Okupas, jeringuillas, peleas... El Raval, un infierno en el centro de Barcelona

Sanitarios atienden a una persona con sobredosis en El Raval.
Sanitarios atienden a una persona con sobredosis en El Raval.

Los vecinos no aguantan más un ambiente lleno de violencia y droga después de que una veintena de casas 'okupas' tomaran el barrio para traficar

GABRIEL CUESTA

Jeringuillas por los suelos, continuas peleas y gente pinchándose en los portales. Ese es el panorama en el céntrico barrio barcelonés del Raval. Los vecinos ya no pueden más y denuncian las condiciones de insalubridad e inseguridad en las que viven por culpa de una veintena de casas 'okupas' en las que se 'trapichea' con heroína, crack, cocaina y éstasis.

Es continuo el ir y venir de los consumidores de estas sustancias por los portales, que están siempre abiertos para que puedan adquirir la mercancia tanto gente de la ciudad como turistas. «Hay de todo. Bajamos y la gente se está metiendo en los portales», se quejan los vecinos de este distrito. El descontento es tal que algunos de ellos se han movilizado y plantado cara a los traficantes con caceroladas y manifestaciones nocturnas. De vuelta reciben insultos y amenazas.

La convivencia es inviable en un ambiente violento, donde a menudo hay peleas en la calle. Sus habitantes son testigos de la degradación del barrio por la droga desde sus balcones. Las peleas son el pan nuestro de cada día. Por ejemplo, hace unos días un joven agredió a otro con una barra de hierro. «Vivo aquí desde hace 12 años y lo que he visto en los últimos seis meses no lo había visto nunca», se queja uno de los afectados en declaraciones a Antena 3. «Hacen lo que quieren. No pagan piso, luz, agua...», protesta una mujer.

Incluso para tratar de dar la vuelta a esta situación se ha creado el colectivo 'Acció Raval', que ha llegado a elaborar un mapa para denunciar los puntos de venta de droga en el barrio. El nombre de la 'guía' es bastante significativo: 'La ruta del Raval decadente'.

Esta semana se han llevado a cabo dos redadas en las que los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona han desmantelado cuatro puntos de venta.

Los dispositivos de seguridad en la zona cada vez son mayores debido a las protestas de los vecinos, aunque verificar la información aportada y tramitarla judicialmente lleva su tiempo. El Raval suma ya 18 de entradas en domicilios y 16 detenidos desde principios de año relacionados por culpa de la peor vecina posible, la droga.

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