Multitudinario adiós a Lucía en Alhaurín el Grande

Entierro de la pequeña Lucía/. Salvador Salas
Entierro de la pequeña Lucía / . Salvador Salas

Cientos de vecinos, amigos y familiares acompañan a Almudena y Antonio, los padres de la pequeña desaparecida en Pizarra, en el funeral de su hija

FERNANDO TORRESMÁLAGA

Cuando Lucía desapareció, seiscientos vecinos de Pizarra (Málaga) se lanzaron a la calle a buscarla. La solidaridad de los pueblos del Guadalhorce se materializó en muestras de apoyo de diversos tipos y el decreto de luto oficial en los tres municipios implicados. Este viernes, cientos de personas han acompañado una vez más a Antonio y Almudena en el funeral de la pequeña. En torno a las doce del mediodía, el féretro blanco ha llegado a la capilla del cementerio de Alhaurín el Grande, acompañado por los padres y numerosos familiares portando flores. Sobre el féretro había lo que parecía ser una capa azul de Superman.

La capilla se ha llenado minutos antes de que comenzara la misa. Unas doscientas personas se han quedado en el exterior esperando, una muestra más del apoyo generalizado ante el inesperado y dramático suceso. Además, un equipo de psicólogos del 112 ha estado ofreciendo soporte a los familiares en todo momento, como llevan haciendo desde que se localizó el cuerpo. Al acto también han acudido diversas autoridades, entre ellas el alcalde de Pizarra, Félix Lozano.

A la salida de la misa, el dolor ha invadido a los que esperaban fuera. El funeral ha sido controlado por varios efectivos de Policía Local y Guardia Civil. A la salida de la comitiva, algunos de ellos se han quitado las gorras, visiblemente afectados al igual que el resto. Los abrazos y las conversaciones de incredulidad han retornado hasta que la familia ha abandonado la capilla rumbo al camposanto, seguidos por decenas de personas portando flores. Al llegar a su destino, los asistentes han aplaudido en un último adiós a Lucía.

Se trataría de una muerte accidental

Conmoción, dolor y tristeza. Estos son los sentimientos que inundan el Valle del Guadalhorce. Una comarca que está de luto por la muerte de la niña de tres años Lucía Vivar Hidalgo, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado a primera hora de este jueves junto a las vías del tren de la línea de Cercanías que une Málaga con Álora, tras haber permanecido desaparecida durante unas ocho horas desde que se le perdiera la pista en una cena familiar en un bar de Pizarra.

De acuerdo con la información del 'Diario Sur' de Málaga, fue el maquinista que realizaba el primer trayecto del día del citado recorrido quien encontró el cuerpo de la pequeña. Horas más tarde, tras la inspección ocular del lugar y de haber recabado los primeros indicios, trascendía la hipótesis que cobraba más fuerza entre los investigadores de la Guardia Civil que se han hecho cargo del caso, que apunta a que la menor se despistó mientras jugaba, siguió la vía del tren desorientada a lo largo de tres kilómetros hasta que se cansó y se acurrucó en la vía. Tras ello, es cuando la pequeña podría haber sido golpeada por el tren, por lo que se trataría de una muerte accidental.

En este sentido se pronunció el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, quien manifestó que el fallecimiento apunta a un accidente ocurrido después de que la pequeña se desorientara. «Parece que se impone la teoría del accidente por encima de cualquier otra», añadió.

El cuerpo de Lucía fue trasladado hasta el Instituto de Medicina Legal (IML) de Málaga, donde se le practicó la autopsia. El examen reveló que la pequeña había fallecido por un traumatismo craneoencefálico severo y que su cuerpo no presentaba otras lesiones, aunque sí restos de grasa. Estos resultados serían compatibles con la hipótesis de la muerte accidental por el golpe del tren. Además, siempre según las fuentes consultadas por este periódico, la autopsia también recoge que la data del fallecimiento de la niña coincide con el momento en el que el tren habría pasado por el lugar en el que se encontró el cadáver.

Pese a ello, las mismas fuentes indicaron que la autopsia no es concluyente, ya que aunque se ha determinado que la causa de la muerte es un traumatismo craneoencefálico, no se conoce con certeza lo que pudo haberlo provocado o si sufría alguna lesión craneal previa. Así, serán los agentes de la Guardia Civil quienes continúen con las pesquisas que arrojen nuevos datos para esclarecer por completo este suceso.

Análisis del tren

Mientras que el tren fue trasladado hasta las cocheras de Los Prados para realizar una prueba pericial, el hecho de que la niña apareciera a tres kilómetros del lugar en el que se le pierde el rastro y que, justo en el punto en el que apareció el cuerpo, haya una vereda que da acceso desde la carretera a las vías del tren levantan las sospechas de los agentes. Éstos mantienen abierta la investigación y no descartan ninguna hipótesis sobre lo ocurrido.

Tras la compleja autopsia, que duró más de seis horas y en la que participaron hasta cinco forenses, el juzgado de guardia ordenó la entrega a la familia del cuerpo de la menor.

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