Récord: 6.700 toneladas de bonito capturados de forma artesanal

Varios ejemplares de bonito/
Varios ejemplares de bonito

La mayoría de las piezas pescadas por los barcos vascos llevan el sello de calidad Eusko label y superan los 4 kilos

MARTÍN IBARROLA

A pesar de haber renunciado a las grandes redes y a las técnicas invasivas, la pesca tradicional de los barcos vascos parece haber dado sus frutos: 6.700 toneladas de bonito del norte al fin de la campaña. Una cifra récord conseguida a base de cañas y aparejos. «Confirmamos la tendencia positiva iniciada la temporada pasada, cuando pescamos alrededor de 6.200 toneladas», se alegraba ayer el viceconsejero de Agricultura y Pesca del Gobierno vasco, Bittor Oroz, acompañado por los representantes de las Federaciones de las Cofradías de Gipuzkoa y Bizkaia. Las ventas han superado a lo largo del año los 26 millones de euros, con un precio medio de 3,89 el kilogramo. La mayoría de las descargas se registraron en los puertos de Getaria (con más de 3.300 toneladas) y Hondarribia, seguidos por los vizcaínos de Ondarroa y Bermeo.

Sin embargo, el bonito no ha sido la única sorpresa positiva de la campaña. Los pescadores vascos han capturado casi 800 toneladas de atún rojo, muy por encima de la temporada pasada. Este túnido sufrió entre los años 2013 y 2014 un cambio en sus hábitos migratorios, obligando a los arrantzales a perseguirlo hasta aguas irlandesas. A partir del 2015, la especie regresó poco a poco a su ruta habitual, pudiéndose realizar capturas en aguas más próximas a nuestras costas. Como consecuencia de ese cambio, la rentabilidad del túnido se ha disparado en apenas dos años. Según fuentes el Departamento de Agricultura, Pesca e Industria Alimentaria, el sector se muestra «satisfecho» por el buen precio alcanzado en la lonja.

A caña y a cacea

El representante del Gobierno vasco insistió en la importancia de que el producto salga al mercado «de manera diferenciada». «Los consumidores que acudan a las pescaderías pueden saber con total certeza que el bonito que están comprando está pescado por nuestro arrantzales y que es de Euskadi y de calidad», defendía Oroz. Precisamente, los ejemplares que frecuentan estas costas son capturados de uno en uno y sin redes, con las denominadas artes de pesca tradicionales, caña y cacea. Estos métodos están destinados a mejorar la calidad del pescado, evitar el agotamiento de los caladeros y mantener los recursos marinos.

Según el Gobierno vasco, este año se ha registrado un fuerte incremento en el número de ejemplares etiquetados con Eusko Label. De todos los bonitos sacados al mercado, más del 70% contaban con el sello de calidad. El resto no ha conseguido entrar en la categoría al no superar el peso mínimo de 4 kilos por pieza. En el caso del atún rojo, el porcentaje de excelencia ha sido del 100%.

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