La bronquiolitis ha obligado a hospitalizar desde octubre a 150 bebés en Bizkaia

Javier Benito, con una niña ajena a la información, en Urgencias Pediátricas de Cruces./EL CORREO
Javier Benito, con una niña ajena a la información, en Urgencias Pediátricas de Cruces. / EL CORREO

La estancia media es de cuatro días, pese a que el virus de este año es algo «menos intenso» que el de otros inviernos

María José Carrero
MARÍA JOSÉ CARRERO

Antes de que los adultos griposos llenen (e incluso colapsen) las urgencias de los centros de salud y de los hospitales, son los bebés quienes precisan atención por una enfermedad estacional que parece gripe sin serlo. Se trata de la bronquiolitis, una infección que afecta a las vías respiratorias menores, los bronquiolos. Está provocada por e virus respiratorio sincitial (VRS), para el que no hay vacuna y que es la causa de una «epidemia» anual que va de octubre a marzo y que alcanza el ‘pico’ máximo de incidencia en diciembre y enero.

Desde octubre, alrededor de un millar de niños de Bizkaia ha precisado ya atención en Basurto y Cruces; de ellos 150 han estado ingresados. La estancia media es de cuatro días, detalla el jefe del servicio de Urgencias de Pediatría del hospital de Barakaldo. «El virus de este año –añade Javier Benito– es menos intenso, pero esta epidemia siempre tiene un gran impacto asistencial porque se concentra en el tiempo, ocasiona el mayor número de hospitalizaciones infantiles y, además, porque se trata de niños muy pequeños o muy débiles por tener alguna enfermedad».

El dato

1.000
bebés vizcaínos han sido atendidos en urgencias, de los que 150 han precisado hospitalización.

Por estos tres motivos, las organizaciones sanitarias de Bizkaia realizan de antemano una previsión de casos, con el fin de estar preparados con tiempo suficiente para atender la demanda. Según este cálculo, cuando finaliza la temporada de bronquiolitis, el virus habrá atacado a unos 4.500 niños en el territorio que serán atendidos mayoritariamente (3.000)por los pediatras de atención primaria y el resto en las Urgencias hospitalarias. En cuanto a ingresos, el número estimado es de unos 250. En el conjunto del País Vasco, la incidencia prevista es de 2.500 atenciones en los hospitales, y más de 400 estancias. Los casos en los que se ingresa a un pequeño suelen estar motivados por la necesidad de administrarle oxígeno o para tenerle controlado en caso de que sea un bebé de menos de un mes o tenga una enfermedad de corazón o pulmón.

«Ningún tratamiento sirve. La enfermedad se cura sola y, por ello, lo importante es lograr el confort del niño» Javier Benito Jefe Urgencias Pediátricas Cruces

Dura dos semanas

El pediatra explica que un episodio de bronquiolitis dura alrededor de dos semanas y «la enfermedad se cura sola. Ningún tratamiento sirve. Lo importante, por tanto, no es administrar medicamentos que todos tienen efectos secundarios, sino procurar la comodidad del niño para que pueda alimentarse».

¿Cómo se consigue ese confort?

– Si tiene fiebre, dándole antitérmicos y procurando que esté bien hidratado. Hay que aspirarle las secreciones e incorporar la cabecera de la cuna para que respire sin dificultad. La alimentación puede ser en mayor número de tomas al día, aunque más pequeñas. Se trata de aliviar los síntomas hasta que se cure. Y, por supuesto, en los niños muy pequeños, es importante el seguimiento médico.

Como la bronquiolitis no tiene cura, qué se puede hacer para prevenirla.

– Lo fundamental sería no llevar a un niño de menos de seis meses a la guardería porque es un riesgo. Si esto no es posible, las personas que cuidan de los bebés deben extremar la higiene de las manos. Además, no se les debe tener en espacios concurridos, hay que evitar el contacto con juguetes de otros críos y, por supuesto, protegerles de ambientes en los que se fume o haya humo de tabaco. Con los recién nacidos, sugiero evitar las visitas para protegerles de los virus de los adultos.

Temas

Bizkaia

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos