La cocaína descubierta en Zarautz habría alcanzado un valor de 67 millones de euros

Agentes de la Policía Nacional colocan los paquetes de cocaína tras ser recuperados del zulo en el que se encontraban./Policía Nacional
Agentes de la Policía Nacional colocan los paquetes de cocaína tras ser recuperados del zulo en el que se encontraban. / Policía Nacional

JAVIER PEÑALBASan Sebastián

El registro se estaba alargando en exceso. Los policías sabían que estaban muy cerca de la droga, pero no terminaban de dar con ella. Habían inspeccionado dos chabolas, una 'roulotte', casetas de obra, contenedores... en un paraje apartado del polígono industrial Abendaño de Zarautz, en las proximidades del antiguo secadero de madera. Bajo la lluvia, los agentes revisaban cualquier rincón. Pero la droga no estaba a la vista, sino oculta bajo tierra. La perspicacia de uno de los agentes del Cuerpo Nacional de Policía permitió dar con el alijo. El funcionario observó que el terreno era especialmente blando en una zona y que al pisarlo las botas se hundían más de lo que cabía esperar. Aquella situación despertó sus sospechas. El policía cogió una herramienta y empezó a cavar. Allí había algo más que tierra mojada. El misterio no tardó en quedar resuelto. La cocaína estaba a menos de medio metro de profundidad, escondida en 612 paquetes, perfectamente aislada de la humedad. Había en total 678 kilos. Según estimaciones policiales, la droga habría alcanzado en el mercado ilícito un valor de 67 millones de euros.

La localización de esta partida de cocaína, la más importante de las últimas décadas en Gipuzkoa, es el resultado de una operación llevada a cabo a escala estatal por la Policía Nacional y que se completó con la aprehensión de otros 531 kilos de la misma sustancia en Granada. El dispositivo policial se ha cerrado, por tanto, con la intervención de 1,2 toneladas, valoradas en 120 millones, y con cinco personas detenidas, dos de ellas en Zarautz. Los otros arrestados son tres británicos que fueron interceptados en Granada.

Desde Reino Unido

La Policía cree que todos ellos conformaban un grupo organizado que estaba asentado tanto en el Reino Unido como en España. Además del tráfico de cocaína, los dos arrestados en Gipuzkoa ocultaban una plantación de marihuana en los bajos de una chabola. La Policía llevaban más de un año tras la pista de los traficantes, según informó este viernes el Ministerio del Interior. La investigación comenzó el pasado año, cuando los agentes iniciaron sus pesquisas sobre una red criminal compuesta por ciudadanos españoles y británicos asentada tanto en Reino Unido como en España.

Su 'modus operandi' consistía en introducir y almacenar grandes cantidades de cocaína en comunidades autónomas del norte de la península para luego transportarla hasta el sur, donde los arrestados «disponían de una infraestructura empresarial que utilizaban como tapadera para el transporte de la droga», señalan fuentes de Interior.

El traslado se llevaba a cabo en partidas menores que enviaban al Reino Unido, destinando otra parte del estupefaciente a la distribución entre otras organizaciones criminales afincadas en España. Fuentes policiales indicaron que la red investigada era una de las más activas de Europa y se valía de camioneros profesionales que transportaban la droga oculta entre mercancía legal. Para ello, aprovechaban las rutas ordinarias de transporte por carretera que seguían en su actividad legítima. Uno de sus miembros se convirtió en el principal investigado. Se trataba de un camionero británico que se encontraba en España, donde realizaba una ruta de mercancías con destino al Reino Unido en un camión articulado.

Los agentes pudieron observar que durante el trayecto, que recorría las comunidades de Andalucía, Murcia y Valencia, el chófer había aumentado las medidas de seguridad para realizar una carga legal en Valencia y luego dirigirse a Burgos, donde recogió un nuevo cargamento. Después se dirigió a San Sebastián para contactar con otro individuo que conducía un turismo a modo de vehículo lanzadera, cuya finalidad consistía en guiar al camión en condiciones de seguridad hasta una finca cerrada y apartada de otros núcleos de población. Este lugar se ubica en el polígono Abendaño de Zarautz, donde los miembros de la organización utilizaban dos chabolas existentes en una zona de monte, próxima a la carretera que conduce al barrio de Elkano.

Tras su estancia en Zarautz, los traficantes, utilizando siempre vías secundarias para evitar las carreteras ordinarias, emprendieron un viaje rumbo al sur. De esta forma, tanto el coche lanzadera como el camión concluyeron su ruta en un almacén situado en la carretera de Almuñécar a Salobreña (Granada). Poco después, y una vez estacionado el camión, su conductor comenzó a descargar la mercancía con la ayuda de otros dos miembros de la organización. En este momento, los agentes procedieron a la detención de los tres investigados. Los policías hallaron en el interior de las cajas descargadas 483 paquetes de cocaína de 1.100 gramos cada uno, en total 531 kilogramos del estupefaciente.

Registro en Orio

Posteriormente, los investigadores registraron las instalaciones de Zarautz, donde la organización habría realizado también una carga de estupefaciente y detuvieron a otras dos personas, encargadas de la vigilancia del lugar. Aquí, los agentes emplearon una excavadora para recuperar los paquetes que permanecían enterrados. La droga tenía las mismas características que la incautada en el almacén de Almuñécar.

Por otro lado, los agentes desplazados a Gipuzkoa pudieron comprobar cómo en una chabola deshabitada situada en el mismo lugar, los bajos estaban destinados exclusivamente al cultivo de 'marihuana indoor' (en zona interior). La plantación, no obstante, se encontraba prácticamente abandonada y las plantas permanecían totalmente secas.

Finalmente se produjo un tercer registro en el domicilio del principal investigado, en Orio, donde los agentes intervinieron un kilogramo de cocaína. De las personas arrestada en Gipuzkoa, esta última se encuentra ya en prisión. La otra, sin embargo, quedó en libertad con cargos y sobre ella la autoridad judicial dictó diversas medidas cautelares.

De acuerdo a los responsables del operativo, la cocaína incautada podía venir desde el Reino Unido procedente de Bolivia, según estiman por el logo presente en los paquetes, y el destino de la misma sería su distribución por España y otros países de Europa.

Junto con la detención de los cinco miembros de la organización, los investigadores se han incautado de un trailer, dos turismos, cuatro básculas de gran pesaje, tres balanzas de precisión, dos máquinas termo-selladores, 6.000 euros en efectivo, varios terminales telefónicos, diversa documentación contable, 35 cartuchos del calibre 22 y un listado con matrículas oficiales de los vehículos camuflados de la Policía Nacional.

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