'Makinas' de solidaridad

Una de las imagenes tomadas esta mañana. / MANU CECILIO

La asociación de moteros y sus ‘colegas’ con discapacidad intelectual se funden en uno para el calendario de Gorabide

JULIO ARRIETA

«¡Me gusta como suena!» A lomos de una flamante Yamaha 1.300 XVS estacionada en la Ribera de Zorrozaurre, la joven Nerea Vergara le daba al acelerador de la máquina, que rugía de manera imponente. Otros motores respondían a la llamada en una fiesta de potencia solidaria. Nerea participaba en una concentración motera poco usual. A media mañana los miembros del grupo ‘Makinas’ alineaban sus espectaculares vehículos para una sesión de fotos en la que ellos no iban a ser los protagonistas. Lo fueron una treintena de usuarios de Gorabide, asociación dedicada a dar apoyo a personas con discapacidad intelectual de Bizkaia. Nerea, de 17 años, es una de estas personas y se disponía a posar para el calendario de la entidad del año próximo, una iniciativa sugerida por los propios motociclistas.

«‘Makinas’ es un grupo motero de Basauri», explicaba Jon Koldo Pérez, uno de sus componentes. «Llevamos unos 12 años en activo y además de lo típico, andar en moto y acudir a concentraciones, siempre nos ha gustado participar en actividades solidarias». Esta vez «teníamos ilusión por hacer algo con la gente de Gorabide. Se nos ocurrió la idea del calendario y nos pusimos en contacto con ellos para proponérsela».

«Cuando nos llamaron nos sorprendió un poco la propuesta. ¿Unos moteros nos van a hacer el calendario?», recordaba Víctor Iturburu, uno de los responsables de la agrupación de Deusto de Gorabide, destinataria de los fondos que se recauden con el almanaque. Saldrá a la venta este mes de octubre y costará 5 euros. «Ellos se encargan prácticamente de todo y hasta aportan los fotógrafos, la edición y todas estas cosas. Son exquisitos y muy sensibles con nuestra gente, que está encantada», se congratulaba.

Mientras Iturburu describía la iniciativa, por detrás pasaba a velocidad de paseo Joseba Gómez en su Yamaha, con Nerea de pasajera bajo la atenta mirada de sus padres. Se oyó gritar «¡vamos a tope!». «A ésta ya no la bajamos de la moto», bromeaba su a, Mari Mar. «Le encantan las motos y cuando le comentamos la idea de la sesión de fotos, le encantó. ¡Ya se ve que ha sido un acierto!».

Los participantes en la sesión de ayer, algunos con muchas necesidades de apoyo y acompañados por monitores de Gorabide, iban turnándose para posar con las motocicletas, solos o en grupo. Mientras esperaban su turno, observaban las demás máquinas y se fotografiaban con ellas. Los moteros las arrancaban, lo que generaba auténtico deleite entre los usuarios de Gorabide, sobre todo entre los más jóvenes, como Patricia González, de 18 años. Vecina de Galdakao, «no puede hablar, pero se comunica con gestos», explicaba su madre, Charo. Subida en una Harley deslumbrante, estába encantada. «Nunca se ha visto entre tantas motos, que le llaman mucho la atención. Lo está disfrutando».

«¿Podemos arrancarla? ¿Y damos una vuelta?», preguntaba Unai Justo, de 12 años, tocado con una gorra de cuero. Los padres de este niño de Otxarkoaga, Martín y Estela, lo resumían en una frase: «Hoy lo está gozando, porque le encanta todo lo que sea motor y ruedas, y ve las carreras en la tele». Sin quitar la vista de la máquina en la que estaba montado, el chaval explicaba que de mayor le gustaría «tener una para darme una vuelta por Otxarkoaga». ¿Alguna moto preferida de las que has visto? «¡Sí, todas!».

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