Condenado a 18 años de cárcel el acusado de matar a la hostelera Sonia Mitre

Abdou Ndiaye, 'Makelele', en la última sesión de la vista oral. /DANIEL MORA
Abdou Ndiaye, 'Makelele', en la última sesión de la vista oral. / DANIEL MORA

La sentencia del magistrado Bernardo Donapetry fija en 210.000 euros la indemnización a la familia de la conocida hostelera gijonesa

OLAYA SUÁREZGijón

Abdou Ndiaye, 'Makelele', deberá cumplir una condena de dieciocho años de cárcel por asesinar a Sonia Meléndez Mitre y tendrá que indemnizar a los familiares de la víctima con 210.000 euros. El magistrado de la Sección Octava de la Audiencia Provincial, Bernardo Donapetry, así lo dicta en la resolución judicial, notificada ayer, diez días después de que los miembros del jurado popular emitiesen un veredicto condenatorio para el ciudadano senegalés, de 38 años, procesado por el crimen de la que fue su pareja sentimental y jefa en la vinatería Sinatra, en la ruta de los vinos.

El presidente de la sala debía emitir sentencia ateniéndose a lo decidido por el tribunal popular que, a la vista de las pruebas practicadas, consideró al reo culpable de un delito de asesinato, tal y como mantenía la acusación particular, ejercida por el abogado José Joaquín García. Quedaba, pues, concretar la pena de cárcel -entre los 18 y los 22 años por la tipificación del delito- y las cuantías de la responsabilidad civil en relación a la hija, la madre y el hermano de la fallecida. El fiscal consideraba inicialmente los hechos como constitutivos de un delito de homicidio.

Finalmente la sentencia tiene en cuenta la existencia de alevosía y el agravante de discriminación por razones de género. Aprecia, no obstante, la atenuante de dilación indebida por los más de dos años transcurridos desde el crimen hasta la celebración del juicio.

«No la maté»

El violento episodio tuvo lugar el 16 de julio de 2015. La hostelera murió en su propio domicilio por asfixia y aplastamiento. La autopsia determinó que no tuvo posibilidad de de defensa. En el cadáver fueron encontrados restos de semen de Abdou Ndiaye, 'Makelele', quien en todo momento negó ser el autor del crimen. Incluso tras conocer el veredicto del jurado popular, hizo uso de turno de ultima palabra para decir: «No la maté». Una de las pruebas de cargo que pesaron contra él fue el posicionamiento de su teléfono móvil en el entorno de la casa de la víctima, adonde aseguró no haber acudido el día de autos. A ello se sumaron varios indicios, como el hecho de que asegurase que no se había cambiado de ropa y fuese visto por los testigos hasta con tres vestimentas diferentes. Esas contradicciones fueron tenidas en cuenta por el jurado, a lo que se sumaron las amenazas y las discusiones que la víctima y el acusado mantuvieron las semanas anteriores a la muerte por el deterioro en la relación personal y laboral entre ambos.

La abogada de la defensa, Ana Gloria Rodríguez, mostró su intención de recurrir la sentencia de la Sección Octava de la Audiencia Provincial ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Alega que se ha vulnerado el principio de presunción de inocencia del procesado, ya que, en su opinión, no existe ni una sola prueba incriminatoria contra el.

Aprecia alevosía y el agravante de discriminación por razones de género

Esta postura contrasta diametralmente con la mantenida por los miembros del jurado popular, que apuntaron a la existencia de un plan urdido previamente por Makelele para acabar con la vida de la mujer como venganza a que esta quisiera poner fin a su relación personal y profesional.

El juicio se celebró a lo largo de cinco sesiones. En su transcurso, testigos, policías y peritos desgranaron los pormenores de un crimen que conmociono a los muchos conocidos de la víctima y al gremio de hostelería, en el que Sonia era muy apreciada.

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