Iberia retira los test de embarazo para sus auxiliares de vuelo tras ser multada

Avión de Iberia / EFE

La aerolínea, criticada por la ministra de Sanidad y los sindicatos, alega ante la polémica que no las discrimina si están en esa situación

José Antonio Bravo
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Iberia dejará de hacer las pruebas de embarazo que venía realizando a las aspirantes a formar parte de su plantilla de tripulantes de cabina. La decisión de la aerolínea, anunciada ayer, se produce tras haber sido multada con 25.000 euros por la Consejería de Trabajo del Gobierno balear, que detectó este tipo de prácticas hace un año.

Según las autoridades, se trata de una infracción muy grave de la normativa laboral por una discriminación de carácter sexista. Distintos expertos en este tipo de derechos apuntan incluso que, con arreglo al artículo 14 de la Constitución (igualdad de los españoles ante la ley), ya la mera circunstancia de preguntar a la candidata a un puesto si está embarazada no sería legal.

Desde Iberia no niegan la veracidad de los hechos, aunque esgrimen que las pruebas eran sólo cautelares y se hacían en los reconocimientos médicos previos a la contratación, «para garantizar que no corrieran riesgo» en su colocación posterior. Señala al respecto que las tripulantes de cabina dejan sus funciones cuando están embarazadas y pasan a realizar otras tareas.

En cualquier caso, la compañía aérea afirma que «nunca ha dejado de contratar a una mujer» por su embarazo, «si cumplía los requisitos exigidos para el puesto». Y pone como ejemplo lo que ocurre en otras actividades, como el ‘handling’ (asistencia en tierra), donde en 2016 empleó a cinco personas pese a estar en esa condición.

También rechazan desde la empresa que haya discriminación por sexos dentro de ella. Apuntan en este sentido que el 46% de su plantilla son mujeres, nivel que entre los tripulantes de cabina llega al 71% y, además, un 38% de ellas se acogieron el año pasado a la reducción de jornada por cuidado de hijos.

Pero estas justificaciones no parecen haber convencido ni al Gobierno ni a los sindicatos. Así, la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, mostró ayer su «máximo rechazo» a esa polémica forma en que Iberia hacía sus pruebas de selección para auxiliares de vuelo.

Los líderes de UGT y CC OO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, criticaron que la Inspección de Trabajo debería haber sido «más contundente». Y es que, según ellos, se ha visto «con suficiente nitidez» que en este caso «se discrimina a la mujer o se requiere información» para ello.

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