Fallece ahogado un pescador de 60 años al caer al agua con su coche en el puerto de Gijón

Una grúa saca el coche del agua en los muelles del Rendiello, en El Musel, con el cuerpo del fallecido todavía en su interior. / Damián Arienza

C. A. C. P., vecino de Gijón, se precipitó al Cantábrico en los muelles del Rendiello en El Musel por causas que se desconocen

PALOMA LAMADRID

Un enorme estruendo alertó a los pescadores que se encontraban en la tarde de este sábado en los muelles del Rendiello, en Gijón. Al apartar la vista de su faena para saber qué ocurría contemplaron una escena terrible: las aguas del Cantábrico engullían un coche. En su interior se encontraba C. A. C. P., un vecino de la localidad asturiana de sesenta años que perdió la vida como consecuencia del suceso. José Antonio Fernández Pascali fue la persona que llamó al 112 para avisar de lo ocurrido. Había visto llegar al fallecido al volante de su vehículo, un Renault Clio de color blanco. Volvió a concentrarse en la pesca y, momentos después, escuchó el ruido producido por la caída del coche al mar y vio cómo se hundía sin remedio.

«Yo creo que fue de frente al agua. Escuché un acelerón y, a continuación, estaba hundiéndose», señaló este pescador habitual de El Musel. Según su testimonio, el fallecido acudía, en ocasiones, por la mañana a la zona de la rula, «pero no era de los más aficionados». Los hechos ocurrieron poco antes de las cinco de la tarde. En el lugar se desplegó un amplio dispositivo de seguridad, compuesto por dos dotaciones de bomberos, varias patrullas de la Policía Nacional, la Local y la Guardia Civil, además de la Policía Portuaria y una UVI móvil. Pero ninguno de los efectivos allí presentes disponía de la preparación y los medios necesarios para realizar tal inmersión. De modo que fue necesario alertar al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil (GEAS) para que realizara tal operación. Al parecer, el vehículo se encontraba a unos nueve metros de profundidad.

Cámaras de seguridad

Los buzos intentaron acceder al interior del coche para recuperar el cadáver, pero la tarea resultó imposible. Así las cosas, hubo que solicitar los servicios de una grúa para sacarlo del agua. A las 19.25 horas llegó un equipo de la empresa Grúas Roxu para efectuar dichas labores. Cuando la máquina extrajo el coche, minutos antes de las ocho de la tarde, estaba boca abajo y el cadáver permanecía en su interior. Una vez en tierra, el forense procedió a examinar el cuerpo del pescador y posteriormente los servicios funerarios se hicieron cargo de los restos mortales.

La investigación para determinar las causas del accidente continúa abierta. Una portavoz de la Guardia Civil apuntó a un «accidente fortuito» por motivos que aún se desconocen. No obstante, según pudo saber este periódico, las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en la zona en la que se produjo el suceso revelan que el vehículo no hizo ademán de detener su marcha. Llegó a los muelles del Rendiello, tal y como lo certificó Fernández Pascali, y luego giró a la derecha, en dirección al agua. De hecho, el vehículo cayó entre dos barcos que estaban amarrados. Los investigadores están pendientes de los resultados que arroje la autopsia y el análisis del coche para intentar esclarecer cómo se produjo la caída.

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