Asaltan con butrones una nave de Granada y pasan media noche para abrir una caja fuerte que estaba abierta

ALFREDO AGUILAR

Los tres asaltantes dejaron huellas, un hacha, permitieron que se les viera ante las cámaras y finalmente no se llevaron nada

JOSÉ R. VILLALBAGranada

Polígono de Asegra, calle Jaén. Las cámaras de seguridad de la empresa SCOA están operativas y detectan la entrada por el tejado de tres individuos sobre las 21.17 horas del jueves. Rompen un trozo de uralita y se deslizan por el techo. Más tarde se les ve arrastrándose por el suelo para evitar que la alarma salte. Uno de ellos lleva un hacha a la espalda para ir rompiendo las placas de madera de los falsos techos que separan una planta de otra. Los cacos van buscando la caja fuerte de una empresa que factura a toda España, con una plantilla de 45 trabajadores en Granada repartidos en una nave de 8.000 metros cuadrados.

Los ladrones practican doce agujeros en paredes y falsos techos. Tres de ellos son butrones para llegar a la caja fuerte de la empresa. Antes de lograrlo, salta la alarma sobre las 21.30 horas. El dueño y un vigilante de seguridad del Polígono de Asegra se personan en la empresa, otean por encima las naves donde se almacena todo el material de ferretería y tras no ver nada extraño, se marchan. Los ladrones seguían dentro en ese momento.

Cuando todo vuelve a la calma, comienzan a trabajar para romper la parte trasera de la caja fuerte, a la que acceden desde una pared externa donde han practicado un butrón. Ahí pasan horas hasta que logran reventar la parte trasera de la caja, construida con hierro macizo. Una vez abierta, se dan cuenta de que la caja estaba abierta por la parte delantera.

Dicho de otra manera, se equivocaron. Pasaron más de medianoche para reventar la caja, cuando si la llegan a abordar por la parte delantera, se la hubieran encontrado abierta. Pero no solamente eso. En el interior, no había ni un euro. «Nosotros no guardamos en la caja nada de importancia», comentó ayer el fundador de esta longeva empresa que lleva cuarenta años en pie y aportando un sueldo mensual a 45 personas en Granada y a otra veintena de trabajadores en Almería. «Nos hemos dado cuenta del robo esta mañana -por la de ayer- cuando hemos abierto la empresa. No nos han quitado nada porque venían a por dinero y aquí no había dinero. Nunca dejamos dinero aquí», reiteró.

La empresa ha sufrido cuatro robos en los últimos veinte años, incluido el del pasado jueves por la noche. Nunca se han llevado nada. Los dos intentos de robo más curiosos registrados en SCOA han sido los del jueves y el de hace tres años, cuando un ladrón que también decidió entrar por el tejado cayó al suelo desde una altura de dos pisos. «Cuando vinimos nos encontramos a los servicios sanitarios que lo estaban evacuando, aunque no le pasó nada», apuntó ayer el fundador de la empresa.

La Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer este intento de robo. «Lo peor ha sido el desajuste que produce en el trabajo diario. Tenemos que servir pedidos y los clientes necesitan el material en tiempo», admitió.

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