Los beneficiarios de la RGI siguen a la baja. Así es su perfil

Una mujer entra en unas oficinas de Lanbide, entidad que gestiona esta prestación.
Una mujer entra en unas oficinas de Lanbide, entidad que gestiona esta prestación. / F. Morquecho.

La ayuda social fue cobrada por 62.790 ciudadanos en junio

María José Tomé
MARÍA JOSÉ TOMÉ

El número de perceptores de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) sigue en retroceso, una tendencia a la baja que arrancó hace un año y que los responsables de Lanbide atribuyen a una mejor gestión de la ayuda y a la recuperación económica y del empleo en Euskadi. En puertas de la esperada reforma de esta ayuda social destinada a cubrir las necesidades básicas de los ciudadanos en riesgo de exclusión -el cambio de la ley está previsto para comienzos de 2018-, sus beneficiarios cayeron en junio en 134 al situarse en 62.790 beneficiarios. La cifra ha descendido en 2.731 perceptores en sólo un año.

Lo que sigue más o menos invariable, con pequeñas fluctuaciones que apenas modifican el retrato robot, es el perfil del beneficiario que se adivina tras la fría estadística de Lanbide.

Los mayores de 65 son mayoría

El grupo más numeroso es lógicamente, el de los mayores de 65 años, que agrupa todos los tramos de la tercera edad. Son, en su mayor parte, jubilados que complementan con esta ayuda sus exiguas pensiones, con las que no llegan a los ingresos mínimos que garantiza por ley el Gobierno vasco para llevar una vida digna. Entre los 35 y los 39 años y entre los 40 y los 44 se sitúan los otros dos rangos con mayor grueso de beneficiarios, (27,4% del total); un colectivo formado mayoritariamente por personas que, tras haber perdido su empleo, encuentra serias dificultades para incorporarse al mercado laboral por su escasa cualificación. El resto de intervalos de edad engloba a 23.000 personas entre los 45 y los 64 años, en su mayor parte parados de larga duración.

Sexo

El perfil del perceptor de la RGI es mayoritariamente el de una mujer, en una proporción de 57% frente al 43% de hombres. La mayor dificultad del sexo femenino para acceder al mercado laboral es una de las causas que explican esta diferencia, así como el nutrido grupo de viudas con bajas pensiones que complementan su mensualidad con esta ayuda. También reciben la RGI las víctimas de violencia de genero, cuyo número creció después de que Lanbide flexibilizara los requisitos para optar a esta prestación.

Formación

El 67% de los beneficiarios de la RGI (en concreto, 42.154 personas) no tienen más que los estudios obligatorios, circunstancia que lastra su camino hacia la búsqueda de un empleo y cronifica su dependencia de esta prestación. Un 10% ha cursado un grado de FP mientras que apenas un 7,8% tiene el bachiller. Los universitarios que cobran la RGI son solo 4 de cada cien.

Origen

El análisis de los datos correspondientes al capitulo 'zona geográfica de nacimiento' permite desmentir uno de los mayores tópicos que pesan sobre la RGI: que sus beneficiarios son mayoritariamente extranjeros. No es cierto. Dos de cada tres perceptores (39.824 en junio) son de nacionalidad española. Los 22.966 inmigrantes representan el 36,6% del total. Dentro de ellos, el colectivo más numeroso es el procedente de América del Sur (8.074), seguido de los oriundos del Magreb (6.291). Como curiosidad, hay 15 titulares de la ayuda procedentes de Oceanía y 9 de América del Norte.

Estado civil

Cerca de la mitad de los beneficiarios están solteros (48,2). Del resto, predominan más los separados que los casados, mientras un 8,3% son viudos; en su mayor parte, mujeres debido a su mayor esperanza de vida.

Modalidad

Ocho de cada diez perceptores cobran la RGI en su modalidad básica como su único ingreso de subsistencia, frente al 10% que reciben esta ayuda para complementar pensiones o salarios de muy poca cuantía y que no llegan al salario mínimo interprofesional (SMI). Esta última cifra también esa expermimentados una tendencia a la baja, fruto de la mejora del mercado laboral.

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