Los médicos de familia vascos creen que el 12% de sus pacientes sufren malos tratos

Agentes de la Ertzaintza arrestan a un individuo acusado de violencia de género en Bilbao./LUIS CALABOR
Agentes de la Ertzaintza arrestan a un individuo acusado de violencia de género en Bilbao. / LUIS CALABOR

Abuso de alcohol y de otras drogas y una mala alimentación son indicios de la situación que puede vivir una mujer víctima de la violencia de género

María José Carrero
MARÍA JOSÉ CARRERO

Los médicos de familia creen que al menos doce de cada cien mujeres de su cupo de pacientes sufre maltrato, si bien, algunos estudios apuntan, que en algunos ámbitos podrían llegar hasta el 25%. Estos datos fueron ayer puestos de manifiesto por Leonor Aurrekoetxea, médica de atención primaria de Osakidetza en el marco de la XLV Semana de Humanidades de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, que este año tiene como temática ‘Género y salud’.

Según Aurrekoetxea, «la violencia disminuye la propia valoración de la mujer como persona e induce a un menor cuidado personal, favoreciendo conductas perjudiciales, como son el abuso de alcohol u otras drogas, tranquilizantes, tabaco, abandono en relación con la alimentación y el ejercicio», entre otros comportamientos insanos. Ahora bien, esta forma de actuar es consecuencia directa de un «deterioro de la autoestima», que lleva a las víctimas a cuestionarse y a autoinculparse de lo que les ocurre.

En este escenario, la atención sanitaria del primer nivel es fundamental porque este colectivo de mujeres «sufre desde el principio problemas psíquicos o físicos» que les hacen ser asiduas de los servicios médicos. Por ello, Leonor Aurrekoetxea considera que «es de gran importancia conocer los síntomas que pueden apuntar a la existencia de un posible maltrato». Y es que para muchas mujeres que están siendo maltratadas, sus médicos de referencia «son el único o principal punto de contacto con los servicios públicos que pueden ofrecerle ayuda e información».

418 casos de violencia machista fueron detectados por los médicos de familia en 2016 en Euskadi

Claro que para que la Sanidad pueda detectar este tipo de situaciones, es preciso que los facultativos tengan en mente esa clave. «En la mayoría de las ocasiones, los profesionales sanitarios no preguntan sobre el maltrato porque los síntomas de enfermedad que presentan se desligan de la situación vital que están viviendo ya que existen barreras psicológicas que dificultan a las mujeres hablar del tema». La experta cree que «hay una falta de información en los profesionales sanitarios que se debe mejorar para aplicar protocolos adecuados y poder aumentar nuestra capacidad de detección e intervención sobre el maltrato».

«No se pregunta a la paciente por el maltrato porque su enfermedad se desliga de su situación» Leonor Aurrekoetxea

853 casos detectados

En la actualidad, el Servicio Vasco de Salud cuenta con el programa Zaindu, cuyo objetivo es mejorar la detección de posibles víctimas de la violencia machista que acuden a los servicios sanitarios. Según el último balance (referido a 2016), los médicos sacaron a la luz 853 casos de maltrato. De ellos, 435 casos fueron descubiertos en los servicios de urgencias hospitalarias y 418, en las consultas de atención primaria.

¿Qué tiene que hacer un médico si sospecha que tiene ante sí a una mujer que sufre algún tipo de maltrato? Si tiene la seguridad de que no existe peligro inmediato de agresión, «facilitarle un entorno de confidencialidad y seguimiento porque la paciente necesita entender que se le puede ayudar y tenemos que asumir sus propios plazos». Cuando el delito es claro, hay que poner en marcha los protocolos existentes para poner fin a la situación.

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