Condenan a Osakidetza a pagar 413.000 euros a una paciente que quedó parapléjica

Varios médicos, ajenos a la información, se disponen a realizar una operación./Javier Goicoechea
Varios médicos, ajenos a la información, se disponen a realizar una operación. / Javier Goicoechea

La mujer, de 46 años, que tenía una deformidad en la columna desde niña, sufrió una complicación cuando era intervenida en el hospital de Cruces

Ainhoa De las Heras
AINHOA DE LAS HERAS

La Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha condenado a Osakidetza a indemnizar con 413.450 euros a una paciente que quedó parapléjica tras una intervención quirúrgica, según la sentencia a la que ha tenido acceso este periódico y que puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo. La mujer, que tenía 46 años cuando fue operada, sufría una cifosis o deformidad angular de la columna vertebral desde la niñez.

El TSJPV rebaja la cuantía indemnizatoria inicial de 700.000 euros, después del recurso de apelación a la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 4 de Bilbao presentado por Osakidetza, que proponía limitar el resarcimiento a 246.000 euros. «No se trata de una persona previamente sana a la que un accidente deja parapléjica, sino de una paciente crónica, diagnosticada de histiocitosis X del cuerpo vertebral D9 a los 3 años de edad y controlada periódicamente desde entonces». No obstante, considera la sala que «la mala praxis apreciada en este caso ha agravado su situación de forma muy importante».

Según la resolución, el baremo de accidentes de tráfico, que es el que se utiliza a falta de uno propio en el ámbito sanitario, «no tiene en cuenta el estado precedente de la paciente, ni se considera que su evolución a futuro iba a ser probablemente desfavorable aún sin intervención».

La representación letrada de la afectada, ejercida por el despacho de Gómez Menchaca, precisa que antes de la intervención la mujer «caminaba con tacones con normalidad», aunque sufría pérdida de sensibilidad en el lado derecho. Fue sometida a una primera intervención el 8 de octubre de 2013 en el hospital de Cruces, durante la que se produjeron «complicaciones» y que se tuvo que suspender. Su estado sufrió entonces un «deterioro muy importante». Seis meses después, se produjo una segunda operación, en la que, según se ha declarado probado, no recibió consentimiento informado de los riesgos. La mujer sufrió una «paraplejia completa con afectación esfintaria».

«Error asistencial»

Mientras que el perito presentado por la demandante observaba una «relación de causa directa entre la primera intervención y la lesión medular», el informe de Osakidetza determina que «el empeoramiento de la situación neurológica era uno de los riesgos inherentes al trabajar sobre una médula en riesgo por la mala situación preoperatoria», aunque también reconoce que «la incidencia de estas complicaciones es escasa, entre el 0,3 y el 1%». Para el primer profesional, la indicación quirúrgica era necesaria para «evitar posibles riesgos futuros derivados de la cifosis». Cree que se produjo «un error asistencial» o defecto en la técnica empleada, durante la operación. Ninguno de los especialistas, incluido el traumatólogo responsable de la intervención, descarta que se produjera «un traumatismo o corte accidental» de la médula en el quirófano.

Por su parte, Osakidetza admite que se trataba de una «cirugía de alta complejidad y mucho riesgo en la que se dieron complicaciones que ni el servicio ni el hospital deseaban». Lamenta el resultado de las dos operaciones y desea que «dentro de las circunstancias, la paciente esté en el mejor estado de salud posible». Desde Sanidad recuerdan que «habría que poner en valor también las decenas de personas que se intervienen todos los años en las unidades de columna de Osakidetza con buenos resultados». Asume la sentencia y será el seguro el que se haga cargo de la indemnización

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