«Queremos dejar atrás lo sucedido», dice la familia de la joven de Irún amordazada y maniatada

Algunos vecinos de Irún también se sumaron a la concentración que ayer realizaron los usuarios y empleados del Centro Arrupenea de Aspace, donde trabaja la joven./FRAILE
Algunos vecinos de Irún también se sumaron a la concentración que ayer realizaron los usuarios y empleados del Centro Arrupenea de Aspace, donde trabaja la joven. / FRAILE

Piden no hacer caso de la rumorología y reclaman respeto hacia la mujer, que será dada de alta en los próximos días

A. CHICO / A. S. JIMÉNEZSan Sebastián

«Queremos dejar atrás lo sucedido e intentar empezar otra vez a tener una vida normal». Son palabras de una persona muy allegada a la joven de Irún que el pasado martes fue localizada en estado inconsciente, maniatada y amordazada en un talud próximo al parque Mendibil. Palabras de un familiar que pide no hacer caso de la rumorología, reclama tiempo y respeto hacia la joven, y se muestra convencido de que, cuando existan evidencias «concluyentes», el caso se esclarecerá y «la persona o personas atacantes» responderán ante la Justicia.

Estas fuentes de toda solvencia, con las que ha podido hablar eldiariovasco.com, dejan en manos de la Ertzaintza la información sobre la investigación abierta en torno a un suceso sobre el que de momento, remarcan, se «mantienen abiertas todas las hipótesis», y sobre el que la familia prefiere no aportar por ahora más detalles que los hechos confirmados por la Policía autonómica. El primero es, según recuerdan, que la familia «interpuso una denuncia» el martes, tras conocer que la joven de 24 años «no llegó a su puesto de trabajo» en la asociación Aspace en Irún, donde este sus compañeros y usuarios le mostraron su apoyo. El segundo, añaden, es que la joven «no presenta» lesiones en su cuerpo más allá del estado de inconsciencia y con síntomas de hipotermia en el que fue localizada y tratada. Y el tercero, que se muestran convencidos de que quien o quienes la atacaron serán localizados, y se resolverá el caso. De momento, no hay confirmación oficial por parte de la Ertzaintza -tampoco la familia lo aclara- de que exista algún sospechoso o de que se esté buscando en el entorno cercano de la víctima.

Los allegados, con ánimo de proteger a la joven, piden tiempo, respeto y que no se atienda a rumores, «porque la mayoría son erróneos», aseguran. «Ella está bien, le van a dar el alta en próximos días, y lo que queremos en la familia es intentar aparcar lo sucedido y volver a empezar a gestionar el día a día» de forma normalizada, aseguran las fuentes consultadas, reacias «a remover la historia» y a confirmar o desmentir ninguna de las informaciones que se han hecho públicas en los últimos días en relación a palabras pronunciadas por la joven tras salir del coma. «Hay muchas cosas falsas», aseguran intentando preservar al máximo la privacidad y el anonimato de la víctima, que permanece ingresada en el Hospital Donostia.

Sin novedades en la investigación

De momento, la Ertzaintza no aporta ninguna información nueva que explique lo sucedido, y tampoco confirma si sospecha o tiene identificada a alguna persona relacionada con el caso. Hasta el momento no se ha practicado ninguna detención. Lo que sí confirma la familia es que la joven ha hablado con la Policía autonómica sobre los hechos. «Sí ha tenido contacto con ellos», dicen. «Y confiamos en que se resuelva el caso», aseguran con convicción las mismas fuentes, que no obstante no detallan si en el seno familiar creen que podría tratarse de un caso de violencia de género o si sospechan de que alguna persona del entorno de la joven pueda estar involucrada en los hechos.

«Somos una familia tranquila, humilde y discreta, que nos ha pasado esto y queremos zanjar y dejar atrás como podamos este acontecimiento. No seguir reviviéndolo», indica el mismo familiar, consciente aún y todo de que las circunstancias en las que apareció la joven, maniatada y amordazada, son extraordinarias y que la falta de incidios o pistas claras y confirmadas sobre lo sucedido genera extrañeza.

«Un mal sueño»

La investigación, que continúa abierta, comenzó en el momento en el que la joven de 24 años fue hallada por un ciclista la mañana del martes, sobre las 10.30 horas. La mujer se encontraba entre unos arbustos en un talud de difícil acceso bajo el parque Mendibil, por lo que fue necesaria la actuación de los bomberos para su rescate. Aunque ingresó en estado de coma en el Hospital Donostia, a última hora de esa misma tarde recuperó la consciencia y desde entonces ha evolucionado favorablemente, y ya está a la espera de recibir el alta en los próximos días.

Empleados y usuarios del Centro Arrupenea de Irún donde la joven ejerce como trabajadora social quisieron mostrar este viernes su solidaridad con su compañera en una concentración de cinco minutos, un gesto que se repitió en todos los centros que Aspace tiene en Gipuzkoa. Al terminar, sus compañeros se fundieron en un emotivo abrazo, reflejo de los duros momentos que están viviendo. «No está siendo fácil trabajar estos días», reconoció José Luis Madrazo, jefe del servicio de adultos de Aspace.

«Lo importante es que nuestra compañera está bien, y lo que queremos es transmitir nuestra solidaridad a su familia». Asimismo quiso agradecer a los trabajadores del centro de Irún «su profesionalidad y la forma en la que están actuando en estos momentos tan difíciles».

El representante de Aspace afirmó que la joven ha estado siempre ligada a la asociación y que «lo seguirá estando, porque es una gran profesional y una gran persona». A su vez hizo un llamamiento a la sociedad para que «respeten a la familia, que ahora necesita tranquilidad y recuperarse de este mal sueño, porque por suerte ella está viva». En la concentración frente al Centro Arrupenea también participó el concejal delegado de Bienestar Social de Irún, Sergio Corchón, quien aseguró que el Ayuntamiento ha ofrecido todos sus recursos a la joven y su familia.

Fotos

Vídeos