«Cogí la pala y me puse a sacar coches», relata el exciclista Peio Ruiz Cabestany

Peio Ruiz Cabestany, sentado en plena nevada en Etxegarate. /
Peio Ruiz Cabestany, sentado en plena nevada en Etxegarate.

La Diputación de Gipuzkoa achaca el caos vivido entre Etxegarate y Alsasua, con personas atrapadas «once horas», «al exceso de nieve y a camiones accidentados»

A. JIMÉNEZ / D. SORIAZU

Más nieve de la que se esperaba, camiones cruzados en las principales vías y un gran número de desplazamientos. Esas son las causas a las que atribuye la Diputación de Gipuzkoa el caos vivido en las carreteras durante la noche del día de Reyes. Cientos de personas quedaron atrapadas en sus coches en la N-1, algunas incluso hasta once horas, indignadas por una situación de colapso que muchos achacan a la falta de previsión por parte de las instituciones ante el temporal.

Uno de los afectados fue el exciclista donostiarra Peio Ruiz Cabestany. Regresaba a casa con unos familiares tras una comida en Alsasua pero se vio obligado a detener el coche al poco de partir, nada más comenzar el puerto. «Salimos a las seis de la tarde y estuvimos atrapados hasta las doce de la noche. Llegamos a casa a la una y media», relató. «Sólo se sintonizaba Radio Nacional y en el parte enumeraban todas las carreteras que tenían problemas por el temporal, menos la nuestra. Como en las películas. Pensábamos que se habían olvidado de nosotros».

Tras cuatro horas de espera tomó una determinación.Caminó hasta la cabeza del atasco, donde comprobó que nadie gestionaba aquel caos circulatorio. «Arranqué la furgoneta, la llevé al arcén lo más adelante que pude, cogí la pala y me puse a sacar todos los coches que pude». Algunos pudieron continuar y otros embarrancaban poco después. «Me sorprende que había muchos coches sin cadenas», advirtió. «En seis horas no apareció nadie para ayudar».

28 quitanieves

Euskalmet activó la alerta naranja por nieve para cotas en torno a los 700 metros desde el viernes. El puerto de Etxegarate, uno de los puntos más críticos en el que quedaron atrapados un centenar de vehículos entre turismos y camiones, se encuentra a 650 metros de altura, por lo que estaba prevista la acumulación de nieve. El Departamento de Seguridad del Gobierno vasco activó también el viernes el Plan de Vialidad Invernal en fase operativa, medida que se toma siempre que las previsiones anuncian una cota de nieve por debajo de los 700 metros. Es un plan que dispone de 300 recursos móviles para hacer frente a las nevadas, divididos entre 170 máquinas quitanieves movilizadas por diputaciones y autopistas y 130 vehículos de apoyo. La Diputación de Gipuzkoa puso el sábado en marcha 28 quitanieves. Había 38 silos de sal repartidos por el territorio y dos grúas de gran capacidad para retirar vehículos. Unos servicios que el sábado fueron a todas luces insuficientes.

Mientras, Alsasua echaba el resto en solidaridad. Unas 1.400 personas fueron acogidas en la localidad navarra; llenaron el albergue y el polideportivo municipal y obligaron a su alcalde a habilitar de madrugada el frontón. Fueron atendidos por voluntarios y la DYA, se les ofreció un café caliente y algo de comida, y pudieron cobijarse durante la noche.

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