Un millar de vascos están en riesgo de exclusión social por sufrir cáncer

Osiris Aibar en el Hospital Donostia ayer, minutos antes de recibir una sesión de quimioterapia./l. altuna
Osiris Aibar en el Hospital Donostia ayer, minutos antes de recibir una sesión de quimioterapia. / l. altuna

La asociación de enfermos española reclama un plan para atender a este colectivo, que suma 25.000 pacientes en el país

MARÍA JOSÉ CARRERO y D. ROLDÁN

Algo más de un millar de vascos con cáncer están en riesgo de sufrir exclusión social debido «al impacto laboral y económico» que acarrea la enfermedad en personas que, por estar en paro o ser autónomos con bajas cotizaciones, no tienen asegurados unos ingresos suficientes cuando les diagnostican la enfermedad. Así lo pone de manifiesto un informe de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), titulado ‘El impacto económico del cáncer en las familias de España’, en el que se recogen datos de todas las comunidades autónomas. En el caso de Euskadi, están en esta situación un total de 1.097 personas: 307 parados (184 sin prestación), 543 autónomos y 248 personas con ingresos inferiores al salario mínimo interprofesional (SMI).

El estudio -presentado ayer con motivo de la conmemoración el Día Internacional del Cáncer, el próximo domingo- resalta que esta enfermedad, en sus patologías más habituales, «tiene un tiempo estándar de tratamiento de 240 días para la mayoría de los tumores». Sin embargo, una importante parte de las bajas van a tener una duración bastante mayor. El periodo medio se sitúa en una horquilla de 280 a 365 días. En el caso del cancer de mama, el más frecuente entre las mujeres, es la primera causa de prórroga de la incapacidad temporal a los doce meses.

Y es que aunque la medida de las bajas suele ser de 320 días, hay miles de casos de hasta un año completo. Asimismo, se cuentan también por miles los pacientes que al no superar la enfermedad o precisar de más tratamientos se ven obligados a solicitar una incapacidad temporal. En caso de que la situación económica no sea solvente, se pueden vivir situaciones que rozan la pobreza por la escasez o falta de ingresos, a los que se añade el aumento de gastos.

Con 400 euros al mes

La AECC ha reclamado al Gobierno la creación de un plan integral para las familias para evitar situaciones de vulnerabilidad. «Se da el caso de que tienen que elegir entre medicinas y pagar facturas», señaló Raquel del Castillo, responsable de Trabajo Social de la organización y autora, junto a Belén Fernández, del informe. Un ejemplo muy claro del alcance del problema es el gasto que acarrea la enfermedad en pelucas para hacer más llevaderos los estragos de la quimioterapia, el transporte a los hospitales, los analgésicos o cremas para hidratar la piel.

En el conjunto de España, el informe señala que el año pasado unas 25.000 pacientes estaban en riesgo de exclusión social. De los tres colectivos en los que se ha centrado la AECC, los autónomos suman 10.986 personas. El problema de este colectivo -siete de cada diez casos son hombres- es que deben mantener todos sus gastos. «Sus ingresos no llegan a 700 euros mensuales (media realizada), a los que hay que restar 275 de la cotización. Se quedan con unos 400 para hacer frente a los gastos habituales», apunta Del Castillo.

En el grupo de parados se detectaron 9.832 casos de cáncer. La mitad no cobraba ningún tipo de prestación. Esto significa que las familias que cuenten con bajos o nulos ingresos se ven en una situación igual o más compleja. Por último, están los enfermos cuyo salario es menor a 710 euros al mes, que es la cuantía del SMI de 2017. Cada año, se encuentra en esta situación unas 3.744 personas que, al ver sus ingresos reducidos en un 25% por estar de baja, «están en claro riesgo de exclusión social».

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