La agónica muerte de un encantador de serpientes tras recibir un beso mortal

Imágenes difundidas en Redes sociales del momento de la mordedura.

El suceso tuvo lugar en un despiste de la víctima, cuando invitaba a los peatones a fotografiarse con el reptil

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No hay nada más gratificante que un beso en los labios. Eso se dice, pero no es cierto. Depende de quién te los dé. Y si no, que se lo digan a un encantador de serpientes marroquí cuya agónica muerte ha dado la vuelta al mundo tras recibir el ósculo mortal de necesidad de una de sus queridas mascotas. Hay amores que matan. En este caso, en unos seis minutos. Lo que tardó el veneno en paralizar los órganos vitales de este hombre que exhibía sus habilidades con los reptiles en una céntrica calle de la ciudad costera de Río Martín, al norte de Marruecos.

Parecía una jornada más en la existencia Miloud, de 49 años, que se ganaba la vida mostrando sus habilidades con unos reptiles que a muchos turistas les genera una mezcla de miedo y repulsión. A él no. De hecho, llevaba muchos años ganándose la vida con ellos, por lo que era de los más conocidos en la ciudad marroquí. Poco podía imaginar que el pasado lunes iba a ser traicionado por una de las serpientes que exhibía por unas pocas monedas, que iba a ser su último día en la tierra.

En un gesto repetido mil y una veces, Miloud animaba a los turistas a sacarse una foto con un hermoso ejemplar. Pero, de repente, algo pasó. No se sabe si el animal tuvo un ataque de cólera o, por el contrario, lo único que pretendía era tener un cariñoso gesto con su dueño. Da igual. El caso es que el hombre, quizás más pendientes de atraer la atención de los presentes que de su mascota, no se esperaba que su serpiente le mordiera en la boca.

Espuma por la boca

A partir de ese momento, la locura. En un vídeo captado por unos turistas que está dando la vuelta al mundo, el encantador de serpientes comenzó a retorcerse mientras sus labios se iban hinchando hasta alcanzar una forma grotesca. Todavía quedaba lo peor. Empezó a soltar espuma de su boca por el veneno, mientras sentía como la vida se le escapaba a cada espasmo. Seis minutos que parecieron seis horas de terrible agonía en la que los presentes no pudieron hacer nada por remediar lo irremediable.

La muerte de Miloud demuestra que ser encantador de serpientes es una profesión de riesgo. Y es que son frecuentes los casos en que estos reptiles traicionan a sus dueños. A principios del pasado mes de junio, otro hombre murió tras ser mordido por una de sus mascotas en la plaza Yamma al Fna de Marrakech, también en Marruecos. Incluso algunos curiosos han recibido mortales dentelladas solo por tener la osadía de mirarlas.

Trágicos accidentes que parecen contradecir a los que piensan que estos hombres quitan previamente el veneno a sus animales antes de exhibirlos para no correr ningún riesgo. En todo caso, después de ver las desgarradoras imágenes protagonizadas por este encantador de serpientes, más de uno de ellos seguro que sólo se atreverá a verlas por la televisión. Por si acaso.

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