Piden 16 años de cárcel para un exprofesor de un instituto de Vitoria por «abusos» a alumnas

Piden 16 años de cárcel para un exprofesor de un instituto de Vitoria por «abusos» a alumnas

Está acusado de acosar, hacer «insinuaciones» y «tocamientos» en el centro a dos estudiantes y a una compañera durante el curso 2015-16

DAVID GONZÁLEZ

Un exprofesor del Instituto Agrario de Arkaute BHI (Vitoria), dependiente del Departamento vasco de Educación, ha sido acusado de acosar durante meses a dos alumnas y a una compañera. Según ha desvelado este jueves en exclusiva EL CORREO, esos graves episodios machistas –con insinuaciones, atosigamientos y hasta tocamientos– se produjeron entre 2015 y 2016. Aunque una de las tres víctimas sitúa ocho años atrás el primer episodio de abusos.

El Juzgado de Instrucción número 3 de Vitoria ha tramitado este delicado caso y ahora, la Fiscalía de Álava ha finalizado la primera fase de su investigación. En total ha encontrado indicios de hasta seis diferentes delitos de índole sexual. Tres de abusos continuados, dos de acoso y uno de agresión sexual. Cuando el caso llegue a los tribunales, en concreto a la Audiencia Provincial de Álava, la suma máxima por estas acusaciones alcanzará los dieciséis años y seis meses de prisión. Esta será la petición formal que hará el Ministerio Público en una vista oral para la que aún restan varios meses.

Se trata, por tanto, de uno de los asuntos más graves en la historia de la docencia alavesa. EL CORREO ha tenido acceso a la calificación de la Fiscalía. En ella se especifica que este profesor, quien ya no ejerce en el instituto de Arkaute, «a fin de satisfacer su deseo sexual, comenzó a buscar de forma reiterada la cercanía física» con una compañera del centro. El primer episodio con esta empleada data de 2007.

Siempre a solas, este profesor «aprovechaba para rozar, tocar el pelo, brazos, piernas, darle palmaditas... Llegando a tocarle el culo a principios de 2015», narra el fiscal. El presunto acoso provocó «un estado de temor y angustia» en la víctima. Hubo también multitud de mensajes de whatsapp. Ella, asegura el escrito, siempre le rechazó, le exigió que parara y hasta le bloqueó en la aplicación móvil.

El centro prescindió de sus servicios al conocerse al caso

Los responsables del centro donde el investigado ejercía la docencia decidieron «prescindir de sus servicios» al conocerse las acusaciones en su contra de dos alumnas y una administrativa. Esta decisión fue consensuada con el Departamento vasco de Educación. El último curso, por tanto, en que ejerció en Arkaute fue el 2015-16. Desde entonces, siempre según las fuentes educativas consultadas, nunca más ha tenido relación con este centro, que imparte tres grados medios de Formación Profesional (Producción Agroecológica, Jardinería y Floristería y Paisajismo y Medio Rural).

A una alumna le envió mensajes «de carácter sexual». Por ejemplo, le escribió «ojazos» o «ese culito». No contento con ello, presuntamente le sometió a «tocamientos en culo y pecho». La estudiante, de 17 años en el momento de los hechos, optó por abandonar el instituto en la Navidad de 2015-16.

Acorralada contra la pared

En ese mismo curso lectivo, una de las alumnas, de 21 años, de la que fue tutor, le acusó de hacerle «insinuaciones de carácter sexual», pedirle «besos», tocarla, darle «palmaditas» y «roces deliberados», guiñarle el ojo... En enero de 2016, esta denunciante sitúa el incidente más grave.

Este profesor presuntamente le propuso echar una carrera. Según la investigación de la Fiscalía, fue una treta. «Súbitamente arrinconó a su alumna contra una pared y, con el pretexto de hacerle cosquillas, le inmovilizó los brazos y, con ánimo libidinoso, empezó a tocarle el cuerpo». La chica gritó. Una compañera salió al pasillo y el investigado la soltó, momento que aprovechó su víctima para refugiarse en un aula. Le sirvió de poco. El acusado fue tras ella. La arrinconó de nuevo.

Al parecer le aseguró que «no iba a escapar tan fácilmente, que le iba a hacer cosquillas». Ahí, siempre según la calificación del Ministerio Público, «le desabrochó el abrigo, y trató de subirle el jersey y le intentó tocar por dentro de la camiseta, hasta que, al pedir la joven auxilio, paró». La Fiscalía también exige 7.000 euros al Gobierno vasco, en concepto de responsabilidad civil.

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