Condenan a 19 años al padre de Julen por el asesinato de su hijo

Luis Serrano a su llegada a los juzgados durante el juicio por el asesinato de su hijo Julen. /Lobo Altuna
Luis Serrano a su llegada a los juzgados durante el juicio por el asesinato de su hijo Julen. / Lobo Altuna

Deberá indemnizar además a su exesposa y a sus otros tres hijos con 314.000 euros

JAVIER PEÑALBA

La Audiencia de Gipuzkoa ha condenado a 19 años de prisión a Luis Serrano Carrera, de 44 años, por el asesinato de su hijo Julen, de 13, el 1 de diciembre de 2011 en la vivienda del barrio donostiarra de Ondarreta donde la familia había residido hasta la separación del matrimonio. El magistrado presidente del proceso, Augusto Maeso, ha dado forma jurídica al veredicto que adoptó el 27 de junio el tribunal popular, que por unanimidad declaró al acusado culpable del delito de asesinato. Además de la pena privativa de libertad, el padre tendrá que abonar indemnizaciones a su exesposa y a sus otros tres hijos por una cuantía de 314.000 euros.

La pena decretada por el juez se sitúa entre los 18 años que pedía el fiscal Jorge Bermúdez y los 20 que solicitaba la acusación particular, representada por el abogado Iñigo Iruin.

La sentencia ha sido notificada a las partes a las 13.30 de este miércoles. La defensa anunció que recurriría la decisión condenatoria.

Jurado popular

La resolución ha sido conocida dos semanas después de que el jurado diera a conocer el pasado 27 de junio su veredicto, que fue demoledor para los intereses de Luis Serrano. Los miembros del tribunal le declararon culpable de la muerte de su hijo. Y lo hicieron por unanimidad, con nueve votos a favor y ninguno en contra. El jurado dio por probados los hechos que a lo largo de este proceso han defendido el fiscal y el abogado de la madre de Julen.

El tribunal sostuvo que el 1 de diciembre de 2011 , sobre las 7.40 horas, el menor salió del bar Oihandar, regentado por la familia de su madre, en el número 25 de la avenida de Zumalakarregi de Donostia y se dirigió con su padre al antiguo domicilio familiar, donde ya nadie residía, a fin de recoger pertenencias, ya que debían desalojar en breve dicha vivienda. Dentro de la casa, «estando Julen en la habitación que fue dormitorio de los progenitores sufrió una herida en el corazón causada por un cuchillo de una hoja de 11 centímetros de longitud y 2 de anchura», lesión que le produjo un shock cardiogénico y un taponamiento cardíaco que le causó la muerte al cabo de unos minutos.

El jurado concluyó que el acusado, «como venganza contra su esposa por la decisión de ésta de divorciarse», clavó a Julen el cuchillo en el corazón «con la intención de matarle», y efectivamente lo consiguió. El jurado, además, detalla que el ataque fue «repentino e inesperado» y que Julen «no tuvo oportunidad alguna de defenderse». Con estas respuestas, el tribunal echó por tierra la teoría de la defensa, según la cual Julen se clavó el arma cuando se encontraba él solo en el dormitorio de sus padres mientras Luis Serrano permanecía en el salón de la vivienda.

La acusación pedía 20 años

Tras la lectura del fallo, el fiscal Jorge Bermúdez pidió 18 años, además de indemnizaciones para la esposa e hijos por una cuantía global de 135.000 euros.

El abogado Iñigo Iruin reclamó para el acusado veinte años de cárcel. Asimismo, solicitó la inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad sobre sus hijos y medidas de alejamiento por un periodo de 21 años. Por último, demandó que el acusado indemnice con 200.000 euros a su exmujer y con 50.000 a cada uno de sus otros tres hijos.

El abogado de la defensa, Miguel Castells, que inicialmente pedía la absolución, solicitó que se aplicase la atenuante de «dilaciones indebidas», que a su juicio obligaría a fijar una pena inferior a 15 años.

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