Cataluña no tramita recetas a los jubilados vascos

Carlos González del Herrero y su esposa, Isabel, junto a su caravana en Tarragona./
Carlos González del Herrero y su esposa, Isabel, junto a su caravana en Tarragona.

Un matrimonio de Ortuella constata que en las farmacias no existe la dispensación electrónica de fármacos, como anuncian Osakidetza y el Ministerio de Sanidad

MARÍA JOSÉ CARRERO

«Tuvimos que esperar a nos llegaran las recetas en papel. Nos las envió nuestra hija por correo certificado», cuenta Carlos González del Herrero desde Miami Playa, en Tarragona. Este jubilado de Ortuella y su esposa, Isabel Antolín, se instalaron recientemente con su caravana en el camping de este núcleo costero, al que son asiduos desde hace dieciocho años.

Carlos e Isabel tienen un aspecto estupendo, pero presentan dolencias crónicas que les obligan a medicarse a diario. Hasta ahora, antes de emprender viaje, siempre acudían a su centro de salud para llevarse consigo las recetas en papel para toda la temporada que pasan fuera de su casa. Este año no lo han hecho. «A primeros de año, leímos en EL CORREO que ya no era necesario, que servía con mostrar la tarjeta sanitaria». Este diario informó de que Osakidetza se había sumado al plan de compatibilidad, impulsado por el Ministerio de Sanidad, para facilitar a los ciudadanos medicados la adquisición de sus fármacos en cualquier farmacia del país utilizando la receta electrónica. El artículo estaba basado en la nota de prensa facilitada por el Departamento de Salud, en la que textualmente se decía que «tienen este sistema de interoperabilidad todas las comunidades a excepción de Madrid, Andalucía, Baleares, Ceuta y Melilla».

Con este convencimiento, Carlos e Isabel viajaron a la Costa Dorada. La inesperada sorpresa llegó cuando acudieron a una farmacia para reponer su medicación. «Yo tomo una pastilla al día para mejorar la circulación de la sangre porque tuve un trombo; y mi mujer, tres diarias, más unas gotas para los ojos porque tiene tensión ocular», cuenta este hombre de 72 años. Cuando entregaron las tarjetas sanitarias a la persona que les atendió, ésta les comentó que en Cataluña no podían darles los tratamientos sin la prescripción en papel de un médico.

«Pensamos que no estaba informada, así que nos fuimos a otra oficina de farmacia mucho más grande. Y lo mismo, que no, que eso de la tarjeta sanitaria para recoger la medicación cuando se procede de otra comunidad no funciona aún en Cataluña. Desde allí mismo, llamé a Osakidetza. La trabajadora que me atendió, me decía que sí servía, pero la farmacéutica insistía en que no; así que le pasé el teléfono para que hablaran entre ellas hasta que la funcionaria se convenció».

EN SU CONTEXTO

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comunidades permiten adquirir las recetas con la tarjeta sanitaria: Euskadi, La Rioja, Cantabria, Asturias, Murcia, Aragón, Canarias, las dos Castillas, Navarra, Valencia, Extremadura y Galicia.
Impreso en papel
Necesario en Cataluña, Andalucía, Madrid, Baleares, Ceuta y Melilla.

Como el matrimonio vizcaíno no tenía intención alguna de regresar anticipadamente de su casa portátil de Miami Playa, la solución que les dieron es que un familiar acudiera a su centro de salud, recogiera las recetas y se las enviara.

Así lo hicieron. Carlos llamó a su enfermera del centro de salud de Ortuella, le contó lo sucedido y ella le dijo que le hacía las recetas para todas las vacaciones sin problemas, que fuera su hija a por ellas. Las prescripciones viajaron después «por correo certificado» hasta el cámping. «El problema está solucionado, pero quiero contarlo porque muchos vascos vienen a Cataluña a partir de estas fechas y es mejor que se traigan las recetas para no tener problemas», aconseja.

El asterisco del mapa

Osakidetza atribuye lo ocurrido a una confusión. Una portavoz autorizada del Departamento vasco de Salud explica que en la nota de prensa de enero incluyeron a Cataluña porque «el ministerio decía que estaba certificada». Por 'certificada' se entiende que su sistema de receta electrónica tiene el aval ministerial para conectarse con todos los servicios de salud mediante un 'nodo' central.

Efectivamente, el 3 de enero, el Ministerio de Sanidad informaba de que autorizaba a cinco comunidades -País Vasco, Asturias, Cantabria, Murcia y Cataluña- a sumarse al servicio de interoperabilidad nacional, de modo que podían incorporarse al sistema «de forma inmediata», pero sin especificar la fecha.

A día de hoy, en la página ministerial de la receta electrónica sale el mapa de España con dos colores: las comunidades blancas -Madrid, Andalucía, Baleares, Ceuta y Melilla- no están conectadas con el resto. El azul es para las 'certificadas' y entre ellas figura Cataluña, pero con un asterisco (*) que indica «certificada pero aún no operativa»... ¿Será cuestión del 'procés'?

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