¿Por qué los viernes hay más accidentes en las carreteras vascas?

Noviembre es el mes con más incidencias, según el anuario. / Luis Calabor

Termina la semana laboral, hay más tráfico, más ansiedad de los conductores... Un cóctel peligroso. Un estudio del Gobierno vasco analiza las estadísticas de los incidentes de tráfico en la comunidad

Solange Vázquez
SOLANGE VÁZQUEZ

Salir a la carretera siempre tiene algo de lotería, pero hay días y horas en los que, estadísticamente, hay más boletos para sufrir un percance. En Euskadi, el año pasado se produjeron 10.604 siniestros de distinta consideración, pero no se repartieron de manera equitativa a lo largo de la semana. Así lo recoge el anuario de accidentes de tráfico del Gobierno vasco, donde se aprecia claramente que hay un día en el que repuntan las incidencias: el viernes. Los datos de la Ertzaintza recogidos en el informe constatan que el año pasado se produjeron 1.366 percances este día, casi un 17% del total. Unas cifras que también confirman las Policías Locales de las capitales vascas y de varios municipios.

Aunque el 'viernes negro' es común a los tres territorios, es más acusado en Bizkaia (ese día concentra el 18% de los siniestros). Por su parte, en Gipuzkoa acumula el 16,5% y en Álava, el 15,4%, tal y como dejan patentes las cifras aportadas por la Policía autonómica para el anuario. ¿Qué ocurre cuando termina la semana laboral para que aumenten notablemente los percances? Portavoces de la Dirección de Tráfico del Departamento de Seguridad del Gobierno vasco admiten que este día se ve «claramente» un aumento en el número de incidencias. Lo achacan -como siempre ocurre cuando se habla de siniestros- a una conjunción de factores, pero apuntan al significativo aumento del tráfico durante esta jornada como causa principal. «Junto con los sábados, se dan desplazamientos que no abundan otros días de la semana: compras en centros comerciales, ocio en zonas específicas...», añaden. Asimismo, a su juicio, es «imposible» saber si en el cóctel de circunstancias que pueden propiciar un accidente juega «un papel relevante» el estado de ánimo del conductor, fatigado a esas alturas de semana y ansioso por verse 'libre', aunquen indican que «es un factor más» que puede influir en el número de siniestros.

Para Luis Murguia, director de Movilidad del Real Automóvil Club Vasco Navarro (RACVN), el binomio que marca los viernes, compuesto por el aumento de la circulación y la excitación de los conductores, sí es determinante. «El tráfico de un viernes por la tarde llama la atención por el número de coches, pero también por el nivel de ansiedad y de tensión de los conductores. Empieza la fiesta, terminas de trabajar, has hecho planes y vas a todo correr... cualquiera que salga a la carretera un viernes cuando la gente sale del trabajo lo puede ver», argumenta. Asimismo, destaca que, tradicionalmente, al terminar la semana laboral se celebraban muchas comidas de empresa -«aunque esto es algo que con la crisis ha ido a menos»- y citas sociales, lo que suele ser sinónimo de excesos etílicos. Además, suelen ser cometidos por un colectivo que Murguia ha bautizado como el de los 'irreductibles', gente ya de cierta edad con hábitos muy arraigados y que usan mucho esas coletillas de 'a mí me van a decir cómo conducir o cuántos vinos me tengo que tomar'. Este exceso de confianza y la ingesta de alcohol ayudan, evidentemente, a engrosar los anuarios de acccidentes.

Laborables y vísperas de festivo

Estas son algunas de las explicaciones de por qué el viernes es el día con más accidentes, un patrón que se repite en las estadísticas de los últimos años. Por detrás en el ranking se encuentra el jueves (15,3%) y en la cola, el domingo (12,2%). Pese a este tipo de estadísticas, Murguia considera que «aún sabemos muy poco de los accidentes. Ya nos gustaría, pero no es una ciencia exacta. Influyen muchos factores», subraya. Aunque hay uno que, a su juicio, hay que tener en cuenta: «Todos pensamos que conducimos mejor de lo que lo hacemos». Y, muchas veces, detalla, vamos por la carretera «como zombies». «Conducir es una actividad lo suficientemente compleja como para acaparar la mayor parte de nuestro cerebro, pero se ha banalizado», lamenta. La falta de atencion, junto con malas prácticas al volante -como no respetar distancias de seguridad-, son caldo de cultivo para los incidentes en la carretera.

Según los datos presentados en el informe de 2016 del Gobierno vasco y facilitados por la Ertzaintza, la gran parte de los siniestros se producen en días laborables (53,6%) y también en vísperas de festivos (16,5%), cuando la gente se dirige a casa o a destinos de descanso despues de su jornada laboral. También son, con diferencia, los periodos en los que se registran más víctimas mortales en la carretera: más de la mitad de los 39 fallecidos el año pasado en las red viaria vasca perdieron la vida en días laborables y casi la cuarta parte, la jornada previa a una festividad. Por contra, los festivos (7,7%) y el día posterior a estas fechas señaladas en rojo en el calendario (12,8%), cuando el común de los mortales está con las pilas cargadas, son las jornadas con menos fallecidos en Euskadi y también con menor número de accidentes de tráfico, con o sin víctimas.

Las peores horas y el peor mes

Pero no sólo el día de la semana marca una mayor o menor posibilidad de sufrir un accidente. El anuario del Ejecutivo autonómico pone de relieve que hay franjas horarias en las que se acumulan incidencias. Así, el año pasado la Ertzaintza registró que el mayor número de siniestros en días laborables se producían a las 14.00 horas (7,1%) y a las 18.00 (7,1%), momentos en los que el volumen de tráfico aumenta por la cantidad de gente que sale del trabajo. Tal y como se aprecia en el estudio, hay más siniestros a las horas de salida que a primera hora de la mañana, cuando la red viaria vasca se llena de vehículos de gente que acude a sus centros de trabajo y cuando el porcentaje máximo de accidentes es del 5,9%. No obstante, al arrancar la mañana (desde las 8.00 a las 10.00 horas) y a media tarde (18.00 horas) se concentraron la mayor proporción de fallecidos en las carreteras vascas en 2016: más de una tercera parte del total. En zonas urbanas, las Policías Locales ofrecen datos muy similares, con repuntes de accidentes a las 14.00 y a las 19.00 horas.

Tal y como recoge el informe, los fines de semana la distribución horaria de los accidentes es distinta: hay más desde las 11.00 hasta la 13.00 horas, cuando el común de los mortales amanece y se va a realizar compras o actividades de ocio. Y, de madrugada -desde medianoche hasta las cinco- se duplican los siniestros respecto a los días laborables por el mayor número de personas que trasnocha.

Los patrones sobre el número de accidentes que dibuja el informe del Gobierno vasco también pone de relieve que la época del año influye en la cantidad de siniestros. Así, noviembre es el mes con más incidencias registradas por la Ertzaintza en la red viaria vasca, con el 9,8% de los percances, seguido muy de cerca por enero (9,6%). «Los días se acortan mucho -indica Murguia-. Además, llueve y como solemos ir todos pegados...».

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