Osakidetza aconseja a todos los adultos que acudan a ponerse las vacunas que les faltan

Osakidetza aconseja a todos los adultos que acudan a ponerse las vacunas que les faltan

Numerosos centros de salud colocan carteles con las dosis de cada antídoto que deben inyectarse a lo largo de la vida

MARÍA JOSÉ CARRERO

«Estamos en el inicio de una etapa que va a ser una revolución en el futuro», dice el jefe de Vigilancia y Vacunas del Departamento vasco de Salud, Txema Arteagoitia, al referirse a la vacunación de los adultos. Y es que de un tiempo a esta parte, en numerosos centros de salud se han colocado carteles con las dosis de cada vacuna que cualquier persona debe recibir a lo largo de su vida. «El objetivo de estos carteles es introducir la cultura de la vacunación, que la población vaya aprendiendo que no se termina a los 16 años», señala.

El problema surge cuando no se sabe de qué se está vacunado, algo muy habitual porque fue hacia 1980 cuando se implantó la cartilla en la que se anotan las dosis contra diferentes enfermedades que se van poniendo. Por tanto, quienes superan los 40 años pueden tener serias dudas respecto a los antídotos que les inocularon. «Ante cualquier duda, lo mejor es preguntar al médico. Se puede aprovechar una consulta rutinaria. Puede parecer mentira, pero hay más información de la que se cree», asegura Arteagoitia.

EL DATO

12
millones de euros gasta cada año Osakidetza en vacunas. El 18% de esta cantidad es para adultos. El 25% del desembolso es para proteger contra la gripe.

Sobre la poliomielitis, se sabe que la vacuna se introdujo de forma masiva en 1965 en forma de 'azucarillo' amargo. La conocida como triple vírica (sarampión, paperas y rubéola) se introdujo en 1981. Esto significa que todas las personas nacidas a partir de ese año deberían tener dos dosis. Quienes no fueron vacunados o lo fueron de forma incompleta, deberían completarla, siempre que no hayan pasado la enfermedad porque padecerla inmuniza.

¿Qué vacunas son fundamentales? Arteagoitia se refiere a la importancia de completar cinco dosis de contra el tétanos. «Hay adultos a las que se ha puesto una dosis cuando se han hecho una herida y luego se han olvidado de completar la serie. No puede ser. Hay que ponérsela. Y todos los mayores de 65 años deben completarla con la dosis de recuerdo». La explicación es sencilla: aunque la incidencia de esta enfermedad en España es muy baja, afecta casi exclusivamente a ancianos en los que se ha desvanecido la inmunidad protectora vacunal». Además, el mismo fármaco protege de la difteria, una patología que se creía erradicada desde 1987 y que reapareció en Cataluña en 2015.

Embarazadas y enfermos

Hasta no hace mucho se pensaba que las vacunas estaban reñidas con el embarazo. Esta idea está ya erradicada. Casi el 100% se ponen la de la gripe y «el 75% de las mujeres gestantes, la de la tosferina. Es un dato muy importante porque se ha implantado hace tres años».

Cuando se llega a la edad de la jubilación también es muy importante inmunizarse contra el neumococo, que provoca infección de los pulmones (neumonía), de la sangre (bacteriemia) e incluso puede ocasionar meningitis. Hasta ahora, solo el 45% de los vascos con más de 65 años han hecho caso a la recomendación de Osakidetza y se han inyectado el fármaco -únicamente se requiere una dosis- que es un seguro de vida contra 23 cepas de la nociva bacteria.

LA FRASE

Txema Arteagoitia | Jefe deVigilancia y Vacunas
«No puede serque no se pongala vacuna contrael tétanos»

El jefe de Vigilancia y Vacunas del Departamento vasco de Salud resalta la importancia de la vacunación contra el neumococo en cualquier adulto -no importa la edad- con enfermedades crónicas, como puede ser el cáncer, una patología inflamatoria intestinal o una persona a la que le falta el bazo porque son colectivos inmunodeprimidos, lo que significa que la respuesta de su organismo ante cualquier infección no va a ser eficaz.

Otro grupo que no debe relajarse es el de los viajeros. En un mundo cada vez más interconectado, ya sea por el turismo masivo o por la inmigración, los servicios de salud recomiendan tener muy en cuenta las recomendaciones en función de los países. En este grupo, vacunarse frente a la hepatitis A es muy necesario. «El 76% de la población vasca de más de 40 años tiene anticuerpos, pero los más jóvenes deben ponérsela».

Conocer la historia de los ciudadanos extranjeros

El manual de vacunaciones que Osakidetza ha redactado como guía para los médicos de familia, en el capítulo dedicado a la población adulta, se refiere a la importancia de actualizar la historia vacunal de los pacientes. En el caso de los españoles para saber si está completa o no y, cuando se trata de ciudadanos extranjeros, para conocer su historial porque puede ser que su calendario vacunal no coincida con el de aquí o que no se hayan vacunado contra nada.

En este sentido, el manual señala que más de la mitad de la población extranjera que reside en Euskadi procede de países en vías de desarrollo en los que las vacunaciones sistemáticas (las ordinarias a partir del nacimiento) son «de mínimos e, incluso, diferentes dentro de una misma zona». Por ello, la recomendación a los médicos es que recopilen el máximo de información posible para, después, «proporcionarles aquellas vacunas que les igualen al resto de la población autóctona».

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