido aquí mismo, lo cual a pesar de la vaguedad de concreta procedencia del desconocido Peru asegura al menos su origen vasco, quizá inspirado de manera inconsciente en que Jesús era Dios y hombre alavés. Por Dios, y nunca mejor dicho, cuánta tontería. No creo que a los padres de ningún mocoso musulmán les ofenda que su vástago cante un villancico de letra cristiana, aunque, a saber. A mí, como ateo nada proselitista, no me molestaba que mi hija, de cría, cantara villancicos de contenido religioso. Otra opción podría ser que en el colegio no canten villancicos, buena solución porque además suelen ser una ramplona murga. En vez de ‘Ay del chiquirritín’ podrían entonar el ‘Sympathy for the Devil’, de los Stones, aunque esta igual también vulnera el laicismo por referencia al ángel caído.

En todo caso, que en este oficio hay que estar a postularse para cazar un bolo al vuelo, me ofrezco a escribir letras de villancicos para colegios ortodoxos sin miedo a la incorrección política. Ya probé mi valía en una novela, con la Navidad de fondo, en la que cantaban un villancico-rumba, ‘Los pastorcillos van al pogrom’, y otro, un poco anacrónico por ‘flashforward’, que se titulaba ‘El arbolito de Judas’. Carecían de valores humanos y espíritu navideño e incluso el primero incitaba al odio, pero en ninguno de los dos se mentaba al Niño Jesús.

Temas

Belen

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos