El padre de la familia muerta en Pancorbo confiesa que se quedó dormido al volante

El padre de la familia muerta en Pancorbo confiesa que se quedó dormido al volante
@Gserrano_DGT

El conductor, el único de los seis ocupantes que ha sobrevivido al choque con el camión, revela que venían de Marruecos y sólo se detuvieron en Madrid

ROBERTO RIVERAPANCORBO

Cinco miembros de una familia francesa fallecieron a primera hora de ayer en la N-1, a la altura del desfiladero de Pancorbo, al chocar frontalmente con un camión que se dirigía a Burgos. Según fuentes de la Dirección General de Tráfico, todas las víctimas, tres de ellas menores de edad, viajaban sin sistemas de retención -los niños incluso tendrían que haber llevado silla-, y sólo el padre, que iba al volante, consiguió salvar la vida y resultar con heridas leves, aunque tuvo que ser trasladado por los servicios de emergencia a Miranda en estado de shock. Las primeras investigaciones apuntaban a «un despiste» del conductor del turismo como causa probable del accidente, aunque la realidad resultó incluso más terrible. El hombre admitió a primera hora de la tarde ante la Guardia Civil haberse quedado dormido al volante: viajaban desde Marruecos y, cuando se produjo el fatal accidente, habían realizado una única parada en Madrid.

El dramático suceso ocurrió en el punto kilométrico 306 de la Nacional 1, el corredor que comunica la Meseta y la planicie atlántica de Francia, que discurre aquí por un desfiladero que esculpió el río Oroncillo a lo largo de millones de años y que sirve de puerta a Castilla. Un tramo hecho de 'vaivén' descendente de derecha a izquierda, y protegido sobre el asfalto con línea continua, donde se estrangula el tráfico de la arteria que conduce a la frontera.

Las claves

Dramático saldo.
Tres de los fallecidos son menores de edad, hijos y nietos de las dos mujeres que murieron en el suceso
Superviviente.
El padre, que conducía el turismo, fue evacuado en estado de 'shock' nervioso a un hospital de Miranda
Precedente.
La última víctima en la nacional fue un hombre de 54 años el 27 de julio a la altura de Briviesca

Eran las ocho menos cuarto de la mañana cuando un 'Peugeot 607' de matrícula francesa se estrellaba con un camión cisterna conducido por un súbdito polaco que trató de evitar el encontronazo tras comprobar, sorprendido, que la berlina abandonaba su carril para invadir el suyo sin margen alguno para corregir la marcha, a pesar de advertir con claxon y destellos de lo que se avecinaba. El lugar del siniestro está marcado con señales como 'tramo de alta concentración de accidentes'. La velocidad está limitada a 50 km/h y cuenta con radares fijos. El dramático saldo de la colisión se hace especialmente doloroso cuando se revisa la identidad de quienes se dejaron la vida en ese angosto paso.

Un vehículo de cinco plazas

De acuerdo con los datos de la DGT, las víctimas mortales son cinco miembros de una familia. Tres de ellos eran menores, que contaban 3, 7 y 9 años de edad; hijos y nietos de dos mujeres de 32 y 60 años que se aferraron a ellos cuando el final se revelaba inevitable. El conductor del vehículo, padre y esposo, de 35 años, resultó herido leve tras estamparse, rebotado, su automóvil con el muro calizo del desfiladero, después de haberse empotrado contra el eje derecho del vehículo pesado. Pero tuvo que ser ingresado, en estado de 'shock' nervioso, en el Hospital de Santiago de Miranda de Ebro, en Burgos, derrumbado por la magnitud de la tragedia. O. L. y M. K. son las iniciales que identifican a las dos adultas muertas; E.N. D., S.G. D. y R. D. las correspondientes a los tres niños que fallecieron.

Lo ocurrido alteró por completo la normalidad en la arteria que conecta España con Francia a través de la frontera de Irún. Efectivos de la Guardia Civil de Tráfico coordinaron el dispositivo de emergencia y control puesto en marcha a la carrera para facilitar la labor de los Bomberos de Miranda de Ebro que acudieron con sus equipos de excarcelación para tratar de recuperar a las víctimas que habían quedado atrapadas en el interior del turismo, mientras el conductor salía por su propio pie. La unidad de Emergencias Sanitarias envió una UVI móvil, dos ambulancias de soporte vital básico y personal facultativo de Atención Primaria del Centro de Salud de Briviesca que no hizo sino certificar la muerte del resto de los ocupantes del vehículo siniestrado. Todo ello después de cerrar el paso circulatorio y abrirlo, minutos después, de forma alternativa, en uno y otro sentido, ocasionando retenciones de hasta kilómetro y medio.

Los detalles del dramático suceso se fueron desvelando conforme avanzaba la jornada. Como la presencia de seis viajeros en un vehículo de sólo cinco plazas. También el incumplimiento de las normas de seguridad al no haber utilizado los sistemas de retención (cinturones de seguridad o sillitas en el caso de los niños). En cuanto a la principal incógnita, la causa de un siniestro que ha destrozado una familia en cuestión de segundos, quedó desvelada por el propio conductor, que admitió haberse quedado dormido al volante después de haber viajado desde Marruecos con una única parada en Madrid.

El Equipo de Reconstrucción de Accidentes enviado al lugar de los hechos por la Dirección de Tráfico se encargará ahora de completar la investigación sobre el accidente, el segundo que se registra este año en la N-1 tras el fallecimiento, el pasado 27 de julio, de un hombre de 54 años al colisionar su turismo con un camión a la altura de Briviesca.

Fotos

Vídeos