Un menor al volante siembra el caos en la autovía A-8 en Cantabria y es detenido a punta de pistola

Zona de la autovía en la que ocurrió la detención del conductor menor de edad, a la altura de la estación de servicio La Pausa, en Ambrosero./
Zona de la autovía en la que ocurrió la detención del conductor menor de edad, a la altura de la estación de servicio La Pausa, en Ambrosero.

Después de chocar contra un turismo y un camión fue sacado a la fuerza por la ventanilla por agentes de Tráfico armados en un espectacular dispositivo con la A-8 cortada para darle caza

MARIÑA ALVAREZ

Un menor al volante sembró el pánico este martes en la autovía A-8, provocando dos accidentes sin heridos que han motivado un impactante dispositivo de agentes de la Guardia Civil de Tráfico. Algunos de paisano y otros uniformados, cortaron la circulación a la altura de Bárcena de Cicero y encañonaron al joven, que fue sacado a la fuerza por la ventanilla y reducido en la mediana ante el asombro de los conductores retenidos.

La detención de este menor tuvo lugar a las 11.45 horas, momento en el que la Guardia Civil cortó la imprudente carrera en dirección a Santander que llevaba el chico, justo a la altura de la estación de servicio La Pausa (Ambrosero). Ya había sido visto kilómetros atrás «en conducción temeraria». Aunque los agentes de Tráfico le dieron el alto «hizo caso omiso», explican desde el instituto armado, y acabó chocando contra un un turismo y un camión. Y ese conductor resultó ser un menor de 17 años, que iba acompañado por otra persona, cuya responsabilidad en los hechos no consta. El chico acabó arrestado por dos delitos contra la seguridad vial -por conducción temeraria y por carecer de carné de conducir- y otro delito de atentando a agente de la autoridad, por los que se tramitan las diligencias oportunas. Fue conducido hasta el cuartel de la Guardia Civil de Laredo, desde donde se avisó a sus familiares para que fueran a buscarlo.

«Agentes con las pistolas en alto parando los coches»

Conductores que se toparon con este suceso han relatado a este periódico «la película de acción» de la que fueron testigos, «con agentes con las pistolas en alto, parando los coches en busca de alguien». Según uno de los conductores, que venía de Laredo en dirección a Santander, ya se había quedado «mosca» al sobrepasar una patrulla excesivamente lenta: «yo iba solo a 100 por la autovía, pues ese coche de la Guardia Civil no debía de ir a más de 60». Era «la retaguardia» del despliegue de efectivos, dedujo más adelante, cuando le adelantó un vehículo camuflado de color blanco que se cruzó en la autovía para cortar el tráfico. «Se apeó un hombre de paisano, con chaleco fluorescente y la pipa en alto, caminando medio en cuclillas como en las películas, protegiéndose con los coches parados. Iba encañonando a los conductores a medida que avanzaba, pidiéndonos ¡echaos a un lado!», cuenta. Este agente, al llegar a la altura de este testigo «se cubrió con mi coche» y, de pronto, un Renault Clío que se dirigía hacia Santander y al que pilló de sorpresa el corte del tráfico hizo una maniobra evasiva. «Dio un giro brusco y se empotró contra la mediana», continúa relatando el testigo. De pronto, «cinco ó seis» guardias uniformados y armados se dirigieron al coche accidentado, «encañonaron al conductor, lo agarraron por la cabeza y lo sacaron del vehículo por la ventanilla». Lo redujeron en el suelo entre varios, «tumbado boca abajo en la hierba de la mediana, estábamos todos acojonados», cuenta. Pero no menos que el menor que protagonizó el suceso, «tenía una cara de susto que no veas».

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