Herido grave un madrileño de 20 años al ser agredido por otros jóvenes en las fiestas de Liendo

Los restos de sangre, aún visibles ayer, señalan el punto de la plaza Navedo de Liendo donde se produjo la agresión. / Javier Cotera-ATLAS

La víctima se debate entre la vida y la muerte en el hospital de Valdecilla mientras la Guardia Civil ha detenido a uno de los presuntos atacantes

A. DE LAS HERAS / D. MARTÍNEZ / A. SAN MIGUEL

El pequeño y tranquilo municipio cántabro de Liendo amaneció ayer conmocionado. Un joven visitante de 20 años, vecino de Madrid, se debate entre la vida y la muerte después de que fuera víctima de una agresión por parte de otros chicos durante la celebración de las fiestas en la localidad. La Guardia Civil ha abierto una investigación para aclarar el suceso y ha detenido a una persona, aunque sospecha que puede haber más implicados, según indicaron fuentes cercanas al caso. Mientras, la víctima permanece ingresada en estado grave en la UCI del hospital de Valdecilla, en Santander. El Ayuntamiento de Liendo ha decidido suspender las fiestas.

La agresión que ha dejado a un joven en el hospital santanderino se produjo en torno a las cuatro de la madrugada del pasado martes en la plaza Navedo del pueblo, una zona peatonal y el núcleo de la fiesta. El lunes se celebraba la festividad local de Saturnino Candina y ayer, la de Nuestra Señora. Vecinos y visitantes disfrutaron a partir de medianoche de una verbena y después, de un revival ochentero, según se recoge en el programa de fiestas. La cálida noche de agosto había atraído a numerosas personas. De madrugada, en la plaza se formó «un tumulto», y en medio, «una pelea bastante dura, no se sabe el motivo», explicaron ayer algunos testigos.

Según ha podido saber este periódico, el herido presenta diversas contusiones cerebrales, algunas de ellas producidas al parecer con una botella, y sangraba en abundancia. Una llamada de un ciudadano alertó de la agresión al 112 de Cantabria, que movilizó a una ambulancia del 061 y a la Guardia Civil. Los sanitarios realizaron un TAC al herido, cuyo estado fue empeorando a medida que transcurrían los minutos. Al final, fue evacuado de urgencia con un traumatismo craneoencefálico por la UVI móvil hasta el hospital de Valdecilla, ubicado a unos 50 kilómetros por la autopista A-8. El muchacho seguía ayer ingresado en la UCI, donde los médicos trataban de salvarle la vida. Estaba intubado y con pronóstico muy grave. Ayer por la mañana las manchas de sangre aún eran visibles en el suelo de la plaza.

Por su cercanía con Bizkaia, a algo más de media hora, Liendo es un enclave muy frecuentado por ciudadanos vascos. Entre ellos se encontraba Ane, una joven vizcaína cuyo novio veranea en la localidad cántabra, y que en ese momento disfrutaba de la fiesta. «Llegué sobre las tres y una hora después se produjo un tumulto de gente. No vi la pelea, pero presentí que algo ocurría, aunque al principio no le dimos importancia», explica la muchacha.

«Mi cuñado estuvo con el chico, que estaba muy mal -vomitaba sangre- hasta que llegó la ambulancia, que tardó más de media hora», aseguraba la joven. «No lo entiendo porque el hospital de Laredo está muy cerquita, a diez minutos en coche». Además, en la plaza había «dos enfermeras» que, al ver al muchacho herido, intentaron ofrecerle los primeros auxilios. Por los pocos datos que se conocían ayer sobre la víctima en la localidad costera, se trataría de un joven invitado por una conocida y amplia familia veraneante de toda la vida de Liendo, procedente de Madrid.

Según algunas fuentes, la Guardia Civil, que sospecha que fue una agresión en grupo, tenía identificados al menos a dos de los posibles agresores, dos jóvenes procedentes de municipios cercanos. Uno de ellos, vecino de Laredo, fue detenido sobre las cinco de la madrugada, apenas una hora después de que se produjeran los hechos, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente.

Bando de alcaldía.
Bando de alcaldía. / E. C.

«Estamos consternados»

El alcalde de Liendo, Juan Alberto Rozas Fernández, emitió ayer por la mañana un bando, según el cual, «con motivo de los lamentables hechos ocurridos en la verbena de ayer (por el lunes) y como condena por parte de este Ayuntamiento a cualquier acto de violencia, quedan suspendidas la romería y la verbena programadas con motivo de las fiestas patronales de Nuestra Señora». Según matizaron fuentes municipales, sólo se iba a mantener en el programa festivo de ayer la actuación de un mago para los niños.

«Vinieron los niños a avisar de que había un chaval tirado en el suelo»

Mari Carmen y Miguel Ángel se encontraron en la tarde de ayer frente a un charco de sangre, en el mismo lugar donde pocas horas antes estuvieron atendiendo, junto a otros vecinos, al joven herido por una paliza. «Estábamos disfrutando de la verbena y vinieron los chavales todo alterados diciendo que había un chico tirado en el suelo y con sangre», explica ella, todavía aturdida.

El herido estaba sobre el suelo, junto a un banco, «tumbado boca abajo y con un golpe muy fuerte en la cabeza». «Enseguida nos dimos cuenta de que la situación era muy delicada y que la cosa tenía mala pinta. Sangraba muchísimo por la cabeza y por la boca y no reaccionaba a nada. Yo no entiendo de esto, pero le puse la mano en el pecho, no sentí latido y me quedé...». Ayer, en el momento en que estaba narrando los hechos, como muchos otros vecinos a los que llegó el rumor, pensaba que el joven había muerto.

Ante la gravedad de la situación, buscaron entre la multitud que abarrotaba la plaza la ayuda de algún profesional sanitario. Acudieron a la llamada dos enfermeras. «El chaval estaba aquí al lado, a pocos metros de la orquesta, pero con todo el jaleo que había la mayoría de la gente no se había enterado». Para entonces ya se había puesto en marcha el dispositivo de emergencia que movilizó una UVI móvil del 061 de Laredo.

Según informan los testigos, antes de que llegara la ambulancia se personó en el lugar un médico que continuó las labores de reanimación. «Nos mandaron ir al polideportivo a coger un desfibrilador y estuvieron con ello un buen rato», concreta Miguel Ángel. Alrededor de «45 minutos que se nos hicieron eternos» hasta que finalmente la UVI móvil recogió a la víctima y la trasladó hasta Laredo antes de ingresar en Valdecilla.

«Estamos consternados, la plaza estaba llena, hacía muy buena noche. Es una pena que sucedan estas cosas con los jóvenes y el alcohol», lamentó en declaraciones a este periódico la teniente de alcalde, Asunción Herrería, que se había ido a casa media hora antes de que se desencadenara el incidente. Algunos de los residentes se sorprendieron ante la gran cantidad de cuadrillas de chavales que se habían congregado en el entorno de la plaza haciendo botellón.

Liendo, ubicado en un valle entre entre los municipios costeros de Castro Urdiales y Laredo, cuenta en invierno con una población de unos 1.200 habitantes, que se duplica con la llegada de veraneantes en estas fechas estivales. «Me da mucha pena porque Liendo es un pueblo muy tranquilo, nunca antes ha pasado nada así», confesaba una vizcaína cuya familia tiene una casa allí.

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