Un detective para vigilar a la víctima de 'La Manada': «La estrategia de un abogado desesperado»

Imagen de los miembros de 'la manada' tomada por las cámaras de seguridad la noche de San Fermín en la que se produjo la agresión sexual./
Imagen de los miembros de 'la manada' tomada por las cámaras de seguridad la noche de San Fermín en la que se produjo la agresión sexual.

La decisión del tribunal que juzga la violación en los Sanfermines de aceptar un informe sobre la vida privada de la chica desata una ola de indignación en las redes

ÓSCAR B. DE OTÁLORA

La estrategia de los letrados de los cinco miembros de 'La Manada' de contratar a un detective privado para investigar la vida íntima de la joven que les ha denunciado por una violación múltiple cometida en los Sanfermines de 2016 «es la estrategia de un letrado desesperado», según afirmaba este martes un veterano defensor vasco. La polémica ha estallado después de que el tribunal que juzga a los cinco jóvenes sevillanos haya aceptado como prueba el documento elaborado a partir del control de las redes sociales del denunciante. Este hecho ha provocado una ola de indignación general y ha tenido respuesta en internet: se han divulgado los rostros de los acusados con sus nombres reales. La crispación, además, ha aumentado al conocerse que el tribunal no aceptaba como prueba los Whatsapp que los miembros de 'la manada' se enviaron en los días anteriores al ataque sexual denunciado por la joven y en los que hablaban sobre otros presuntos abusos cometidos en Sevilla e incluso sobre la posibilidad de comprar burundanga para atacar a mujeres durante los Sanfermines.

El informe, según ha transcendido, es un mero control de las redes sociales de la víctima. En un primer momento fue presentado por las defensas del exmilitar y el exguardia civil que han sido acusados. Inicialmente los jueces lo rechazaron pero el primero de los jóvenes volvió a presentarlo. En la primera sesión, los letrados de los otros tres denunciados presentaron como supuesta prueba una fotografía que la joven divulgó en sus redes sociales este otoño. Las acusaciones se negaron a que se incluyera en la causa al entender que no era relevante al referirse a algo sucedido 14 meses después de los hechos. Pero los jueces la aceptaron «sin prejuicio de su posterior valoración».

«Falta de pudor»

Según un letrado consultado por este periódico, este tipo de investigaciones privadas encargadas por los abogados «son habituales en los casos de supuestas bajas fingidas, en los que una persona que ha denunciado, por ejemplo, sufrir una lesión que le impide caminar y pide una indemnización, va todos los días va a hacer deporte». Sin embargo, el propio letrado ha asegurado que aplicar este táctica en un juicio por violación exige «una falta de pudor y actuar ya fuera de unos mínimos de prudencia porque intuyes que no hay muchas posibilidades de defensa».

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Los juristas consultados dudan, además, de la validez de este tipo de evidencias. En principio, porque los daños causados por el estrés postraumático (que alega la víctima de ‘La Manada’) no son tan visibles y evidentes como puede ser el efecto de una lesión física. En segundo lugar, porque encierra una intención de victimizar todavía más a una persona que ha sufrido una violación y de hacer ver que no tiene derecho a una recuperación. En tercer lugar, según señala uno de los abogados, porque utilizar un seguimiento sobre la vida privada de una mujer agredida sexualmente «puede encerrar un discurso gravísimo de hacer ver que su comportamiento justificaba la agresión».

Ante esta posibilidad, no obstante, el letrado guarda cautela al no conocerse la justificación de la defensa para esgrimir el informe, ya que las sesiones del juicio que se están celebrando en Pamplona se están desarrollando a puerta cerrada. Ante esta falta de datos, el abogado no descarta que se pretenda utilizar en la vía civil para intentar demostrar que los daños sufridos por la joven no eran graves y, por lo tanto, pagar una cantidad menor en el caso de que se fije una indemnización en función de los daños.

Estrategia «muy fina»

Por otra parte, juristas consultados han explicado que el tribunal no tenía otro remedio que aceptar el informe. Si se hubiera rechazado, alegan, los abogados defensores podrían haber denunciado indefensión y haber presentado un recurso que incluso podría haber llegado a suponer la anulación del juicio. «La estrategia de los jueces puede ser muy fina», ya que acotan así las vías para presentar una apelación, argumentan los especialistas.

Al margen de los argumentos jurídicos, la inclusión del informe sobre la joven en la causa ha provocado una profunda indignación en las redes sociales. En su punto más álgido, varios internautas han comenzado a difundir los retratos de los acusados. Son imágenes en los que se les reconoce perfectamente y en las que incluso se añaden nombres y apellidos. En las redes también se ha arremetido contra los jueces e incluso algunos colectivos feministas de Madrid han convocado una manifestación para el próximo viernes frente al Ministerio de Justicia para protestar por la admisión a prueba del informe.

En la sesión celebrada este miércoles, los agentes de la Policía Municipal que atendieron a la chica aseguraron que la madrileña «ni mintió, ni fingió» y que cuando ellos llegaron se encontraba en estado de 'shock. Estos agentes fueron los primeros en atenderla una vez que la pareja que encontró a la víctima dieron aviso a la Policía Municipa la noche en la que se se produjo la agresión sexual. Esta declaración confirma la versión que la joven viene defendiendo desde su primera declaración.

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