Detenido en Bilbao por participar en una red que distribuía por WhatsApp pornografía infantil, incluso con bebés

Los agentes lograron infiltrarse en los grupos de WhatsApp./Guardia Civil
Los agentes lograron infiltrarse en los grupos de WhatsApp. / Guardia Civil

El arresto practicado por la Guardia Civil la semana pasada se encuadra en el marco de una operación que se ha saldado con otras 18 detenciones en todo el país

Solange Vázquez
SOLANGE VÁZQUEZ

La Guardia Civil ha detenido en Bilbao a un individuo por su presunta participación en una red internacional de distribución de pornografía infantil en grupos de WhatsApp. Se trata de un varón de mediana edad que residía con su madre y que fue localizado por los agentes del instituto armado en su propio domicilio. El arresto, que tuvo lugar la semana pasada, se ha producido en el marco de una macrooperación iniciada hace diez meses y se ha saldado con otros 18 detenidos en Madrid, Barcelona, Granada, Valladolid, Málaga, Almería, Tenerife, A Coruña, Sevilla, Las Palmas, Castellón y Lanzarote. Todos ellos -entre los que hay dos menores, uno de Elche y otro de la localidad murciana de San Javier- han quedado en libertad con cargos tras pasar a disposición judicial. Según han precisado fuentes de la Guardia Civil, los contenidos que movían por WhatsApp eran de gran dureza: en ellos aparecían incluso «bebés de pocos meses» y escenas de zoofilia.

Fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Alicante han subrayado que los agentes del Grupo de Investigación de Delitos Tecnológicos del instituto armado han utilizado por primera vez en España la figura del «agente virtual encubierto» para llegar hasta los sospechosos. La titular del Juzgado de Instrucción 2 de Orihuela (Alicante), que ha dirigido la operación, permitió que los guardias civiles se introdujesen en estos grupos para hacerse pasar por usuarios. La 'puerta de entrada' a este inframundo se la abrió una testigo protegida que les facilitó los enlaces de Internet a través de los que se llegaba a estos grupos.

Así, lograron descubrir que los grupos de WhatsApp investigados eran administrados por ciudadanos de países latinoamericanos como Chile, Perú o México. Ellos eran los que invitaban directamente a determinados usuarios, aunque, en ocasiones, los sospechosos accedían a ellos mediante enlaces de Internet publicados en «grupos cerrados o secretos de Facebook» con servidores radicados en Estados Unidos, tal y como ha explicado el instituto armado. «Si el usuario no compartía archivos, era eliminado a veces, porque se le calificaba de mirón u observador», según han informado hoy a la prensa dos de los guardias civiles responsables de las pesquisas.

Según sus cálculos, los veinte foros investigados, que cambiaban a menudo de nombre para dificultar su rastreo, estaban compuestos por «miles de personas de todo el mundo», aunque la Guardia Civil se centró en los 19 usuarios con teléfonos radicados en España, además lanzar una alerta a las autoridades de los países de origen de los administradores.. Al respecto de esos grupos, los investigadores han señalado que siguen «existiendo» porque «en determinados casos, la temática no era pornografía infantil sino que se compartía un enlace».

Los agentes están convencidos de que los consumidores y distribuidores de este material se lo descargaban en otros dispositivos como ordenadores, discos duros o memorias USB para no colapsar sus terminales, dado el volumen de los archivos. Tal y como han detallado, las imágenes analizadas por los agentes incluyen fotografías y vídeos explícitos de pederastia protagonizados por niños de diferentes edades, incluidos «bebés de meses», algunos de ellos de tipo zoófilo. En la veintena de registros domiciliarios que ha realizado la Guardia Civil se ha requisado gran cantidad de material informático.

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