Osakidetza evitará las visitas no deseadas a los pacientes hospitalizados

Campaña en el Hospital Universitario de Cruces para concienciar de que el exceso de visitas puede molestar al paciente. / Pedro Urresti

El hospital Donostia ya se niega a facilitar el número de habitación en cumplimiento de la Ley de Protección de Datos

MARÍA JOSÉ CARRERO

‘¿Me puede decir en que habitación está...?’ La pregunta, de lo más frecuente en todos los hospitales, tiene los días contados porque no se va a responder, al menos en los centros públicos del País Vasco. Osakidetza prepara una normativa que evitará las visitas indeseadas a los pacientes ingresados en su red de hospitales. El objetivo de la misma es cumplir la Ley de Protección de Datos.

El Servicio Vasco de Salud se gestiona a través de las organizaciones sanitarias integradas -denominadas OSIs-, un modelo que pone bajo una misma dirección todos los centros de salud de un área geográfica y su hospital de referencia. Una OSI tiene cierta autonomía de gestión y esto significa que puede funcionar de forma diferente a otra, como ocurre en materia de control de las visitas a los pacientes.

Desde hace unos meses, el Hospital Universitario Donostia declina facilitar el número de habitación de las personas ingresadas, tanto si se pregunta por teléfono o si se hace en persona. Diferentes carteles colocados por los pasillos del centro informan de la novedad. «Por la Ley de Protección de Datos, no podemos facilitar la ubicación de las personas ingresadas», avisa un póster. «Recuerde: antes de visitar a alguien ingresado debe conocer su ubicación (edificio y número de habitación)», advierte otro. En ambos casos figuran los anagramas de Osakidetza y del Gobierno vasco.

Ante el paso dado por el hospital guipuzcoano, los responsables del Servicio Vasco de Salud preparan una normativa para el conjunto del sistema. «Pero no es tan fácil como parece porque hay situaciones muy diferentes. No es lo mismo un centro de agudos, donde se está unos días que uno de crónicos, donde las estancias se alargan. La normativa deberá adaptarse a las diferentes situaciones», explican medios próximos a la dirección de Osakidetza.

A fecha de hoy, hay tantos modelos como hospitales, que son trece de agudos más dos de media y larga estancia, sin contar los psiquiátricos. Por ejemplo, en Basurto de ningún modo se facilita por teléfono y cuando se va en persona a preguntar por el número de habitación, el empleado de turno consulta si el paciente quiere o no visitas porque en el momento del ingreso ha expresado su deseo por escrito.

Cada centro actúa de una manera cuando le solicitan información sobre la ubicación de un enfermo Diversidad

En Cruces, en cambio, no hay un protocolo aún. Se da la información si la persona facilita el nombre y los dos apellidos del paciente. En San Eloy -en Barakaldo-, la gerencia de este centro emitió el pasado día 2 una instrucción según la cual sólo se informa de la ubicación del paciente en cuatro situaciones: si se trata del acompañante que le ha llevado a urgencias, a una intervención quirúrgica o ha estado con el enfermo en el hospital de día, además del «familiar o acompañante de un anciano que procede de un geriátrico».

En las dos sedes del Hospital Universitario de Álava (HUA) no ponen pegas para facilitar la habitación si se conoce la identidad completa del enfermo. En Gorliz, se está llevando a cabo una experiencia piloto. Los visitantes se tienen que dirigir a la supervisora de planta y esta pregunta al interesado si quiere visitas o no.

UGT pide «unificar criterios»

Ante esta diversidad de situaciones, UGT considera que ha llegado el momento de «unificar criterios» en aras de que todos los usuarios de la sanidad vasca «tengan igualdad de trato», señala la responsable de Sanidad de la central sindical, Ana Vázquez.

La decisión de Osakidetza de elaborar una normativa general coincide con la recomendación efectuada en este mismo sentido por la Agencia Española de Protección de Datos hace solo unos días. «Los hospitales deben reforzar sus medidas de seguridad, potenciando con carácter general los mecanismos de control de acceso». Además, subraya la importancia de preguntar al paciente «si desea que su presencia y ubicación en el hospital sea comunicada a las personas o familiares que pregunten por ello y, si éste no se opone, el hospital informe si se encuentra en urgencias o ingresado y el número de habitación». En ningún caso, advierte, se puede hablar «sobre el estado de salud o la atención médica prestada».

El cumplimiento de la ley sobre Protección de Datos de Carácter Personal es aplicable también a las clínicas privadas. De hecho, el grupo Quirón informa en su página web que, de conformidad con esta legislación, el hospital no ofrece información sobre los ingresos, por lo que pide a los pacientes que «faciliten a sus visitas el número de su habitación».

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