Algunos mitos sobre el desayuno, en cuestión

«Ni es la comida más importante del día, ni hay que tomar leche obligatoriamente», defiende una nutricionista

Algunos mitos sobre el desayuno, en cuestión
Yolanda Veiga
YOLANDA VEIGA

«Para desayunar un Cola-Cao con galletas, mejor ir en ayunas». El comentario casi suena a provocación porque varias generaciones de chavales se han criado con este 'menú' matinal. Con pequeñas variaciones, como añadir un zumo de naranja natural... Peor aún. Lo advierte la dietista-nutricionista Eider García de Albéniz, que destierra algunos mitos sobre la cacareada «comida más importante del día». Empezando por este mantra. «No es más importante que la comida del mediodía o la cena, y si encima desayunamos mal...». Se lo dice su experiencia en el centro Onure de Vitoria, donde atiende a muchos niños con sobrepeso. «Muchos críos toman Cola-Cao, pero eso no es un desayuno de calidad porque tiene un 80% de azúcar y encima le ponen un porrón. No es más que azúcar con un poco de cacao. Igual que las galletas, que tienen por lo menos un 21% de azúcar». El desayuno infantil tradicional, insiste la experta, no es saludable e «induce a la obesidad».

- Arremete incluso contra los zumos de naranja.

- Sí, porque son fructosa libre. Al exprimir las naranjas se les quita su alto contenido en fibra y el efecto saciante porque al no masticar no combates el apetito y nos entrará hambre enseguida. Y luego está la cantidad de naranjas que se echan al zumo: dos, tres, incluso cuatro. ¿Acaso alguien se comería cuatro naranjas seguidas nada más levantarse?

Mejor una y masticada, defiende García de Albéniz. «La fruta hay que comerla entera, sin exprimir, porque así tomamos la fibra que se pierde en el zumo y esta fibra ralentiza la absorción de la fructosa».

¿Qué desayunamos los vascos?

Los niños:
El 7% de los niños en el País Vasco no desayuna, según un informe elaborado por la marca Lidl.
Fruta:
7 de cada 10 menores no comen fruta fresca por la mañana. Un porcentaje similar al de los adultos, ya que el 65% de los mayores no la toma tampoco, revela este reciente estudio.
Los jóvenes:
Normalmente toman solo un café y se saltan el desayuno al menos una vez a la semana.
Los adultos:
El 69% de los vascos no toma un desayuno equilibrado.
Bollería:
El 24% de los niños toma bollería industrial dentro del desayuno.
En 10 minutos:
Un 46% de los vascos no emplea más que ese tiempo en desayunar.
¿En casa o en el bar?:
Un 95% de los vascos desayuna en el hogar, mientras que el 5% lo hace fuera de casa.
Mirando la tele:
El 34% de los vascos toma la primera comida del día con el móvil delante o mirando la televisión.
¿Solos o en compañía?:
El 65% de los vascos desayuna solo.

- Generalmente a los niños les cuesta tomar fruta.

- Si lo vieran en casa no les costaría tanto, el problema es que se consume muy poca fruta en los hogares. Además, a ellos se les puede dar cortadita en un tupper para que la lleven de almuerzo al colegio. Se puede dejar cortada la noche anterior en la nevera, que aunque se oxide un poco siempre es mejor opción que tomarla en zumo. Y mucho mejor si se prepara la misma mañana. Se tarda lo mismo en coger una fruta y cortarla en trocitos que en exprimir dos naranjas.

Porque la fruta es indiscutible en la dieta, coinciden los especialistas. «Si no se toma a la hora del desayuno debe tomarse en otro momento, el caso es comerla». Ahora que ha empezado el otoño, la nutricionista recomienda producto de temporada, que es muy variado en estas fechas: «Lo ideal ahora son mandarinas, naranjas, kiwis, pomelos... aunque a los niños les suele gustar más el plátano y la manzana».

- ¿Y qué alternativa propone a las tan socorridas y variadas galletas?

- Pues otras galletas, pero hechas en casa, que no es nada difícil. Hay una receta muy básica que consiste en mezclar copos de avena con leche o una bebida vegetal y dejar reposar 20 minutos para que se ablanden. A continuación se calienta medio minuto o un minuto una manzana en el microondas, se desmiga y se añade a la avena. Se le añade canela y se mete la mezcla en el horno diez minutos. Se puede moldear con forma de galleta o como barritas y son muy sanas.

Más que cualquiera que podamos comprar en las tiendas, asegura García de Albéniz. «Hasta las ecológicas que venden en los herbolarios pueden tener un 20% de azúcar, y eso no es saludable. Que un producto sea 'eco' solo te garantiza que está libre de químicos que dañan el medio ambiente. Lo 'eco' hoy se ha convertido en una marca, cuando debería ser un label. Hay que mirar siempre la etiqueta».

Otra alternativa de desayuno muy popular entre los niños son los cereales, que han multiplicado sus formas y sabores. Y que desde el punto de vista nutritivo aportan muy poco, advierte la especialista. «La industria alimenticia potencia ese tipo de desayuno pero los cereales tiene muchísima azúcar. Realmente lo más sano es la avena, que la gente llama comunmente alpiste. Como es difícil tomarla sola con leche se puede echar a un yogur natural y añadirle arándanos, trocitos de chocolate del 85%, canela y, en un momento dado, para endulzar, un poco de miel, aunque la miel es prescindible y si se echa tiene que ser poca, no tres cucharadas».

Al que no le convenza la propuesta, un clásico muy recomendado por los médicos: las tostadas de aceite. «Lo ideal es que sean de pan integral y, si no, al menos que sea pan de panadería y nunca pan de molde. Si el niño ve que sus padres desayunan siempre eso, le acabará gustando».

- Y un vaso de leche, claro.

- O no. El calcio es necesario pero no lo obtenemos solo de la leche. De hecho, no pasa nada si un niño no toma leche. Puede tomar bebidas vegetales enriquecidas con calcio, o comer un puñado de almendras o de higos, que aportan la cantidad de calcio necesarias. Y si se toma leche, que sea a pelo, o con canela o cacao, nada de disfrazarla con endulzantes.

Desterrado el mito de la leche, Eider García de Albéniz echa abajo otro: «No pasa nada por saltarse el desayuno». Que es una cosa que alarma mucho, aunque efectivamente sucede. De hecho, un reciente estudio elaborado por la firma de supermercados Lidl asegura que «el 7% de los niños vascos no desayuna» y que los jóvenes «se lo saltan al menos una vez a la semana». «Tenemos una sobrealimentación. No a todas las personas les apetece desayunar porque hay gente que se levanta sin apetitio. En ese caso no pasa nada por salir de casa en ayunas si se va a comer algo poco después».

- ¿La clave es hacer cinco comidas al día?

- No, eso es una moda que se han inventado la industria alimentaria. Yo veo en mi consulta personas con obesidad que me dicen que tienen que comer cinco veces al día. Y yo les digo que no, que tienen que comer cuando tengan hambre. No hay que comer por comer, porque estamos sobrealimentados.

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