Las declaraciones de la joven de Irún que apareció en un talud inconsciente y maniatada no ayudan a esclarecer el caso

Centenares de personas se concentraron ayer en la Plaza del Ensanche de Irun para mostrar su apoyo a la vecina que apareció inconsciente el pasado martes/De la Hera
Centenares de personas se concentraron ayer en la Plaza del Ensanche de Irun para mostrar su apoyo a la vecina que apareció inconsciente el pasado martes / De la Hera

La Ertzaintza mantiene abiertas todas las líneas de investigación sobre el caso de la mujer que apareció insconciente. maniatada y amordazada. Por el momento, no se han producido detenciones

AIENDE S. JIMÉNEZ

La joven de Irún de 24 años que fue encontrada el pasado martes inconsciente, maniatada y amordazada ha podido realizar sus primeras declaraciones a la Ertzaintza. Sin embargo, según informan fuentes cercanas a la investigación, estas no han sido esclarecedoras para ayudar a la policía a resolver el caso. Por el momento todas las líneas de investigación siguen abiertas, mientras la mujer continúa recuperándose en el Hospital Donostia.

La propia consejera vasca de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, aseguró ayer que la Ertzaintza no descarta ninguna posibilidad en este caso. «Hay que esperar a las informaciones que aporte ella, y a los datos que se puedan conseguir a partir de posibles testigos o incluso de imágenes grabadas», señaló la consejera, aunque también reconoció que por el momento no hay informaciones nuevas sobre el caso. Preguntada por si se podría tratar de un episodio de violencia de género, Beltrán de Heredia insistió en que «no se descarta ninguna línea de investigación».

La joven, que ingresó el pasado martes en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Donostia en estado de coma, recuperó la consciencia esa misma tarde y evoluciona favorablemente. Su vida ya no corre peligro, aunque por el momento permanece en el centro hospitalario. La Ertzaintza espera que con el paso de las horas pueda aportar nuevos datos que ayuden a aclarar las circunstancias en las que sucedieron los hechos y también a poder saber quién o quiénes son los posibles responsables de lo sucedido. Por el momento no ha trascendido que exista ninguna persona sospechosa y tampoco se han producido detenciones.

La policía ha estado recabando información entre los vecinos de la zona cercana al parque Mendibil, desde donde se sospecha que la joven irundarra fue arrojada a un talud el pasado martes. Además, también se están revisando las cámaras de vídeo de la Escuela Oficial de Música del municipio, que se encuentra en el interior del parque, a la espera de poder observar alguna imagen que permita a los investigadores reconstruir lo que le ocurrió a la joven entre la madrugada y las primeras horas del pasado martes.

La joven continúa ingresada y la policía espera que pueda aportar más datos

El misterio sigue envolviendo el caso de esta vecina de Irun, que fue descubierta aquella mañana por un ciclista que circulaba por la carretera GI-636 que discurre bajo el talud en el que se hallaba la joven, tirada entre arbustos y zarzas en estado inconsciente. La mujer se encontraba en una zona de difícil acceso, por lo que hizo falta de la ayuda de una dotación de bomberos para que pudieran rescatarla de entre la vegetación y trasladarla hasta la ambulancia, estacionada en la carretera.

Cuando los efectivos llegaron hasta ella descubrieron que la joven tenía los pies y las manos atadas a la espalda con unas bridas, y la boca tapada con cinta americana. Además estaba inconsciente y en estado de hipotermia, síntoma que revela que podría haber permanecido allí abandonada durante varias horas antes de ser encontrada.

Esas mismas fuentes confirmaron que la vecina de Irun vive en una calle colindante al parque Mendibil, desde el que la policía sospecha que fue arrojada al talud, de unos 20 metros de altura hasta alcanzar la carretera. En un primer momento las asistencias sanitarias trataron de reanimarla en el lugar, ya que sus constantes vitales eran bajas, y después de esas primeras atenciones fue trasladada al Hospital Donostia, donde ingresó en estado de coma en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Esa misma tarde recuperó la consciencia, pero por el momento permenece hospitalizada, aunque evoluciona favorablemente y su vida no corre peligro. La Ertzaintza espera que en las próximas horas pueda revelar más datos sobre lo sucedido.

Repulsa desde Aspace

Esta vecina de Irun es trabajadora social en el Centro Arrupena que Aspace -la Asociación de Parálisis Cerebral de Gipuzkoa- tiene en la localidad bidasotarra. Aspace emitió un comunicado en nombre de la dirección y de los empleados de la asociación, en el que señala que «ante la grave agresión recibida por una trabajadora y compañera en Irun, queremos denunciar y mostrar nuestra más absoluta repulsa ante los hechos acaecidos». Asimismo quisieron trasladar toda su «solidaridad y fuerza a nuestra compañera, su familia y allegados».

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