Pamplona se quita el pañuelico rojo

Reuters

El alcalde, Joseba Asirón, hace un balance positivo de las fiestas pero lamenta las agresiones sexistas registradas durante esta edición. El tradicional 'Pobre de Mí' puso el broche final a los Sanfermines 2017 en una abarrotada plaza

IGNACIO VILLAMERIEL

Las agujas del reloj del Ayuntamiento de Pamplona marcaban las doce en punto de la noche cuando pamploneses y visitantes entonaron el tradicional 'Pobre de Mí' que ponía punto final a los Sanfermines 2017. Con el pañuelico rojo ya desatado en una mano, con la otra echaron mano del móvil para contar en su calendario los días que restan para el arranque de la edición del año que viene de esta fiesta por antonomasia.

Algunos de los que se acercaron a la plaza se dirigieron después a la Iglesia de San Lorenzo, lugar en el que se encuentran los restos del santo más taurino. Allí depositaron, ante la puerta del templo, el pañuelo rojo y la vela con la que cantaron el fin de fiestas. Este acto se ha acabado por convertir en una auténtica tradición en los festejos sanfermineros y a día de hoy son centenares de personas las que deciden acabar con este gesto los actos de San Fermín.

Y ahora, una vez que los ecos de la algarabía que ha tomado Pamplona durante los últimos ocho días se disipan, es momento de hacer balance. Y el primero en hacerlo fue el alcalde de Pamplona, Joseba Asirón, quien consideró que el cómputo global de la edición que ayer echó el cierre fue «positivo». Sin embargo, el primer edil mencionó las agresiones sexistas como uno de los aspectos negativos de las fiestas, por lo que el Ayuntamiento seguirá poniendo «toda la carne el asador» para prevenirlas.

Asirón participó ayer en la comitiva municipal que se dirigió desde el consistorio pamplonés hasta la Iglesia de San Lorenzo con motivo de la Octava de San Fermín, donde señaló que han sido unas «muy buenas fiestas» y el ambiente de calle «ha sido muy positivo». El regidor de EH Bildu consideró que «poco a poco se va consiguiendo una interesante conjugación de actos oficiales con actos que vienen de los colectivos, lo cual quiere decir que el empeño que tenemos por devolver a los Sanfermines al cien por cien su carácter espontáneo y popular está dando resultado».

«Un descenso en torno al 10 % en las denuncias»

Sobre las novedades en la programación, Asirón aseguró que «han sido un éxito» y señaló, en concreto, que los conciertos «han funcionado muy bien», sobre todo en la Plaza de los Fueros, donde «han estado los cuatro días abarrotados».

Respecto a la afluencia de visitantes, que algunos sectores han visto rebajada, el alcalde afirmó desconocer si la misma se ha reducido, a la espera de datos oficiales, aunque hay un «dato interesante» y es que ha subido la utilización del transporte público comarcal en un 5% y eso «son datos reales que algo querrán decir».

Pese a la amenaza yihadista, tristemente presente desde hace algunas ediciones tras los atentados registrados en distintos lugares europeos, a la gente no parece haberle podido el miedo. Sin embargo, las medidas de prevención -como bloques de hormigón que cortaban el paso a los lugares peatonales más transitados- eran fácilmente perceptibles para todo aquel que se fijase un poco.

Amenaza yihadista aparte, Asirón agregó sobre la seguridad que existe un dato provisional de «un descenso en torno al 10 % en las denuncias», lo que quiere decir que se va «en la dirección correcta de crear unos Sanfermines en los que todos nos encontremos más seguros». El primer edil de la capital navarra insistió en que no se van «a dar por vencidos» en relación a los ataques sexistas.

A la espera de datos finales, el alcalde apuntó que «se puede afirmar sin temor a equivocarse que una vez más Pamplona se ha puesto a la cabeza del Estado en lo que a liderar la lucha contra los ataques sexistas se refiere», y se mostró convencido de que este verano «muchísimas ciudades» adaptarán los protocolos aplicados en Iruñea contra las agresiones sexistas. Ayer, hubo otro detenido por abusos sexuales. Durante las fiestas se han presentado 12 denuncias por tocamientos, una por agresión sexual y otra por agresión violenta cuando la víctima se defendió del agresor.

En cuanto al número de personas atendidas por los servicios de emergencia, fuentes de la Cruz Roja y la DYA los cifraron ayer en más de un millar. En concreto, Cruz Roja ha atendido a 742 personas y la DYA a 410 desde el inicio de los Sanfermines, el 6 de julio. El mayor número de asistencias ha tenido lugar durante los encierros con 521 atenciones y 46 traslados a centros médicos. En las sueltas de vaquillas han precisado asistencia un total de 196 intervinientes.

Las atenciones en la vía pública han descendido ligeramente en 15 personas, al igual que en los encierros, con 39 atenciones menos con respecto a 2016. El día de mayor incidencia en la vía pública fue curiosamente el domingo, día 9, (con 23 intervenciones, 19 traslados y 22 personas atendidas).

En cuanto al número de corredores de encierros han necesitado de asistencia en el Complejo Hospitalario de Navarra, 16 menos que los trasladados hasta este centro el año pasado.

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