«Cuando me vi rodeada sentí miedo y reaccioné sometiéndome»

«Cuando me vi rodeada sentí miedo y reaccioné sometiéndome»
E. C.

Declaración íntegra de la víctima de la presunta violación de Sanfermines durante el juicio a 'la Manada'

ELCORREO.COM

Falta por conocer el veredicto del juez a los miembros de 'la Manada', los cinco sevillanos acusados de violar a una joven madrileña en Sanfermines de 2016. La declaración de cuatro horas de la víctima ante el magistrado ha salido a la luz. Esta es la transcripción íntegra a la que ha tenido acceso Noticias de Navarra :

Le adelanto que alguna pregunta no será fácil y puede ser desagradable. Si quiere parar el interrogatorio, hágalo saber y esperaremos. Vino a Pamplona el día 6 de julio.

Llegamos sobre las 18.30 horas un amigo mío y yo, buscamos un sitio para aparcar el coche y no pagar parquímetro, buscamos cómo ir al Casco Viejo y buscamos un sitio para coger sangrías para beber. Nos fuimos a la plaza del Castillo, donde había música, y estuvimos ahí hasta las 21.30, que nos fuimos al coche a cenar. Subimos de nuevo a la plaza y estuvimos ahí toda la noche, conocimos a gente de Palencia y Castellón, estuvimos bebiendo y, sobre las 1.30, mi amigo se fue al coche cansado porque había conducido todo el día y me quedé con ese grupo de gente. Luego me fijé que había un chico que es novio de una chica de mi universidad y entonces fue cuando ya luego les perdí de vista. Me alejé un poco y entonces fue cuando me fui a un banco a sentarme, porque me quedé sola. Le di mi móvil a un chico de Palencia, el me dio el suyo y entonces me senté en el banco.

Al lado había sentado un chico que empezó a decirme: «Jo, menuda fiesta hay aquí montada en Sanfermines». Me dijo si había venido sola, le dije que con un amigo, pero que se había ido al coche a dormir, y me dijo que ellos también tenían que irse a dormir al coche. Me preguntó de dónde era, yo le dije que de Madrid y él de Sevilla, le dije que si del Sevilla o del Betis, me dijo que del Sevilla y le dije, de risas, que no sabía si nos íbamos a llevar muy bien. Además de ese chico del banco, otro se quedó enfrente y me dijo que era su amigo y había otros chicos que iban y venían, pero no participaron en la conversación. Me levanté para llamar por teléfono al chico de Palencia para saber su plan, no se oía bien, había mucho ruido, música de bares, le dije dónde estaba y me dijo que iban a por un bocadillo o algo así, y que quedábamos luego para ver los encierros. Entonces, como no conozco Pamplona y no tenía a nadie conocido para seguir la fiesta, me iba a ir al coche.

¿Quería seguir de fiesta con el chico de Palencia entonces?

Sí, pero tampoco conozco Pamplona como para decirle que quedáramos en tal sitio y no iba a seguir la fiesta sola.

¿Ese fue el motivo de irse al coche?

Sí, me había quedado sola, por eso.

¿Se presentaron entre ustedes?

No nos presentamos, no me dijo su nombre, estuvimos hablando de fútbol, del tatuaje que teníamos en el mismo sitio...

¿Los chicos que iban y venían del banco tampoco se presentaron? ¿No dijeron quiénes eran, a qué se dedicaban, no hubo una presentación formal?

No, no se presentaron. El primero que se acercó y se quedó enfrente dijo que era amigo suyo, pero no les di dos besos, ni me dijo soy fulanito.

Usted sabrá que los acusados han declarado a lo largo de esta causa que el contenido de la conversación fue otra, que dijo «vaya sevillanos guapos», que nunca había estado con un sevillano y que la charla fue adoptando un contenido sexual más explícito.

No, no hablamos de sexo, para nada.

¿Puede ser que en un momento de broma dijera que nunca había estado con un sevillano y que le gustaría estar con alguno?

Nunca he estado con un sevillano, pero no recuerdo ese comentario.

¿Ni siquiera en broma dijo usted, según ellos, que podía igual con dos que con los cinco, que podía mantener relaciones con todos?

No, para nada, no recuerdo ese comentario ni siquiera en broma. No hubo ninguna conversación en que se mencionara el sexo.

Cuando dice que se va al coche, ellos le dicen que la acompañan.

Les digo que me voy por allí. Estaba sentada, el resto de pie y yo dije voy por aquí, y me dijeron que me acompañaban.

¿Le dijeron si tenían el coche por esa zona, pensaba que le iban a acompañar hasta el coche?

Pensaba que me iban a acompañar un tramo, no que me fueran a acompañar hasta el coche. El recorrido no lo recuerdo. Recuerdo que fue recto y a la izquierda, pero no sé el recorrido que hicimos.

¿Recuerda si pasó por los porches de la plaza?

Recuerdo levantarnos del banco, irnos por una calle grande y girar.

¿Y haber parado en un establecimiento hotelero?

Recuerdo que iba hablando con un chico, delante iban otros dos, otro iba y venía. Yo hablaba con ese chico, llegamos a un hotel y los de delante hablaron con el de seguridad o el recepcionista y yo cuando llegué a su altura solo oí un número y un nombre, y el del hotel dijo “no tenéis habitación”.

Usted dice que iba hablando con uno. ¿No estaba en un grupo compacto con todos ellos?

Andando en ningún momento éramos un grupo, recuerdo que eran cuatro.

Cuando pararon en el hotel, ¿le dijeron si iban a buscar habitación?

No me lo dijeron, pero no me extrañó porque entiendo que es incómodo dormir en el coche y no vi raro que buscaran una habitación en un hotel.

¿Le dijeron que iban a buscar una habitación para tener sexo con usted?

No.

¿Les oyó que preguntaban si había una habitación para follar?

No les oí decir eso.

Usted sí sabía que no tenían alojamiento en Pamplona.

Sí, porque el chico del banco me dijo que ellos igual que yo iban a dormir en el coche.

Usted de la conversación solo oyó un número y un nombre.

Sí, pero no sé ni el número ni el nombre, no tengo ni idea.

¿Recuerda del camino haber ido por una avenida ancha y peatonal?

No lo recuerdo. Mi recuerdo del camino es que no había mucha gente. El chico con el que iba hablando me empezó a coger el hombro, la cadera y me empecé a sentir incomoda. Hubo un momento en el que dije que girando a la izquierda se llegaba antes al coche y ellos me fueron siguiendo. Yo iba la primera al girar por esa calle y uno me adelantó. Se puso a la altura de un portal porque había una chica timbrando y ellos se fueron escorando hacia al portal. Uno se puso a hablar con la vecina, yo tardé algo en llegar y el chico con el que fui todo el camino me acercó hacia él.

¿Recuerda si en el trayecto hubo algún otro que se acercara?

No recuerdo. Había uno que iba y venía, y yo hablaba con uno de ellos, pero no recuerdo el tema de conversación. Cuando me empezó a coger de la cadera, corté la conversación y no me apetecía seguir.

¿Hablaron de sexo explícitamente en ese trayecto?

No hablamos de sexo, no.

¿En ningún momento iban juntos?

No estábamos todos juntos.

¿Se sintió molesta hasta el punto de pedir ayuda a alguien?

No, me sentía molesta, pero no pensaba que iba a pasar lo que luego sucedió y no vi oportuno pedir auxilio. Y tampoco la calle estaba abarrotada como para llamar a cualquier persona.

Pero en cualquier caso, ¿pensó usted que podía ocurrir algo?

No, no pedí auxilio ni nada porque no pensaba que iba a pasar lo que pasó, me sentí molesta, pero decidí irme al coche y ya está.

Hay un momento en el que le adelanta el chico del banco que habla con una vecina y se acerca al portal. ¿Dónde se quedan ustedes?

Ellos estaban pegados a un lado de la calle. Recuerdo vagamente cómo fue el trayecto, me hago una idea. Nos quedamos un poco antes del portal, pero no llegamos a estar a la altura de la chica y del que va a hablar con ella. La vi directamente porque fui yo quien decidió ir por esa calle.

¿Le dijeron algo de que se iban a parar allí?

No me dijeron nada de que se fueran a parar, se fueron escorando a un lado, pero no me dijeron nos vamos a parar aquí para cualquier cosa. Entonces fue cuando uno de ellos se acercó para darme un beso y yo no me aparté.

¿Cómo ocurre esa situación del beso? ¿Le sorprendió, le extrañó?

No sé, a ver, no lo vi raro. Me acercó para darme un beso y yo no me eché para atrás, no me aparté.

¿Fue algo más que un beso? ¿Se abrazaron?

No, no puedo decir cuánto duró el beso, no fueron cinco minutos, ni nos estuvimos abrazando. Y cuando me estaba besando y me daba la mano, entonces oí al que había entrado al portal que decía «vamos, vamos».

Cuéntenos cómo fue ese momento de entrar al portal.

Yo estaba como en la puerta del portal y el que me besaba me tenía agarrada de la mano y tiró de mí hacia el portal. En ese momento, otro chico me metió también en el portal, me agarró también de la muñeca. Este chico es el que llevaba un reloj con esfera muy grande.

Le cogen entre dos de las muñecas y la meten en el portal. ¿Usted qué pensó en ese momento?

Me sorprendió la forma en la que me introdujeron en el portal, porque no lo entendía, pero repito que no pensé en que iba a suceder lo que sucedió.

¿La agarraban con mucha fuerza?

No fue con mucha fuerza, fue con la suficiente para meter a alguien, no fue para dejar marca o hacer algo.

¿Le taparon la boca?

Me dijeron que me callara y me hicieron así (se lleva la mano a la boca).

¿Qué pasó luego?

Recuerdo la puerta, llegamos al cubículo ese, y fue cuando empecé a sentir más miedo. Me vi rodeada por aquellos cuatro, noté que me quitaban la riñonera, sujetador y me desabrochaban el jersey atado a la cintura. Empecé a sentir más miedo cuando me agarraron de la mandíbula y me acercaron para hacer una felación, y otro me agarraba de la cadera y me bajaba los leggins. En ese momento estaba totalmente en shock, no sabía qué hacer, quería que todo pasara rápido y cerré los ojos para no enterarme de nada y que pasara rápido.

¿Recuerda en qué posición la colocaron?

No lo recuerdo. Recuerdo que tenía una mano agarrándome para hacer una felación y otra mano que me presionaba en la cadera.

¿Recuerda si estuvo de pie?

Estuve todo el rato de rodillas o semiagachada, no recuerdo estar de pie.

¿La cambiaron de postura?

No, solo recuerdo la presión a la que me he referido en la mandíbula y que me tiraban del pelo, de la coleta.

Hasta el momento que llegó allí no sospechaba lo que iba a ocurrir. ¿Tuvo alguna posibilidad de salir de ese lugar?

Cuando estaba en el cubículo, no me daba la cabeza para pensar cómo puedo salir de allí. Me daba igual lo que pasaba. Me sometí para que acabara.

¿Sintió miedo de lo que podía ocurrir en ese momento?

Cuando me vi rodeada sentí miedo, no sabía cómo reaccionar y reaccioné sometiéndome.

¿Recuerda lo que tuvo que hacer?

No sé lo que me obligaron a hacer ni cuánto tiempo duró, lo único que quería es que pasara. Solo cerré los ojos y veía tatuajes en la tripa y en la zona alta de la pelvis.

¿Llegó a mirarles a los ojos, a verles la cara, intercambiaron palabras?

No me daba la vista para verles la cara, solo veía los tatuajes, escuchaba alguna que otra risa, recuerdo a uno que decía «quillo, quillo, me toca a mí».

¿Sabe si usaron preservativo?

Creo que no lo usaron, no recuerdo que ninguno de ellos se lo pusiera.

¿Recuerda si, aparte de lo ya manifestado, la agarraron de más partes de su cuerpo?

No lo recuerdo. Notaba una presión constante en la mandíbula y caderas y que me tiraban del pelo.

¿Cómo terminó esta situación?

Hubo un momento en el que se fueron escalonadamente, pero muy rápido. Dije que se fueron corriendo, pero yo no se si corrieron fuera del portal.

¿Y cómo estaba usted?

Yo estaba desnuda, con camiseta, me vestí, me puse el jersey y busqué la riñonera. Ahí me di cuenta de que habían robado el teléfono. La riñonera la tenía hacia el final del rellano, al lado de unos vasos de cubata. Quería el teléfono para llamar a mi amigo.

Mi obligación es preguntarle también por lo que los acusados manifiestan. ¿No es cierto que acordó mantener relaciones sexuales?

No, no es cierto.

¿No es cierto que promovió buscar un sitio para esas relaciones?

No, no lo es.

¿No es cierto que dirigiera la acción de entrar al portal y que estuvieran callados para evitar que la vecina les oyera?

No es cierto, me estaba dando un beso a un chico, no sabía para qué entraban al portal.

¿Cuando entraron al portal no sabía que entraban a mantener relaciones sexuales?

No.

¿No es cierto que lo primero que hace es levantarle la camiseta a uno de ellos y practicarle una felación?

No.

¿No es cierto que dirigiera la relación o qué es lo que quería hacer?

No, para nada, no hablé, no dije nada.

¿Sabe, se ha enterado a lo largo del procedimiento, que se grabaron unos vídeos? ¿Tuvo conocimiento de ello?

Ahora lo sé, pero no lo sabía, estaba con los ojos cerrados. Ni me lo manifestaron, ni vi ningún móvil, hasta que me lo dijo la Policía Foral que había vídeos. Al declarar no lo conocía.

Dos de ellos dijeron que le solicitaron un beso negro y que dijo que sí.

No lo recuerdo, estaba en estado de shock, me sometí y cualquier cosa que me dijera iba a hacerla, porque estaba en shock y no pude decidir en ese momento.

En la pericial psicológica habló también de estas cuestiones y se le preguntó si había tenido antes relaciones en grupo.

No, nunca las he tenido (se le hacen varias preguntas sobre su vida sexual).

¿Cómo estaba al salir del portal?

Estaba en shock y al no encontrar el teléfono, porque mi intención era llamar a mi amigo que era lo único que tenía en Pamplona. Y al verme sola, sin teléfono, empecé a llorar muchísimo porque quería ir al coche y necesitaba tranquilizarme. Estaba hundida y me senté en un banco.

¿Recuerda cruzarse con alguien?

Salí, fui al banco y una pareja se acercó y me pidió que no llorara, que estuviera tranquila. Me dijeron qué me pasaba y les dije que me habían robado el teléfono. Entonces me dijeron que no era tan importante. Ahí fue cuando me acuerdo de decirles han sido ellos, han sido ellos, y luego recuerdo la Policía.

¿En el trayecto del portal al banco se cruzó con alguien?

No había mucha gente en la calle. Del portal al banco no había nadie.

Cuando salió, ¿fue mirando si les podía localizar?

No, salí tratando de ubicarme, tranquilizarme e ir al coche.

¿Se fijó si podían estar en las inmediaciones?

Ni pensé si podían estar cerca.

¿No se fijó que la funda del móvil y la tarjeta estaban tiradas?

No, porque cuando vi que no encontraba el móvil, me puse muy nerviosa y no me fijé en nada. Simplemente cogí mi riñonera y me fui llorando porque quería el móvil y me lo habían robado.

Pero ¿por qué para usted era tan importante el móvil?

El valor del móvil me daba igual, pero quería llamar a mi amigo porque era la única persona que tenía en Pamplona, a la que quiero y solo quería decirle que no sabía dónde estaba, pero que viniera a buscarme. Fue cuando me entró toda la impotencia y el miedo, y dije «no tengo ni el móvil».

Luego le hacen una analítica de alcohol. ¿Había bebido mucho?

Había bebido, pero era consciente de la situación, de que me había perdido de un grupo, de que mi amigo se había ido a dormir, no iba con tal tasa de alcohol para que no pudiera hablar ni andar con normalidad.

¿Nunca sospechó nada de lo que podía ocurrir con ellos?

Nunca sospeché nada, obviamente si hubiera sospechado habría pedido ayuda o intentado escabullirme.

¿En ningún momento consintió?

No lo consentí.

Fue objeto de atención psicológica.

Sí, traigo el informe que me dio mi psicóloga con el tratamiento.

¿Recuerda cómo se fue sintiendo los días posteriores?

Al llegar a mi casa a los días sentía mucha culpabilidad. Pensaba que podía haber hecho más, que les estaba jodiendo la vida a cuatro personas, que era mi culpa lo ocurrido...

¿Por qué pensaba eso?

Porque me podía haber ido, porque no tenía que haberme puesto a hablar con gente que no conozco, porque me separé de mi amigo, porque me quedé sola en una ciudad que no conozco. Me sentía muy culpable, se me quitaron las ganas de hacer cualquier cosa y necesitaba respirar. En mi cabeza estaba todo el rato pensando en esto, e incluso cuando estaba de fiesta me ponía a llorar y no podía parar. No hablaba del tema y a la vez buscaba noticias para encontrar una explicación lógica. Tenía pesadillas, insomnio, problemas de concentración. He sido buena estudiante y no me presenté a los exámenes. porque no era capaz de centrarme.

A lo largo del procedimiento ha salido que usted luego de los hechos se marchó de vacaciones.

Me fui de vacaciones con mi amigo y su familia, y a mi pueblo. Estuve una semana en la playa con la madre de mi amigo, que es psicóloga, y me dijo que me podía venir muy bien. Decidí irme con ellos porque era una cosa que siempre lo he hecho y no quería cambiarla por un simple hecho.

¿Colgaba en las redes sociales fotos si estaba de fiesta o con amigos?

No iba a colgar fotos llorando. Mi normalidad era colgar fotos de fiesta y seguí haciendo eso. Había muchos conocidos que sabían que había ido a los Sanfermines y por eso puse también una foto con mi amigo. Quería evitar que se me relacionara con esto, yo nunca dije que era esa chica.

¿Qué le aconsejan los psicólogos?

Que no me quedara en casa, que siguiera adelante e hiciera mi vida normal y que esto no me la cortara. Necesitaba ayuda psicológica y esa vida normal fue lo que intenté.

¿Sigue un tratamiento psicológico?

Desde septiembre de 2016 iba dos veces al mes, en terapia individual. Luego hice otra grupal. En las semanas previas al juicio empecé cada semana. Y ahora tengo que seguir.

El hecho de que se habían grabado vídeos ¿cómo lo vivió usted?

No daba crédito, no podía entender el porqué, ni para qué, pensaba que los iba a ver todo el mundo, que la gente con la que me cruzaba en la calle sabía quién era. Eso me generaba mucha angustia pensar que los vídeos esos podían salir, habérselos enviado a alguien.

¿Se enteró de que había sido seguida por detectives privados?

Sí, me enteré de que había habido detectives privados.

¿Le afectó de alguna manera?

Sí, me afectó, no solo por los síntomas que suele tener una víctima de este tipo de agresiones, sino que hay que sumar un sentimiento de supervigilancia. Salía a la calle pensando que me iban a secuestrar, sentía que todo el mundo me observaba y necesitaba sobreprotegerme.

ACUSACIÓN PARTICULAR MIGUEL ÁNGEL MORÁN

Ellos dicen que, después del portal, se marcharon de repente pero que usted les dijo que quería irse con ellos de fiesta.

No, yo no hablé, en ningún momento en el portal les dije nada.

¿Usted mantiene que las relaciones no fueron consentidas?

Sí, lo mantengo.

¿Y mantiene la denuncia?

Sí.

Cuando está llegando al portal con el chico con el que va hablando y ve que el otro habla con una vecina en la puerta, ¿escuchó la conversación?

No, para nada, no escuché.

¿Su Instagram lo tiene público o privado?

Privado, lo tuve público hasta mediados o finales de julio de 2016, y actualmente lo tengo privado.

¿Usted ha colgado recientemente una foto en Instagram (se le exhibe) con un lema?

La colgué en septiembre de este año. Es una camiseta sobre una frase de un programa de televisión, Super Shore, de una chica que se llama Karime, y dice esta frase (hagas lo que hagas, bájate las bragas) y otras como taconea, bonita, taconea, con las que se hacen camisetas.

Es decir, que la que sale en la camiseta no es usted ni mucho menos.

No, es de un catálogo de ropa y es una frase de esa chica que usábamos mis amigas y yo este verano.

AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA VÍCTOR SARASA

Respecto al encuentro que mantiene en el banco de la plaza del Castillo, hace una llamada a un chico de Palencia. ¿Esto por qué lo hace, por qué no quería seguir de fiesta con los de Sevilla?

Claro, al chico de Palencia lo conocí esa noche y me cayó bien. Había estado con él y otro grupo de chicas desde que llegamos, y ya que mi amigo se fue, le llamé para seguir.

¿En ningún momento los acusados forman un grupo como tal?

En el único momento que pudimos estar más juntos fue cuando se sentó un chico a mi lado, otro al otro lado y uno de frente de pie.

Por lo que ha respondido antes, no mostraban mucho interés hacia usted, se acercaban y se iban.

El del banco se quedaba sentado y el de enfrente estuvo más rato. Los otros estaban yendo y viniendo.

No le sorprendió que no tuvieran una presentación más formal.

Yo tampoco les dije mi nombre.

¿No se intercambiaron teléfonos?

No.

¿En el itinerario hacia el coche en algún momento intentaron acceder a los baños de un bar?

No, la única parada que recuerdo es plaza del Castillo, la puerta de un hotel y de ahí al portal.

Dice que cambia de dirección en un momento. Entonces ya iban en la dirección hacia el coche, hacia Lezkairu.

Sé que el recorrido que pienso no es el que se hizo. Para mí que giramos a la izquierda, pero no conozco Pamplona, no sabía si se atajaba por un lado u otro.

Obviando el tema del portal, ¿a usted le arrancaron la riñonera?

La llevaba cruzada, me la pongo como un jersey, por encima, y tengo un clip atrás. Me lo desabrocharon y me la tiraron.

¿Y tenía la cremallera cerrada?

Sí, la tenía cerrada. Y la encontré abierta y sin el móvil.

Una vez sentada en la avenida Roncesvalles es atendida por dos ciudadanos y llega la Policía.

Sí, pero no se cuánto tiempo pasó.

¿Les cuenta lo ocurrido?

Sí.

La Policía, en algún momento, ¿le recomienda qué decir, los pasos que dar, cómo declarar?

La Policía me preguntó donde estaba el portal, me llevaron al hospital y, al ir a denunciar, me dijeron si quería hacerlo. Al no conocer Pamplona trataron de ayudarme a situarme para tener más datos del recorrido que hicimos, decirme los hoteles que había y a mí me sonaba el hotel Leyre.

¿Recuerda a la hora a la que formuló la denuncia?

Denuncié sobre las 7.30 u 8.

¿Alguien del Ayuntamiento le recomendó o influyó sobre lo qué decir?

No, solo me dijeron si quería abogado o psicólogo.

¿Usted ha tenido algún antecedente de denuncia similar?

Solo puse una vez una denuncia porque me robaron el DNI.

¿Tiene alguna animadversión hacia estas personas?

Para nada, no les conocía de nada, no puede tener sentimiento alguno hacia ellos, ni bueno ni malo.

GOBIERNO DE NAVARRA ILDEFONSO SEBASTIÁN

¿Denunció a estos jóvenes porque no quería seguir con usted?

No, les denuncié porque habían cometido un delito, porque hicieron algo que yo no quería hacer.

¿La llevó la Policía al hospital?

Sí.

¿Se había duchado o cambiado?

No, seguía con la misma ropa con la que había llegado a Pamplona.

¿Le dieron medicación?

Sí, la del día después, y otra para ETS y el VIH.

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