La Policía investiga si la auxiliar de Madrid asesinó a dos pacientes más y lo intentó con otro

Sospecha de la repentina muerte de dos enfermos y de una extraña insuficiencia cardiaca de un tercero, ocurridas todas ellas en el hospital de Alcalá de Henares

MELCHOR SÁIZ-PARDO

El Grupo VI de Homicidios de la Policía Nacional investiga si la auxiliar de enfermería Beatriz López Doncel, encarcelada por el supuesto asesinato de una paciente el jueves de la pasada semana, pudo intervenir en otros tres casos anteriores claramente sospechosos: la extraña muerte de, al menos, dos enfermos del hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, en Madrid, donde trabajaba, y el intento de asesinato de una persona más, también un anciano, que no llegó a morir, aunque sufrió también un extraño episodio de insuficiencia cardiaca compatible con la inyección de aire en su aparato circulatorio.

Según informaron fuentes de la investigación, en los dos casos mortales los pacientes, que se encontraban en vías de recuperación, fallecieron repentinamente por una embolia gaseosa en el corazón. Aunque esta patología puede generarse de forma natural, ninguna de las dos víctimas tenía causas de riesgo.

En ambos casos, el daño que causó la muerte era compatible con la inyección de aire en las arterias que van al órgano cardiaco, supuestamente la forma que López Doncel escogió el jueves por la tarde de la semana pasada para acabar con la vida de Consuelo D., de 86 años. En los cuatro casos investigados, López Doncel (que cogió una baja laboral durante un año y medio y se reincorporó el pasado mayo) se encontraba de guardia, aunque los agentes no tienen más indicios. Por el momento.

Los vecinos afirman que se la veía «contenta con su trabajo» y que «había cuidado a mayores» La presunta agresora

La prueba de cargo que puede llevar a la auxiliar a pasar más de veinte años en la cárcel solo por el asesinato de Consuelo es una cámara espía que la Policía instaló hace ahora dos años en el ala B de la quinta planta del hospital Príncipe de Asturias. Ese dispositivo fue autorizado a petición de Policía Nacional por el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Alcalá de Henares, en el marco de una investigación para determinar la causa de la muerte de la que cronológicamente sería su segunda víctima mortal: otra octogenaria que falleció en el verano de 2015, también cuando se encontraba en claro proceso de mejora y, como Consuelo, a punto de recibir el alta hospitalaria.

Sin motivo

Según fuentes del caso, fue ese dispositivo el que grabó como López Doncel entró a la habitación de Consuelo, sin tener motivo aparente para ello, poco antes de que la anciana sufriera un paro cardiaco provocado por una embolia gaseosa. La cámara, de cuya existencia no sabía nadie del personal del hospital, estaba instalada en el pasillo, controlando el acceso de médicos, enfermeras y auxiliares a la zona donde se encuentran los internos, por lo que no grabó el momento en el que la auxiliar habría inyectado aire a la paciente. El juzgado rechazó medidas de vigilancias más agresivas con la intimidad, como grabar en el interior de las habitaciones.

Desde el principio -apuntaron fuentes de la investigación- la ahora detenida fue la principal sospechosa de esta otra muerte del verano de 2015, pero la Policía no pudo probar entonces la implicación de López. Es más, los agentes ni siquiera pudieron demostrar que la muerte no se hubiera producido por causas naturales.

Una cámara espía autorizada por un juez grabó a la acusada cuando entraba en la habitación Seguimiento

Sin embargo, y habida cuenta de que anteriormente ya se había registrado otro fallecimiento por embolia gaseosa y un episodio muy grave en otro paciente por la misma patología, el juzgado decidió mantener activa la cámara y acceder todos los meses a renovar la autorización judicial para que siguiera registrando lo que ocurría en la planta de Medicina Interna. En el caso de Consuelo, los médicos sospecharon de su repetina muerte justo cuando iba a ser dada de alta y decidieron realizar un TAC al cadáver, lo que permitió descubrir una burbuja de aire en su corazón.

Por su parte, los padres y varios amigos y vecinos de la auxiliar defendieron ayer su inocencia y mostraron su incredulidad ante la posibilidad de que fuera la autora del crimen. «¡Carroñeros!», gritó el padre de Beatriz López a los periodistas, mientras su madre aseguró que es «inocente». Algunos vecinos coincidieron en que a la enfermera se la veía «contenta con su trabajo» e incluso había «cuidado a personas mayores y nunca tuvo problemas». «No sé qué le ha podido pasar a la chica, si es que ha sido ella», aseveraba una vecina.

Temas

Madrid

Fotos

Vídeos